Jorge Lorenzo, recién operado de una fractura de escafoides, ha estrenado colores

Ilusionado por vestir sus nuevos colores, prudente y reflexivo en sus declaraciones y con un aparatoso vendaje que cubría su mano izquierda recién operado. Así aparecía Jorge Lorenzo en la presentación del Repsol Honda, en la que la presencia del balear ha sido el principal foco de atención. Su #99 ya luce sobre la Honda RC213V de su nuevo equipo. Empieza una nueva etapa en su carrera deportiva.

Durante la presentación ya había asegurado que estar en el equipo Repsol Honda «era otro nivel», pero minutos después ha ahondado sobre su lesión, sus primeras sensaciones con su nueva moto y sobre lo que puede dar de sí su nueva andadura compartiendo garaje con Marc Márquez, con quien espera una lógica rivalidad que sirva para que este nuevo ‘Dream Team’ siga nutriendo de títulos el palmarés de HRC.


Sobre la caída que provocó la fractura de escafoides: «La caída fue en moto, haciendo dirt track en Italia y en mi primer día montando. Fue muy rápido. No había chequeado el circuito y había barro aunque no se viera. Pese a que parecía seco, se me cerró de delante al llegar a esa zona y tuve una caída estúpida. Eso, unido a la lesión de Tailandia, hizo presión en el escafoides y ha obligado a la operación».

Márquez y Lorenzo, «dos gallos en el mismo gallinero»: «Creo que compartiremos algunas cosas sí y otras no. Por ejemplo Márquez igual prueba mi supletorio en el depósito y no le gusta; pequeños detalles, ya que cada uno tiene sus particularidades. Cada uno tiene sus vicios, manías o estilo de pilotaje que no puede compartir. En cuanto a estar dos gallos dentro del mismo gallinero, normalmente se saca el lado negativo de esto o lo negativo que puede aportar. Por lo que voy viendo en la prensa, se escucha más lo negativo que lo positivo que puede aportar esto, que es mucho más».

Comparación con Senna y Prost. Para Lorenzo, un equipo así tiene más puntos positivos que negativos: «Pienso que tener dos pilotos fuertes, en este caso campeones, siempre hace crecer el nivel del equipo y que el otro piloto no se relaje y dé más de sí, tanto dentro de la pista como fuera. Al final el pique que podemos tener Márquez y yo es algo natural. Al final, es tu compañero de equipo y está usando tu misma moto, y tú no tienes excusa si te gana. Pero me acuerdo de la rivalidad que por ejemplo Alain Prost y Ayrton Senna, y justamente cuando Prost se retiró, Senna dijo que le echaba de menos. Es un amor-odio que te hace mejorar y que te hace sacar lo mejor. Y estoy seguro que yo, que me retiraré seguramente mucho antes que Marc, esta rivalidad que tendremos estos años le hará crecer y ser mejor cuando se enfrente a sus próximos rivales».

Sobre la polémica con Márquez del pasado GP de Aragón: «No creo que haya que hacer mucho drama de esta situación. Somos dos personas diferentes, que vivimos en dos cuerpos diferentes y que tenemos pensamientos diferentes. Con lo cual, es lógico que pensemos diferente en muchas cosas. Una de ella es la manera en la que afrontamos las carreras, los adelantamientos y las luchas. Él tiene su manera de pensar y yo la mía, algo que hemos ido modificando a lo largo de nuestra carrera. Podemos tener nuestros roces en pista, como es inevitable con dos pilotos que están al mismo nivel, y a veces también fuera de ella. Quizá en 2013 no teníamos mucha relación, pero en 2014 o 2015 ya empezamos a hablar más y compartir incluso algunos momentos fuera de las carreras y nos hemos llevado perfectamente. Somos dos personas que tenemos formas de afrontar la vida y las carreras de forma diferentes, y es normal que haya esos roces si además los dos llevamos la misma moto y los dos queremos quedar por encima del otro. En general, son muchas más cosas positivas las que puede aportar este dúo al equipo y eso es lo más importante, porque a mi parecer el equipo está por encima de los pilotos. Los dos intentaremos que haya los menos problemas posibles».

