«¿Me habría retirado si hubiera seguido en Ducati o Yamaha? La respuesta es no», dice Lorenzo

Lorenzo repasó en DAZN su victoria en Austria 2018 y, además, habló sobre su etapa en Ducati, sobre su intento fallido en Honda que desembocó en su retirada y sobre varios asuntos más. Entre ellos, que ve a Rossi con opciones de volver a ganar carreras.


A falta de carreras, DAZN se ha encargado de amenizar este periodo de cuarentena con la redifusión de varias de ellas comentadas por sus propios protagonistas. El pasado domingo fue Jorge Lorenzo el que repasó junto a Ernest Riveras su victoria en Austria 2018 con la Ducati, el que sería el último triunfo del balear en MotoGP tras un espectacular duelo con Marc Márquez.

El mallorquín no sólo habló de esa carrera, sino que trató varios temas de interés. Lorenzo ensalzó a Rossi, su excompañero de equipo y ahora compañero de marca, en el que confía para que vuelva a conseguir alguna victoria en MotoGP: «Es increíble, algo único. Conseguir con 41 o 42 años en MotoGP luchar por carreras tiene un enorme mérito y nadie lo ha hecho. Sinceramente, creo que si tiene mejores sensaciones con la moto, podría mejorar inmensamente sus resultados y podría volver a ganar carreras, lo creo firmemente. Sí que cada vez es un deporte más físico, pero quizá con la Yamaha, con diferencia, no tienes que ser un atleta bestial para poder ser competitivo con ella».

Lorenzo afronta una nueva etapa como probador de Yamaha, puesto en el que ya empezó a desenvolverse a inicios de año en los test de Sepang. En su agenda estaba previsto hacer wild-card en Montmeló, algo que finalmente no podrá llevarse a cabo, ya que el estricto protocolo de seguridad que va a llevar a cabo MotoGP esta temporada (si finalmente hay carreras) impide que haya pilotos invitados para impedir así que crezca la presencia en el paddock. Respecto a sus compañeros de marca, Lorenzo cree que Quartararo es el que más se asemeja a su estilo de pilotaje: «De los tres, quizá sí que es Quartararo el que se parece más a mí en paso por curva. Valentino es fino, pero distinto. Todos somos muy diferentes».

Volviendo a la época sobre la que trata la carrera que comentó, Lorenzo repasó cómo fue su paso de dos años por Ducati. Sobre Andrea Dovizioso, su compañero en la firma italiana, dejó claras las tiranteces que existieron: «Desde el principio cogí el proyecto con ilusión. No era una careta, yo estaba contento de que él ganase e iba al podio a celebrarlo. Dovi, no sé por qué, quizá por tener la espina de los títulos de 250cc que le gané, siempre me ha tenido entre ceja y ceja y he sido motivo de ataques mediáticos por su parte».

El pentacampeón también habló sobre cómo se fraguó su marcha de Ducati, formalizada justo antes de que él empezase a ganar carreras con los de Borgo Panigale, y sobre los cambios que hicieron que de repente lograse dos triunfos consecutivos en 2018 (Mugello y Montmeló) y volviese a estar con asiduidad peleando por la victoria: «Me pongo en su parte y no era fácil ver el futuro. Siempre me quejaba de lo mismo y los resultados no llegaban. No se supo tener una visión de lo que podía suceder. Yo siempre lo tuve claro; si no, no habría podido liderar muchas vueltas. En 2018 empecé muy mal, pero sabía más o menos lo que pasaba. Me faltaba algo para hacer la moto más dulce y que me cansara menos. Cuando lo conseguí, me volví fortísimo, pero dijeron: "Petrucci hace séptimo también y gana 10 veces menos", en vez de pensar: "Vamos a darle una moto a Lorenzo para ganar, a alguien capaz de ganar tres Mundiales". Era algo difícil de prever».

Sobre la apuesta que hizo Ducati para ficharle de cara al periodo 2017-2018 a razón de 25 millones de euros por ambas temporadas, Lorenzo comentaba lo siguiente: «Me considero un campeón porque lo soy, y por eso me ficharon y me pagaron esa cantidad. No era una gran diferencia con lo que ganaba en Yamaha. Me fui por un reto, pero no me iba a ir por menos. Grandes pilotos son todos los pilotos que corren en MotoGP, pero no son campeones. Eso lo somos Valentino, Márquez y yo, era una verdad irrefutable y lo demostré otra vez. El depósito fue la última parte. Antes vino una pieza que hacía más dulce el motor y dos evoluciones aerodinámicos. Nos pusimos en el puesto poco a poco».

Respecto a la fórmula para ganar a Marc Márquez en un campeonato, el #99 exponía que «hay que ir más rápido que él y no fallar, y ahí sería él quien tendría que arriesgar, tener una mejor moto y ser una máquina mentalmente. Como en 2015, él era más explosivo, pero nos poníamos delante en carrera y él tenía que arriesgar. Eso tendrían que hacer Quartararo o Viñales. Pero ahora, Márquez sigue siendo el más rápido».

Y sobre los duelos perdidos por el de Cervera, como ese de Austria 2018 que le ganó el propio Lorenzo, el balear añadía que «Marc ha perdido duelos... o no ha ganado algunos que eran imposibles. Lo puedes ver así. Otro hubiera aceptado ser segundo».

Por último, hablando sobre su etapa en Honda, un año para olvidar que acabó desembocando en su retirada, Lorenzo explicaba cómo fue ese tormentoso 2019 con la RC213V: «Me encontré con una moto con la que, de dimensiones, nunca me encontré a gusto. Era muy pequeña, iba incómodo en las piernas y yo las tengo más largas que Marc. Se lo decía a los ingenieros y se sorprendían. Yo inclino mucho y tocaba con los pies en el suelo. Con todo, con la de moto de 2018 fui cuarto en Jerez (test de noviembre, en su segunda prueba con la Honda), era bastante competitivo, y tenía una lesión de muñeca y el pie mal. Pero la de 2019, aparte de los problemas de dimensiones, tenía muchos problemas para pararla, no era natural para mí».

Foto: Jesús Robledo

Las lesiones, sobre todo la de Assen que le mantuvo fuera durante cuatro carreras, fueron la gota que colmó el vaso: «Las lesiones marcaron todo. Quizá sin la lesión de Assen hubiese tenido más más paciencia de seguir otro año, con otra moto. Si me hubiesen puesto algunas cosas más como hicieron en Ducati, quizá no sé si hubiese ganado carreras, pero habría estado mucho mejor. Pero no tenía la paciencia de esperarlas. Veía muy lejano ser competitivo. Pensé y sentí que lo mejor era dejarlo y disfrutar de otros aspectos de la vida».

Las pésimas sensaciones con la Honda y las lesiones precipitaron su decisión de retirarse: «Todo lo malo lo puedes compensar si ganas carreras. Cuando todo son lesiones, malos resultados y malas sensaciones, pesa más. Si la pregunta es si me hubiera retirado si hubiera seguido en Ducati o Yamaha, la respuesta es no, pero llegaron las lesiones, como la de Assen», zanjó en DAZN.

Deja un comentario

Volver a la home