Segundo día de trabajo en pista para Lorenzo como probador de Yamaha

Jorge Lorenzo ha vuelto a rodar en Sepang con la Yamaha M1 en su rol de probador, pero de nuevo con la de 2019. Ha finalizado 20º a más de un segundo de Quartararo, pero con buenas sensaciones. Al término de la jornada, el #99 hacía balance de sus test, y también hablaba sobre la fecha prevista para volver a subirse a la moto y sobre las opciones de un posible wild-card este año.


La última jornada de los test de Sepang ha permitido ver de nuevo en pista a Jorge Lorenzo. En su nueva faceta como probador de Yamaha, el piloto mallorquín ha llevado a cabo su segundo día de test tras la que realizó el pasado martes durante el Shakedown.

En esta ocasión, el pentacampeón del mundo se ha juntado por primera vez con sus excompañeros de parrilla en la categoría reina después de su retirada, y lo ha hecho otra vez a los mandos de la Yamaha YZR-M1 de 2019. Mientras que Viñales, Rossi y Quartararo disponen ya de la M1 de 2020, el probador de Yamaha ha tenido que conformarse con rodar con la unidad del año pasado, en primer lugar para coger rodaje con una moto que llevaba sin pilotar desde noviembre de 2016, y por otro porque no había suficientes unidades del prototipo de este año para estos entrenamientos.

De este modo, Lorenzo se ha puesto manos a la obra y ha repartido su trabajo en tandas cortas de no más de cinco vueltas, poniendo especial énfasis a los momentos en los que se encontraba en pista con otros pilotos de Yamaha: «Siempre que veo a una Yamaha oficial intento estar cerca de ellos, porque siempre se ven cosas desde otro punto de vista. Con Quartararo, por la mañana, él iba en modo time-attack con neumáticos nuevos, yo iba con los usados y era imposible seguirle, me ha sacado mucha diferencia y era difícil ver cosas. Sin embargo, con Viñales a mitad del día, él iba con neumáticos similares a los míos y tenía alguna dificultad todavía con la moto nueva, así que he podido entender dónde la moto vieja iba todavía mejor que la nueva, y dónde ellos estaban mejor con esta moto nueva», explicaba el #99 al micrófono de MotoGP.com.

Lorenzo apuntaba que esa información «ha sido interesante para los ingenieros». Su mejor tiempo ha sido un 1:59.697, ocho décimas más rápido que el que logró el martes en el Shakedown. Ese día dio 46 vueltas, exactamente las mismas que ha dado hoy. Ese registro le ha relegado a la 20ª posición a 1.3 segundos de Quartararo, aunque la lluvia aparecida en los últimos minutos le ha impedido montar un neumático nuevo para bajar su tiempo: «He seguido con la moto de 2019, entendiéndola más y cambiando pequeños detalles de regulaciones, pero al final la gran diferencia la he hecho pilotando mejor, más suelto y he podido bajar casi un segundo sin hacer el time-attack, que no ha podido ser por culpa de la lluvia».

«Hemos preparado los neumáticos para intentar hacer el time-attack y tratar de bajar a 1:58.9-1:59.0. Pero esto no es lo importante, lo importante es entender qué dirección necesitamos tomar para mejorar la moto», comentaba al respecto.

El mallorquín se quedó con las ganas de probar la M1 de 2020, aunque no pudo por no haber motos suficientes: «El aspecto negativo es que al final no he podido probar la moto nueva por algunas razones y la lluvia ha llegado a 15 minutos para el final de la sesión».

Aun así, su balance era positivo: «He sido más rápido que el primer día, más relajado encima de la moto y con más confianza. Ha sido un buen día».

Próximo test, quizá en marzo; ¿posible wild-card en 2020?


También en sus declaraciones para MotoGP.com, Lorenzo ponía una posible fecha para su próxima aparición como probador de Yamaha: «Para dentro de un mes o mes y medio creo que haré el segundo test». Así pues, se puede presuponer que no estará en los test oficiales de Qatar (22 al 24 de febrero).

Desde que se anunció su fichaje como probador de Yamaha, son muchos los rumores que apuntan a un posible wild-card del piloto español en el GP de Cataluña. Sobre esta opción, Lorenzo aún se muestra prudente: «Para algún wild-card hay que seguir hablando, estar tranquilos y ver todas las opciones y demás. Es una situación compleja. Por el momento estoy un poco lejos de los más rápidos, así que necesito estar más cerca para entender si hacer un wild-card vale la pena, para ser competitivo y para acabar la carrera en una buena posición. Si no, es un poco inútil».

Por último, hablando sobre su estado físico, reconoce que «la espalda está muy bien y no he sentido dolor encima de la moto. Desde un punto de vista muscular, me he sentido bien. Tengo que trabajar un poco más en cuanto a cardio, porque he perdido un poco estos meses, pero la Yamaha no es una moto muy física y esto sin duda que ayuda».

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