Martín pasó la noche del sábado vomitando

«He valorado incluso no salir a correr», comentó Jorge Martín tras acabar segundo en Valencia, ya que pasó toda la noche prácticamente sin dormir y vomitando por una gastroenteritis.


Jorge Martín cerró su año de debut en MotoGP con un segundo puesto en Valencia, poniendo la guinda a una temporada sensacional: cuatro podios, una victoria, cuatro poles y Rookie del Año tras ganar la lucha a Bastianini en la última carrera por ser el mejor debutante de la categoría reina.

El piloto del Pramac Ducati regresó al podio tras una ausencia de siete carreras después de sobreponerse a una gastroenteritis que incluso puso en duda su participación en carrera. Una carrera en la que partía desde la pole tras volver a demostrar su destreza a una vuelta. Ya en carrera, aguantó la primera posición durante casi 15 vueltas, y una vez superado por Bagnaia, contuvo a Miller para afianzar el segundo puesto. Y todo ello, tras pasar una noche para olvidar: «Ha sido la prueba más dura en un fin de semana de carrera. Cuando volví de cenar me dolía mucho la tripa y no podía dormir. Está claro que algo me sentó mal y he pasado cuatro o cinco horas vomitando sin poder dormir», comenzaba explicando en DAZN Martín, que atendió a las teles pero no estuvo después en la rueda de prensa del podio por encontrarse indispuesto.

Foto: Jesús Robledo

«A las 4 de la mañana conseguí contactar con mi padre, que me trajo medicinas, y pude dormir dos o tres horas, y después del warm up otra hora más. No sé qué habría hecho habiendo descansado bien, porque me notaba muy débil sobre todo antes de la carrera», comentaba Martín.

Sobre la carrera, el piloto del Pramac Racing comentaba que «me he encontrado muy bien de ritmo, he sabido gestionar el neumático y rodaba cómodo. Es verdad que las últimas vueltas he sufrido mucho porque tenía a Miller detrás, pero estoy contentísimo de acabar el año así: Rookie del Año, un reconocimiento que llevaba mucho tiempo persiguiendo. No le quería dar importancia para no meterme presión, pero está claro que era el objetivo desde principio de temporada, a pesar de haberme perdido muchas carreras. Quiero darle las gracias a mi familia, a los doctores, a mi abuelo por darme esa fuerza siempre y también al equipo, que ha hecho un trabajo increíble. Y ya solo queda hacer el test y nos vamos todos a Punta Cana», apuntaba el de San Sebastián de los Reyes, que prometió a su equipo ese viaje si ganaba una carrera, algo que logró en Austria.

Pese a no estar nada bien físicamente, Martín logró sobreponerse para completar la carrera sin problemas, reconociendo que llegó a plantearse no correr: «A medida que pasaban las vueltas veía el podio más cerca. Sabía que la victoria no estaba en mis manos, porque Bagnaia estaba más fuerte que yo. Pero es otra prueba más y me estoy demostrando a mí mismo una fuerza mental que parece que no sea de este planeta. Porque hoy he valorado incluso no salir a correr», comentaba.

Foto: Jesús Robledo

«Pero al final he pensado que lo tenía que intentar para estar al menos en esa vuelta de honor. He conseguido liderar 15 vueltas, he aguantado a Pecco hasta el final en una carrera rápida y estoy muy contento y motivado de cara al futuro, porque he plantado cara a los pilotos oficiales que llevan muchos años ya con esta moto. Eso me demuestra a mí mismo que tenemos mucho potencial», añadía.

Preguntado sobre si se ve preparado para luchar por el título en 2022 a tenor del potencial que ha demostrado en su año de debut en MotoGP, Martín dice que «es difícil, porque seguro que hay muchas carreras en las que sufriré, y hay que ser constantes. Es verdad que este año he sido competitivo en más de la mitad de las carreras, pero hay que estar siempre. De todas formas, creo que podremos pelear por grandes cosas. No sé si el Mundial, pero el objetivo tiene que ser el top 5 y si puedo estar ahí, seguro que podemos pelear por cosas bonitas».

Por último, sobre el adiós a Valentino Rossi, que se despidió en Valencia, el piloto madrileño comenta que «es una pena, pero me quedo con que he sido el primero en darle un abrazo al final de la carrera. He sido la primera persona que ha visto al acabar su última carrera en el Mundial y me quedo con eso toda la vida. Nos ha dejado un legado prácticamente imposible de igualar y nos ha creado una escuela, y ha dado a este deporte una magnitud que no había logrado nadie antes. Esto nos lo deja a nosotros y ahora hay que hacer disfrutar a esos aficionados que tienen que buscar otro a quien seguir».

Foto: Jesús Robledo

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