Respeto entre compañeros: «Sí que existe la posibilidad de que dos compañeros de equipo tengan un roce, un encontronazo y se caigan los dos. Pero la posibilidad también es pequeña; ningún piloto se quiere caer ni tirar al otro. Al menos por mi parte, y creo que también por la de Marc, con el compañero de equipo tienes un poco más de cuidado o respeto. En determinadas circunstancias, como jugarte el Mundial en la última vuelta, que ojalá que sucediese, ahí es inevitable que pueda aumentar ese riesgo para que eso suceda. Pero además de eso, lo que intentaremos los dos por el bien del equipo es tener un poco más de ojo que si luchamos contra otro piloto, y a partir de ahí que gane y que consiga mejores resultados el que sea más rápido».

¿Se repetirá aquella historia del muro?: «Lo del muro es algo que no va a existir. Eso fue una cosa puntual que se «inventaron» en Yamaha hace 10 años, pero que al final no sirvió de mucho».

¿Le gustaría retirarse en Honda?: «Cuando estaba en Yamaha, decía que quería quedarme siempre en Yamaha y terminar mi carrera deportiva allí. En Ducati dije lo mismo cuando llegué, así que ahora no voy a decir nada para ver si se cumple y termino mi carrera deportiva en Honda».

Confianza en ser competitivo desde el primer momento: «Yo siempre he tenido mucha confianza en mí mismo, porque sé de lo que soy capaz cuando lo tengo todo en su sitio y trabajo mucho para que eso suceda. Si al final no conseguí los resultados que yo esperaba o que el equipo esperaba fue por algunas circunstancias y por no tener todo como a mí me gusta para poder ir rápido. Cuando lo tuve, lo conseguí, además con una moto como la Ducati que es lo opuesto a mi estilo de pilotaje, pero conseguimos encontrar la manera de ser competitivos».

De pensar en la retirada a acabar llegando al Repsol Honda. Cambio radical en cuestión de semanas: «En su momento me encontré esa situación. Los resultados negativos estaban afectando mucho a mi valor como piloto. Mi equipo en ese momento no creía tanto en mí o no creía que podría ganar carreras con la Ducati y opté por otras soluciones. Intenté moverme con Albert Valera, mi mánager, y salió esta posibilidad que quizá era la mejor en ese momento por la historia del equipo. No lo pensé dos veces. Pasé de estar en una situación muy delicada y bastante triste, a que me cambiase la vida deportiva en dos semanas. De estar muy abajo, a firmar con Honda y ganar en Mugello. Para que os deis cuenta lo que puede cambiar la vida de un deportista de la noche a la mañana».

Sobre el recibimiento en Honda: «No sé si cariño es la palabra adecuada, porque eso es algo que te pueden dar más la familia o los amigos, y ellos no me conocen como para poderlos denominarlos así, aunque quizá sí sean mi familia deportiva. Pero más que cariño, es atención. Desde el primer momento me han demostrado mucha atención y mucha estima como piloto. También me lo demostraron en Ducati, pero por determinadas circunstancias no salieron los resultados y ellos decidieron seguir por otras vías. Pero no guardo ningún tipo de rencor; fueron dos años muy productivos para mí, aprendí muchísimo y me hice mejor como piloto, y me quedo con muchos amigos que he conocido en estos dos años allí».

¿Orgulloso por llegar a esta estructura?: «Mucho. Ya sólo con ver los colores de este equipo o ver la camiseta, te da una sensación muy buena de muchos campeonatos, muchas victorias y mucho éxito. Sabes que has llegado al mejor equipo de este deporte, como cuando eres jugador de fútbol y te ficha el Barça o el Madrid. Podría haber sucedido antes, pero ha llegado muy tarde, ya con 31 años. También podría no haber sucedido nunca, pero lo positivo de esto es que vengo con mucha experiencia tras haber estado en equipos muy fuertes, y eso me da una experiencia extra a la hora de desarrollar la moto que otros pilotos no tienen».

Tercera fábrica de MotoGP en la que competirá. La experiencia, un grado para acortar el periodo de adaptación: «Una de las motivaciones que yo tuve en su momento para cambiar de equipo fue precisamente esa, intentar ser también competitivo y ganar carreras o incluso campeonatos con otra moto diferente. Eso resultó ser mucho más difícil de lo que esperaba, pero la realidad es que sólo Casey Stoner ganó un campeonato con Ducati. Todos los problemas que tuve que vivir en estos dos años, sin duda que me van a servir en el futuro. Cogí mayor capacidad para cambiar mi pilotaje lo más rápido posible; quizá no fue muy rápido, pero al final lo hice y eso es algo que me servirá con Honda. De hecho, creo que en Jerez ya se vio un poco, que no estaba en perfectas condiciones pero fui aceptablemente rápido».