MotoGP Argentina: Lorenzo, que llegó a ir último, remontó hasta la 12ª posición

Jorge Lorenzo acabó 12º en el GP de Argentina después de sobreponerse a un fallo en la salida que le hizo bajar hasta la última posición. Activó por error el limitador del pit lane y tuvo que remontar el resto de la carrera. Pudo escalar 10 posiciones.


A Jorge Lorenzo se le están acumulando los contratiempos en el inicio de su etapa como piloto del Repsol Honda. Antes de la presentación del equipo se rompió el escafoides, lesión que le hizo perderse los test de Sepang y que le hizo llegar mermado a la primera carrera en Qatar. En Losail se fisuró una costilla tras una fuerte caída en el FP3, lesión que le detectaron en un chequeo al volver de Qatar, y en la carrera inaugural de la temporada tuvo un problema con el embrague que le hizo perder muchas posiciones. Allí fue 13º, logrando sus tres primeros puntos con el Repsol Honda.

Pues bien, a la lista de infortunios hay que sumarle el que tuvo en la salida del GP de Argentina: Lorenzo partía desde la 12ª posición, pero bajó hasta la última después de activar por error el limitador del pit lane en la salida. La arrancada no fue mala en los primeros metros, pero en los siguientes se quedó prácticamente parado, perdió todas las posiciones y estuvo a punto de ser impactado por Johann Zarco, que venía por detrás.

«Desafortunadamente, hemos tenido mucha mala suerte con lo que nos ha pasado: en la salida he dado un golpe al limitador de pit lane y la moto no iba. Cuando me he dado cuenta estaba atrás, así que he tenido que remontar», comentaba Lorenzo en la nota de prensa de su equipo sobre esta acción que le hizo perder cualquier opción de conseguir un buen resultado.

Después, ahondaba más sobre ello en el micrófono de DAZN: «Inconscientemente, parece que he apretado el botón del limitador del pit lane después de poner el de salida. La moto se ahogaba y no sabía qué estaba sucediendo. Cuando lo he entendido, que era que estaba el limitador puesto, ya me habían pasado todos».

Después de esto, al mallorquín no le quedó más remedio que remontar. Superó a Iannone, Syahrin, Abraham (quien le tocó, por lo que Lorenzo fue a reclamar a Dirección de Carrera), Mir, Zarco, Rabat y Bagnaia, y la caída de Morbidelli con Viñales y la sanción a Crutchlow le permitieron alcanzar la 12ª posición, resultado con el que mejora en una plaza lo obtenido en Qatar, pero que evidentemente le deja un mal sabor de boca: «He podido recuperar posiciones pero no estoy contento con este resultado».

Por si fuera poco, a medida que avanzaba la carrera se fue quedando sin goma en el semimanillar izquierdo, otro pequeño despropósito más que sumar a la lista de inconvenientes del #99. «He tenido que pilotar prácticamente toda la carrera agarrado al metal del manillar», reconocía.

De menos a más


La parte positiva del fin de semana de Jorge Lorenzo es que fue progresando constantemente. Empezó muy mal el viernes, penúltimo, pero ya el sábado consiguió el pase directo a la Q2, en la que acabó 12º. En el warm up había dado un importante salto adelante en cuanto a ritmo, pero no fue capaz de corroborarlo en carrera tras lo que le sucedió en la salida.

En un fin de semana marcado por las condiciones de bajo agarre en pista, que se acrecentaron el domingo al subir las temperaturas y con la goma depositada por las Moto2, Lorenzo no se encontró cómodo a los mandos de la Honda RC213V. Acabó a 27.4 segundos de su compañero, Marc Márquez, y sólo pudo sumar cuatro puntos. En dos carreras, suma siete.

Ahora tendrá dos semanas para seguir recuperándose de la lesión en su costilla antes de llegar a Austin y, sobre todo, un margen mayor antes de encarar después en Jerez el tramo europeo, en el que el pentacampeón del mundo tiene depositadas muchas esperanzas para empezar a asomar la cabeza en los primeros puestos. Por el momento, por unas cosas u otras (algunas insólitas), su adaptación a la Honda no está siendo fácil.