Martín, un experto en quedarse corto con sus previsiones

Jorge Martín ha sido la gran sorpresa en el arranque de MotoGP 2021. El madrileño ha tardado sólo dos carreras en lograr su primer podio, ya tiene una pole y 18 vueltas en cabeza en la categoría reina, más que ningún otro piloto este año. "Martinator" crece día a día, tan rápido, que siempre se queda corto en sus pronósticos.


Si Pedro Acosta dejó a todos boquiabiertos en Moto3 tras ganar su segunda carrera en el Mundial (¡saliendo desde el pit lane!) y Raúl Fernández dejó su sello en su segundo GP en Moto2 sumando su primer podio, Jorge Martín no quiso ser menos en MotoGP.

El piloto madrileño se ha convertido en la gran sensación del inicio de temporada en MotoGP. Pese a tratarse de un debutante que sólo se ha subido en un total de 12 días a una MotoGP (seis en pretemporada, tres en el primer GP y tres en el segundo), Martín ya sabe lo que es saborear las mieles del podio en la categoría reina. Un podio que, cómo no, dedicó a Fausto Gresini, con quien ganó el título en Moto3 en 2018.

Para ello ha necesitado tan sólo dos carreras, una estadística al alcance sólo de pilotos de un nivel bastante elevado y sólo superada por leyendas como Dani Pedrosa (Jerez 2006), Jorge Lorenzo (Qatar 2008) o Marc Márquez (Qatar 2013), que subieron al podio en su carrera de debut.

Martín ya demostró algunas pinceladas de lo que era capaz en su primera carrera. Se quedó a las puertas de pasar a la Q2 y se marcó una salida antológica desde la 14ª posición de parrilla hasta la cuarta con la que encaró la primera curva. El piloto del Pramac Ducati pagó la novatada de forzar más de la cuenta para mantener el tren de cabeza en la primeras vueltas y eso le hizo desfondarse después al sufrir un desgaste excesivo de los neumáticos. Acabó 15º.

Podría parecer que de primeras estar tan adelante no era todavía su sitio, pero no tardó más que una semana en demostrar que tiene claramente la capacidad para ello.

Foto: Diego Sperani - MotoGP

Martín se supera día a día


El chip con el que arrancó su segundo Gran Premio en MotoGP fue totalmente diferente. Ya desde la jornada del viernes se asomó a los puestos de cabeza. Fue cuarto en el FP1 y quinto en el FP2 tras liderarlo durante varios minutos. Ahí ya empezó a quedarse corto con sus propias previsiones: «Está claro que tengo posibilidades de hacer algún podio durante la temporada, pero no es mi objetivo ahora», dijo. «Mi objetivo para la Q2 será clasificarme en las tres primeras filas», añadió. Ni una cosa, ni la otra. Todo mejor de lo esperado. Mucho mejor.

El sábado "falló" su primer pronóstico. O lo superó con creces, más bien. Si acabar entre los nueve primeros era su objetivo, rizó el rizo logrando su primera pole en MotoGP en una sensacional Q2. Superó a Zarco y a Viñales, cerró la gesta el sábado y volvió a hacer una predicción con la que se quedó bastante corto: «Si hago un top 6 sería muy, muy bueno», dijo. Sus previsiones se volverían a ver desbordadas.

Tras la primera carrera, Martín se apuntó dos lecciones: volver a salir como un disparo y conservar mejor los neumáticos durante 22 vueltas. Dicen en su familia que el de San Sebastián de los Reyes siempre fue un buen alumno y desde luego que en MotoGP se está mostrando bastante aplicado. Hizo doblete con los deberes: volvió a bordar la salida, llegando a la primera curva con una clara ventaja y gestionó el consumo de neumáticos de forma ejemplar. Tan ejemplar, que lideró 18 de las 22 vueltas de la carrera: «Me he visto primero a final de carrera y en algunos momentos he pensado: "Cuidado, que se puede pelear por la victoria"», dijo en DAZN tras subir al podio.

Foto: Diego Sperani - MotoGP

Y es que esa fue la sensación que desprendió Jorge en algunos momentos. Liderar todo el pelotón de MotoGP en la carrera más apretada de la historia (menor diferencia del top 15 jamás vista, 8.928 segundos) es algo para quitarse el sombrero para alguien que está dando sus primeros pasos en la categoría reina. Encabezar el 82% de la carrera, queda fuera de cualquier previsión. «Liderar 18 vueltas ha sido muy complicado. Por una parte me ha ido bien, ya que he hecho mi ritmo y he ido gestionando neumáticos, y si sentía algún ruido de que me iban a adelantar frenaba tarde para que no me adelantasen, porque quería controlar la carrera», mencionó.

Al final, Quartararo le superó y se le escapó en las últimas cuatro vueltas tras llegar con más ritmo al final de carrera, y su compañero Zarco le robó la segunda plaza en la penúltima curva. «Si no hubiese sido Johann habría entrado en la última curva sin dudarlo, pero al final él tiene un rol distinto en el equipo, él está en una posición en la que tiene que pelear por el Mundial y yo no», confesó Martín, que respetó a su compañero y llevó el delirio al Pramac Racing tras el doble podio de la estructura satélite. «Me sabe un pelín a poco por haber perdido esa segunda posición en la última vuelta, me da un poco de rabia, pero habría firmado con creces haber hecho tercero», dijo Jorge, tan contento como inconformista.

No hacía ni un mes que se había subido por primera vez a una MotoGP, también en Qatar, y ya sabe lo que es el podio en la categoría reina. Su filosofía de trabajo fue aprender de forma autodidacta desde el primer día. No seguir ruedas, no distraerse con otros camino, seguir el suyo propio y trasladar esto a los Grandes Premios: «He hecho una carrera y un fin de semana muy maduro, siempre trabajando sólo e intentando crear mi forma de pilotar». Los frutos son más que evidentes.

"Martinator" crece día a día en MotoGP y con pasos mucho más grandes de los que cabría esperar, incluido para él mismo, que se ha convertido en un experto en quedarse corto con sus propias previsiones. Bendito problema. «No hay límites, es mi segunda carrera y quiere decir que puedo seguir creciendo en las siguientes», zanjó. Éste pronóstico sí que tiene más visos de acabar cumpliéndolo.

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