«Soy duro de cabeza y no necesito muchas palmadas en la espalda»

Jorge Lorenzo estuvo en la inauguración de la nueve sede de Ducati Madrid, un espectacular espacio dedicado a la firma italiana que ha cambiado de ubicación en la capital española. El balear estuvo en la presentación de unas sensacionales instalaciones que harán las delicias de los aficionados a la marca italiana, una cita a la que tampoco faltó Claudio Domenicalli -CEO de Ducati- ni el Consejero Delegado de Dorna, Carmelo Ezpeleta.

Tras la presentación de este nuevo espacio, Jorge Lorenzo atendió a los medios que nos dimos cita en el evento para hablar sobre su desafortunado inicio del Mundial -se quedó sin frenos en la carrera de Qatar-, sobre lo que espera de la temporada y también sobre su futuro. Sólo le preocupa lo que pase en la pista y su única meta es poder luchar por los triunfos con Ducati en su segundo año con los de Borgo Panigale.


Sin respuesta concreta al grave problema con el freno delantero que provocó su caída en Qatar: «Todavía Brembo no ha dado una respuesta específica y vamos a esperar, no lo sabemos, pero no había freno. Sinceramente, no me quiero posicionar en ese tema. Es mejor preguntar a los ingenieros de Ducati, a Dall’Igna o a alguno de ellos, que dirán la respuesta más específica».

Buenas sensaciones con su ritmo en Qatar: «No es una impresión mía, es un hecho. Si ves la diferencia de las últimas vueltas antes de la caída, había disminuido en siete décimas. Es un hecho, no me estoy inventando nada. Otra cosa es si hubiera rodado en los tiempos de Dovizioso y Márquez en las últimas vueltas, que hicieron 1:55 bajo y yo ese tiempo no lo había hecho, pero quién sabe qué hubiera pasado con menos gasolina. Está claro también que desde la primera vuelta tuve problemas de frenos en la frenada fuerte, y eso te hace perder algo; no sé si una, dos o tres décimas. Eso lo sumas en 13 vueltas, y posiblemente en vez de estar a tres segundos hubiera estado a uno y medio cuando empecé a recuperar posiciones».

Pese a ese buen ritmo en Qatar, no sirve para sacar nada en claro: «Hoy en día en MotoGP no se puede afirmar nada con convicción, porque está todo tan igualado y cambian tanto las cosas de un circuito a otro, que parece que cuando estás bien en un circuito has encontrado la solución para todos y no es así, llegas a otro y tienes dificultades. Pero eso le va a pasar a todos los pilotos y a todas las marcas, y lo importante es que siga trabajando como hasta ahora. Estoy trabajando muy duro y los resultados tienen que llegar, sí o sí».

Próximo destino, Argentina, una pista que habitualmente le ha costado: «No hay circuitos buenos ni malos. Al menos esa es mi mentalidad. Cuando voy a un circuito siempre pienso que puedo conseguir la victoria y lo veo así en Argentina. Todo es posible en MotoGP. Lo dije el sábado y antes del problema en carrera me estaba encontrando muy bien. En Argentina hay que seguir con la línea que tenemos hasta ahora. Estoy trabajando muy fuerte fuera de los circuitos, y en los circuitos también estamos trabajando bien para encontrar la puesta a punto que me venga lo mejor posible para las características actuales de la moto. Y llegarán los resultados, estoy totalmente convencido».

¿Qué le falta para mejorar con la Ducati para sentirse totalmente cómodo con ella?: «No se puede negar el gran trabajo que ha hecho Ducati en el invierno, porque la moto ahora gira un poco más en las curvas. Se ha mejorado también un poco la potencia y la moto es un poco más rápida, pero quizá a alto régimen la moto sigue siendo nerviosa y ese es un problema que vamos a tener toda la temporada, porque los motores están congelados. Con lo cual, no hay que perder ni un minuto de energía en pensar en ello, sino adaptarse al máximo posible con la moto que tenemos y mejorar lo que sí que podemos cambiar durante el año».

Apoyo de Ducati tras un inicio complicado: «Valoro mucho que Gigi Dall’Igna después de la carrera vino a mi caseta y estuvo una hora hablando conmigo, en un momento de bajón, y eso lo aprecio mucho. Ya me conocéis, soy una persona muy dura de cabeza y tampoco necesito muchas palmadas en la espalda para seguir trabajando al máximo».

No piensa en la renovación ni da pistas de cómo está la situación con Ducati: «Lo único que me preocupa es ir muy rápido con esta moto y conseguir mi primera victoria lo antes posible. El resto del trabajo lo hará Albert Valera. Con lo cual, no pierdo ni un minuto en pensar en ello. Si hay resultados, mi valor será más alto y si no, costará un poco más. La suerte que tengo es que mi palmarés es muy bueno y eso siempre ayuda».

La única prioridad es ser competitivo y luchar por el título: «Mi prioridad es terminar lo que empecé, que es intentar ser el segundo Campeón del Mundo con Ducati. Ojalá lo consigamos. Pero para que eso ocurra, primero hay que ganar una carrera, y cuando se consiga, intentar ganar la segunda, la tercera, la cuarta… y luego quizás se luche por el Mundial».

¿Es una obsesión esa primera victoria con Ducati?: «Yo estoy obsesionado con el trabajo y con mejorar mi condición física todavía más, adaptarme lo mejor posible a la moto y dar las mejores indicaciones a Ducati para que haga una moto más al estilo de Lorenzo, si se puede. Todo lo que se pueda, ayudará».

Tiene claros los objetivos en el apartado físico, en el que está trabajando bastante: «Ganar más fuerza y mejorar todo, pero básicamente la fuerza. Estar más fuerte y ser un piloto más muscular. Eso ayuda mucho con una moto tan física como la Ducati. Si lo consigo, me hará la vida más fácil».

Sobre el gran comienzo de Dovizioso, que sigue en la misma línea del año pasado: «Estamos sólo al principio. Estoy contento por Ducati y por la victoria. Dovizioso ha demostrado otra vez que es un piloto muy inteligente y frío en el cuerpo a cuerpo, porque ganar a Márquez nunca es fácil. Sigue sacando el máximo a esta moto tan especial. A ver si conseguimos estar a su nivel y que no sea sólo un piloto el que luche por las victorias».