«Esta pieza no nos da para aspirar a algo grande», dice Lorenzo sobre los apéndices en el depósito

Después de probar este viernes unos apéndices anclados al depósito, Jorge Lorenzo ha expresado sus sensaciones con esta nueva pieza, que ha sido el primer cambio en su Honda RC213V tras el viaje que hizo a Japón la semana pasada.


Después de tres días de trabajo en Japón codo con codo con los ingenieros de HRC, a Jorge Lorenzo le tocaba este viernes el turno de probar los primeros cambios establecidos en este viaje improvisado a la sede central de Honda. Dichos cambios se notaban a simple vista: dos apéndices a los lados del depósito para tratar de tener más apoyo en las frenadas. El balear busca una moto que le resulte más cómoda y que no le genere tanta fatiga con el paso de las vueltas, y la pieza utilizada este viernes va en esa línea.

No obstante, Lorenzo no tenía ninguna intención de dar más pistas: «No quiero dar muchos detalles técnicos de las piezas que estoy implementando en la moto, ni de las que implementaremos en un futuro. Se pueden ver porque están a la vista de todo el mundo y, a partir de ahí, seréis vosotros los que podréis sacar las conclusiones», zanjaba el #99 en su comparecencia ante los medios este viernes.

Los cambios parecen haber dado resultados, pero tampoco han sido la panacea. «Físicamente me he encontrado un poco mejor, pero no ha sido una cosa gigantesca», ha dicho. Lorenzo ha acabado 14º a siete décimas de la cabeza, con mejores sensaciones que en carreras anteriores, pero aún muy lejos en cuanto a ritmo y a vuelta rápida. Eso sí, sin montar un neumático blando que quizá le hubiese permitido mejorar su posición y su desventaja respecto a la cabeza.

El puzle


En la ya mencionada comparecencia ante la prensa escrita en el Circuit de Barcelona-Catalunya, Lorenzo ha dejado varias pinceladas en los casi nueve minutos de su intervención. Sin querer pormenorizar qué le aportan estos dos nuevos apéndices, ha dejado claro que lo que ha estrenado este viernes es tan sólo «la primera pieza de ese puzle que quiero construir y no nos da para aspirar a algo grande como me gustaría, y como sucedió el año pasado», comentaba, haciendo referencia a ese "reposabrazos" mágico que nada probar con Ducati le hizo sentirse más cómodo a los mandos de la Desmosedici y ganar de forma consecutiva en Mugello y Montmeló.

Entonces al mallorquín se le ha preguntado por cuánto tiempo cree que tardará en construir el puzle, un proceso que se prevé largo: «Este proceso nunca acabará porque, como perfeccionista que soy, siempre intento conseguir algo más».

La bombilla


También ha sido preguntado sobre por qué no se ha planteado estos cambios desde el primer momento, a lo que ha respondido con una comparativa... y un desliz: «No las pensé antes. Pero Einstein no inventó la bombilla con 20 años [si Edison levantara la cabeza...], la inventó con la edad que la inventó. Si la pudiese haber inventado antes...».

«Yo no me estoy comparando con la bombilla, ni mucho menos, pero es una pieza, una invención para el motociclismo o para un piloto. En su momento, cuando probé la Honda preparamos una pieza para aplicar una ayuda parecida. Pero esa pieza que probamos en el test de Valencia y Jerez, por otras razones, no funcionaba y creaba más problemas que las soluciones que aportaba. Mi cabeza siguió pensando y pensé no había que tirar la toalla y que había que probar otra solución», apostillaba.

En su séptimo Gran Premio con Honda, al que ha llegado como 14º clasificado del campeonato con sólo 19 puntos, Lorenzo sigue buscando soluciones para salir del laberinto. De momento, todo se centra en la ergonomía y por ahí seguirán yendo los tiros sobre los cambios previstos y estudiados en su viaje a Japón. Como confirmó ayer, en Assen llegarán más. Veremos si empiezan a ser realmente efectivos.