Lorenzo, 20º en el primer día en Aragón

Después de un viernes en el que ha acabado a casi tres segundos del mejor tiempo, Jorge Lorenzo declaraba que el inicio en MotorLand Aragón ha sido «bastante peor» de lo previsto. Aunque reconoce que sigue con problemas físicos, cree que sus principales dificultades se deben a su enorme falta de confianza con la Honda.


Jorge Lorenzo no levanta cabeza. El piloto del Repsol Honda sigue inmerso en un bache que empezó al inicio de temporada y que se fue haciendo más profundo a medida que llegaban las lesiones: primero escafoides en pretemporada, después costillas en Qatar y más tarde con una doble fractura de vértebra en Assen, que le dejó en el dique seco durante cuatro carreras y de la que aún no se ha recuperado.

El mallorquín sigue arrastrando problemas físicos en su espalda, pero sobre todo sigue muy lejos de encontrarle el punto a la Honda RC213V. Su inicio en MotorLand Aragón ha sido excesivamente discreto: último (23º) en el FP1 a 4.1 segundos de Márquez y 20º  en el FP2 a 1.6 de Viñales. En la combinada de la jornada, ha acabado 20º a 2.8 segundos del mejor tiempo del día.

Lorenzo no ha dudado en afirmar que este viernes ha ido «bastante peor de lo esperado». El balear llegaba con la intención de minimizar diferencias respecto a los dos últimos Grandes Premios, pero dichas diferencias han sido aún más abultadas: «Siempre empiezas imaginando que arrancarás más fuerte y más cerca de los primeros, pero ha sido lo opuesto y he empezado más alejado, a casi tres segundos esta mañana, aunque he sido de los únicos que no ha puesto neumático nuevo porque me he reservado dos para esta tarde. Con dos neumáticos blandos he podido estar más cerca. La verdad es que el ritmo deja mucho que desear y va a ser complicado mejorarlo mañana porque va a llover. Entonces, llegaremos al domingo bastante lejos, sin posibilidad de encontrar soluciones mejores para ir más rápido y vamos a ver cómo nos encontramos mañana en la lluvia», explicaba Lorenzo en su comparecencia ante los medios que estamos presentes en MotorLand.

Sin embargo, el #99 achacaba este nefasto resultado más a su falta de confianza con la Honda que a los problemas físicos: «Aquí no me siento muy bien físicamente, pero sí mejor. Pero no ha sido ese el principal problema hoy, lo han sido más con las sensaciones con la moto. No he tenido buenas sensaciones en frenada, entrando en curva ni en aceleración, y he sido muy lento. Mi condición física no es como era antes, ya que no he podido entrenar muy fuerte, pero eso no evita que pueda ser rápido al menos a una vuelta. Lo que no me ha hecho encontrarme bien ha sido más la falta de confianza», comentaba ante la prensa anglosajona.

Después, ante los periodistas españoles reforzaba este punto de vista: «Ahora estoy bastante más atrás y con más diferencia que antes de la lesión, pero es que antes de la lesión tampoco era muy competitivo. La situación que tengo con la moto es esta. Las lesiones no han ayudado y he tenido muchas en los últimos 12 meses, pero sinceramente creo que el cambio que se hizo de la moto del año pasado a la de este año me ha lastrado bastante, por el tipo de motor que se está utilizando. Es una moto complicada de entender y todavía más para mi estilo de pilotaje. Esta es la situación que hay. Forzar las cosas, como pasó antes, sólo trae consecuencias peores».

Pero, pese a poner por delante los problemas con la moto que el dolor en la espalda para explicar su mal arranque en Aragón, Lorenzo también incide en que sigue sin encontrarse al 100%: «El físico no es impedimento en el sentido del dolor puro, pero es una consecuencia de no poder entrenar, lo que te hace estar más débil. Todavía siento ciertas molestias, no he podido entrenar el cuello y me duele también en las curvas. Pero el dolor puro que sentía en Silverstone, o una o dos semanas después de la lesión, no lo siento».

Sobre la RC213V, apunta tanto al motor como al chasis como las claves de sus problemas: «Hay dos cosas que me están impidiendo ir más rápido. Una probablemente es el motor, ya que un motor más potente que ha creado problemas en las curvas. Luego está el chasis propio de la Honda o la característica de la moto, que no da confianza en el tren delantero. Esas dos características dificultan mucho mi pilotaje, mi confianza y sentirme a gusto con la moto».

La lluvia, ¿un posible aliado?


Bien es cierto que las últimas actuaciones de Jorge Lorenzo bajo la lluvia han distado demasiado de las victorias que en el pasado consiguió en esas condiciones en Jerez 2011 o Le Mans 2012, por poner algunos ejemplos. Pero ha sido sobre todo cuando las condiciones que se dan en la pista son mixtas, no cuando el asfalto está totalmente bañado.

Para la jornada de mañana se espera lluvia en MotorLand Aragón, algo que en un momento dado podría convertirse en un pequeño aliado para el mallorquín, ya que esto requerirá de un menos esfuerzo físico y, según ha explicado hoy, ve un buen potencial a la RC213V en lluvia: «Podría ser que me cansase menos físicamente, pero la carrera al final se hace más larga porque dura más. Hemos probado un par de veces este año en algún entrenamiento y la moto no va mal, es bastante competitiva en lluvia. Quizá la Ducati tiene algo más de tracción, pero creo que lo han mejorado en los últimos años en estas condiciones. Intentaremos dar lo mejor, pero no sé lo que puede pasar mañana».