Jorge Lorenzo sigue aclimatándose a la Ducati Desmosedici GP17

Tras su octava posición en la última jornada de entrenamientos en Phillip Island, Jorge Lorenzo hace un balance positivo de su evolución con la Ducati y asegura que lo más importante a día de hoy es encontrar las sensaciones encima de la moto para seguir adaptándose a ella.



Tal y como evidenciaron los test de Sepang, Jorge Lorenzo se está enfrentando a una pretemporada complicada. Después de nueve años sobre una Yamaha M1, la adaptación a una moto tan opuesta como la Ducati requiere de tiempo para que el piloto balear consiga ser rápido con ella y estar a un nivel que le permita competir por los primeros puestos.

Phillip Island ha puesto fin al segundo tercio de la pretemporada 2017. Antes del inicio del curso ya sólo quedan tres días de pruebas, que se celebrarán desde el 10 de marzo, y se antojan vitales para el binomio Ducati-Jorge Lorenzo. Al igual que sucediera en Malasia hace dos semanas, en Australia ha ido evolucionando constantemente hasta acabar rodando en tiempos competitivos. Lorenzo ha concluido octavo con un mejor registro de 1:29.342, a casi ocho décimas de Viñales, muy cerca de Dovizioso y por delante de hombres como Andrea Iannone y Valentino Rossi.

El ritmo sigue siendo el punto débil de Jorge, que en comparación a Viñales o Márquez ha rodado en sus tandas largas con una media de un segundo más lento que los dos dominadores de estos entrenamientos. No obstante, los progresos se notan y Lorenzo hace un resumen positivo: «Hoy hemos dado un paso grande para entender la moto, igual que hicimos el tercer día de test en Sepang, y los tiempos han sido mucho mejores. Lástima que no hemos podido probar el neumático blando de test por la mañana cuando había mejores condiciones en la pista, porque creo que hubiéramos bajado otras tres décimas mi tiempo», asegura el pentacampeón.

En una pretemporada de pleno trabajo, al nuevo fichaje de Ducati no le obsesionan los resultados que consiga en los test. Lo importante para él es la adaptación a la moto: «Como vengo diciendo, lo importante no son los tiempos sino las sensaciones y entender como se pilota la moto. Todavía nos queda mucho trabajo por hacer, sobre todo en las curvas para que la moto gire más, pero si hacemos un balance general, podemos decir que hemos terminado el test de manera positiva», finaliza Lorenzo. Paso a paso, el #99 se va acercando, aunque parece que queda aún un largo camino por recorrer.