Lorenzo, sin confianza, acaba a un mundo del resto

Última posición para Jorge Lorenzo en Phillip Island y diferencia alarmante respecto al resto de Honda, incluida la de Zarco, que debutaba este fin de semana con el equipo LCR.


Jorge Lorenzo salió de Japón con buenas sensaciones, asegurando que en la última parte carrera había empezado a disfrutar con la Honda. Además se marchó de allí reforzado después de las últimas palabras de Yoshishige Nomura, presidente de HRC, que confirmó que seguían confiando totalmente en él para 2020 y le quitó presión pese a los malos resultados que arrastra carrera tras carrera el balear: «Los resultados son los resultados. Sólo nos dice que no hemos sido capaces de darle una buena moto para él, eso es todo», dijo entonces el dirigente japonés en Marca.

Sólo una semana después llegaba el turno de Phillip Island, donde estos últimos argumentos hacían pensar que Lorenzo daría otro salto adelante y que mejoraría su discretísima imagen de las últimas carreras, pero nada más lejos de la realidad. Jorge Lorenzo ha acabado último (16º) en Australia, firmando su peor carrera como piloto de Honda y, probablemente, una de las peores de toda su trayectoria en el Mundial.

El piloto mallorquín ha finalizado la carrera a un minuto y seis segundos de su compañero, Marc Márquez, que se ha hecho con su 11ª victoria de la temporada por delante de otra Honda, la de Cal Crutchlow. Pero no sólo eso, también ha concluido a 39.2 segundos de Johann Zarco, que se estrenaba este fin de semana como piloto del LCR Honda reemplazando al lesionado Takaaki Nakagami. Parecía que la llegada del francés podría ser un acicate para Lorenzo, pero la realidad es que Zarco ha estado muy por delante a las primeras de cambio.

El #99 no levanta cabeza. Prueba de ello es que ha terminado a 21 segundos del penúltimo, que ha sido el malasio Hafizh Syahrin. Desde que el pentacampeón regresó a la competición en Silverstone después de su delicada lesión en las vértebras, sólo ha sumado cuatro puntos en seis carreras, lo que habla a las claras de la dinámica que está arrastrando.

Lorenzo, antes de ser superado por Syahrin, que acabó 21 segundos por delante (Foto: HRC)

La tremenda falta de confianza de Lorenzo con la Honda RC213V (sobre todo con el tren delantero), avivada con las fuertes caídas que sufrió en la primera mitad de año y las lesiones, sobre todo la última en la espalda, han metido al piloto español en una espiral de la que parece realmente complicado que acabe saliendo.

Tras la carrera, el piloto del Repsol Honda explicaba que el viento también había influido negativamente, agregando un esfuerzo físico negativo para la lesión que sufrió en Assen: «Tienes que agarrar la moto con más fuerza en las aceleraciones por culpa del viento. Así que he sufrido mucho, pero aparte del sufrimiento físico nunca he tenido buenas sensaciones y seguridad y se ha visto en todo el fin de semana, especialmente en la carrera», decía en declaraciones recogidas por Marca.

En declaraciones al micrófono de DAZN, Lorenzo ahondaba sobre el por qué de su mal resultado: «He intentado salvar el neumático blando desde la primera vuelta, pero aún yendo a medio gas en las aceleraciones el neumático se ha ido abajo y, al final, era acelerar y patinar en todas las aceleraciones».

Pese a que él no ha sumado puntos, los 25 de Marc Márquez y los malos resultados del equipo oficial de Ducati (7º Dovizioso y caída de Petrucci) hacen que el Repsol Honda sólo esté a un punto en la lucha por el Mundial de equipos, lo único que les separa de la triple corona: «Estamos a un punto de intentar la triple corona; increíblemente, porque yo no estoy ayudando con mis resultados a que ello ocurra, pero Marc está increíble y con la misma moto que yo me ha sacado un minuto y ha ganado la carrera».

Por último, Lorenzo también ha desmentido en DAZN los recientes rumores de que Honda había descubierto un fallo técnico en su moto que explicase su bajo rendimiento y ha negado que quiera hacer cambios en su equipo técnico de cara al año que viene: «No habrá cambios en el equipo y no hemos tenido ningún problema técnico, aparte de la falta de confianza y la falta de resultados», zanjó el balear.