Lorenzo, 13º en Mugello, viajará a Japón para buscar soluciones

Después de otro mal resultado de Jorge Lorenzo, el piloto español y Honda harán horas extra. El tricampeón de MotoGP viajará a Japón para trabajar directamente junto a la fábrica del ala dorada y buscar soluciones en cuanto a la ergonomía para conseguir que la RC213V sea una moto más dócil para el balear.


Decíamos antes del GP de Italia que Mugello había actuado como salvavidas de Jorge Lorenzo en tiempos de crisis a lo largo de su carrera deportiva. Pues bien, esta etapa inicial como piloto del Repsol Honda no hay Mugello que la salve. El piloto mallorquín ha estado atrás todo el fin de semana; 20º el viernes, fuera de la Q2 el sábado (17º) y, una vez más, también más atrás del top 10 en carrera. Ya van seis pruebas como piloto de Honda y sólo suma 19 puntos, un bagaje paupérrimo para un piloto de su calidad y más teniendo en cuenta que su compañero de box lidera el campeonato con mano de hierro (115 puntos).

La Honda RC213V parece la antítesis del pilotaje de Jorge Lorenzo y la versión de 2019, con un nuevo motor que ha puesto a la Honda a la altura de Ducati en cuanto a potencia, la hace todavía más difícil para un piloto como el balear. Es una moto muy física a la que el #99 es incapaz de encontrarle el punto, de momento. Ni cambiando el asiento ni poniendo el foco constantemente en la ergonomía.

Ahora mismo el binomio Lorenzo-HRC no da con la tecla. Y el tiempo pasa. Y los resultados no llegan. No sólo eso, es que siguen siendo muy malos. El mallorquín ha vuelto a ser la peor Honda en un Gran Premio en el que no sólo Márquez ha rendido como es habitual en él, sino que además Nakagami ha acabado quinto.

Lorenzo aseguraba durante el fin de semana que va a trabajar con Honda para tratar de hacer una moto más versátil que sea más 'fácil' para el resto de pilotos de la marca. «Creo que puedo ser de gran ayuda en eso», recalcaba. También había comentado previamente que espera una adaptación del carenado con la que tener más apoyo en las rodillas y contar con una postura encima de la moto que le desgaste menos. Estaba previsto que lo probase por primera vez en los test de Montmeló que se celebrarán al día siguiente de la carrera, pero la situación empieza a ser insostenible y hay que actuar de urgencia.

Por eso, Jorge Lorenzo viajará mañana mismo a Japón para tratar de encontrar las soluciones junto a la fábrica del ala dorada. Trabajarán en la ergonomía para satisfacer las demandas del balear y conseguir que la RC213V le resulte una moto más dócil, que le canse menos, que le permita pilotar de forma más precisa sin tener que pelearse tanto con ella. «Sabemos que Marc está ganando, pero si hay una marca capaz de poner en práctica un plan B, ésa es Honda. Confío en ellos. Me han mostrado esa voluntad», subrayaba el pentacampeón del mundo.

La marca del ala dorada está dispuesta a abrir una segunda vía de desarrollo en su RC213V para facilitar la adaptación de Lorenzo. Tanto es así, que el propio piloto mallorquín asegura que los billetes para este viaje exprés a la fábrica de HRC corren a cuenta de la firma japonesa.

Ducati tardó más de una temporada en hacer caso a todas las peticiones de Lorenzo en cuanto a posición encima de la moto, pero todas ellas resultaron muy efectivas cuando se introdujeron. El #99 quiere acortar al máximo los plazos para ser competitivo con la Honda y este improvisado viaje a Japón no es más que una parada más en el largo camino que queda por delante. Lo que está claro es que los 19 puntos y el 14º puesto de la general a estas alturas son para alarmarse. Veremos cuán efectivo resulta este viaje de aquí a dos semanas, en Montmeló, donde habrá otra prueba de fuego para Lorenzo.

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