«Valentino "me humilló" en la última curva de Montmeló 2009»

De forma distendida y honesta, Jorge Lorenzo repasa varios momentos relevantes de su trayectoria y no rehúye ninguna cuestión durante su entrevista con 'La Caja de DAZN'.


Jorge Lorenzo afronta este año una nueva etapa dentro del paddock de MotoGP como comentarista de DAZN. El pentacampeón del mundo, que en Jerez será nombrado oficialmente 'Leyenda de MotoGP', debutó en este nuevo rol en el GP de Qatar y estará durante varias carreras de la temporada aportando su sapiencia en la cabina de comentaristas.

Precisamente en Qatar grabó junto a Ernest Riveras un nuevo capítulo de 'La Caja de DAZN', un formato diferente de entrevistas en el que los protagonistas se enfrentan a una caja lleno de objetos sobre los cuales se formulan las preguntas.

De forma distendida y honesta, Lorenzo no rehuyó ninguna de las preguntas y habló sobre temas muy interesantes. Preguntado sobre el vigente campeón, Fabio Quartararo, reconoce que su estilo con la Yamaha se asemeja al que tenía él: «Mucha gente dice que nos parecemos mucho, yo también lo creo. Es un poco más agresivo acelerando que yo, mueve un poco más la moto. Pero sí, los dos nos abrimos mucho, intentamos preparar la salida mucho la salida de curva frenando un poco antes y abriendo el gas muy pronto. También se descuelga, como yo, mucho de la moto y sí, nos parecemos bastante. Y justamente ganó el Mundial de MotoGP con 23 años, igual que yo lo hice en el año 2010», comentó el balear.

Jorge Lorenzo Fabio Quartararo

Foto: Jesús Robledo

Sobre 2015 y el adiós a Yamaha: «Creo que a Yamaha le interesaba más que ganase Valentino»


Lorenzo repasó algunos momentos de su rivalidad con Valentino Rossi, como por ejemplo la memorable carrera que ambos protagonizaron en Montmeló 2009, sobre la que dijo que Rossi le "humilló" con ese adelantamiento en la última curva: «No sé si fue de mis mejores carreras, porque he hecho carreras que para mí han sido mejores, pero sí fue mediática. Mediáticamente esa carrera va a ser muy recordada, mucho más a favor de Valentino porque ganó y, entre comillas, me humilló en esa última curva, porque pequé un poco de pardillo y se aprovechó de mi inexperiencia para no tapar ese hueco que le dejé y que aprovechó arriesgando ahí, sabiendo que si yo me iba a cerrar nos íbamos a caer los dos».

«Quedó grabada en los aficionados que vieron esa carrera como una de las que tuvo un final más emocionante, y significó también perder ese campeonato, porque quizá de haber ganado esa curva hubiese tenido más opciones de haberlo luchado hasta el final con él», añadió al respecto.

Sobre la evolución de esa relación con Rossi, Lorenzo reconoce que las cotas más altas de tensión llegaron a finales de 2015 cuando ambos se jugaban el título: «El peor momento fue después de Sepang, cuando la patada o caída de Marc, no sé cómo fue. Hubo ese toque, yo no sabía nada y cuando llegué al corralillo los mecánicos me dijeron: "Ha pasado esto, pero no la líes, no hagas nada". Y cuando vi eso y me enteraba de que no iba a haber sanción, equivocadamente o no, estaba encendido y desaprobaba las imágenes antes de subir al podio de ese encuentro Márquez-Rossi, además del gesto del podio. A partir de ahí la relación cambió a peor, y el desenlace del campeonato que yo lo gané. Y hasta que me fui a Ducati, un poco después de Ducati, la relación no empezó a mejorar poco a poco, y ahora es bastante buena».

Lorenzo Rossi - Motorbike Magazine

Esa tensión a finales de 2015 también acabaría desembocando meses después en su adiós a Yamaha para poner rumbo a Ducati: «No me sentó muy bien que, al ganar el campeonato, Lin Jarvis y los que de verdad mandaban en Yamaha no estuviesen muy efusivos. En cierta forma era normal, porque se creó un poco de polémica con mi reclamación al TAS, que ensució un poco el espíritu de equipo. Pero al final, cada uno de los dos mirábamos por nuestro interés y yo miraba por el mío. Por eso, intenté jugar mis cartas y eso no sentó bien en Yamaha. En cierta forma, a Yamaha yo creo que le interesaba más que ganase Valentino (Rossi), por el tema mediático más que nada. Pudiendo elegir uno de los dos, seguramente preferían a Valentino (Rossi) por ese aspecto».

«Se juntó también que llevaba mucho tiempo con la misma moto y trabajando con el mismo grupo de personas, y me faltaba un poco de motivación y de desafío de ganar con otra moto. También creía mucho en Gigi Dall'Igna y sabía que tarde o temprano iba a hacer una moto competitiva, como en su día creyó también Hamilton en Mercedes y le salió bien. Y al final me iba a salir bien, de no ser por esa falta de tiempos... Si hubiese ganado la carrera dos semanas antes (Mugello), habría cambiado mucho la historia», zanjó sobre su marcha a Ducati y sobre el periplo de dos años en la marca italiana.

«Si hubiese sido más disciplinado, habría obtenido mejores resultados»


Desde su retirada, el expiloto mallorquín se ha centrado en disfrutar de la vida y en recuperar el tiempo de ocio que no pudo tener como piloto. Reconoce, incluso, que en 2019 no era feliz y que perdió la motivación: «Era muy perfeccionista y un día Wayne Rainey, cuando hablábamos por teléfono, me lo dijo: ‘Oye, no te olvides nunca de disfrutar, porque a mí me pasó que me obsesionaba tanto con la perfección y tanto trabajar, que al final no disfrutaba’. Se volvió en mi contra porque siempre pierdes felicidad, y al perder felicidad y alegría, pierdes rendimiento. Y eso lo sufrí mucho en el año 2019, no me iban las cosas, me lesioné en pretemporada… Y para poder revertir la situación de Honda, sólo entrenaba y entrenaba desde las 9 de la mañana y no hacía nada de ocio. Entonces, entré en una especie de depresión, no era feliz, no estaba motivado. Años antes, ya me pasó algo similar y ahí ya cambié un poco el chip. Cada vez que me iba a un viaje importante, como por ejemplo a Melbourne, me iba dos o tres días antes y me iba a visitar la ciudad, visitaba Sidney... Entonces, vivía un poco más y eso me servía para llegar al circuito más motivado y más feliz», expone.

Y habla sin tapujos sobre el que cree que era «su punto débil»: no haber sido más disciplinado en momentos puntuales y tener algunas distracciones: «Era muy trabajador y cuando llegaba al paddock trabajaba muchísimo, pero tenía un problema y era que me iba a acostar muy tarde. Creo que si hubiese sido más disciplinado, si me hubiera ido a acostar dos horas antes y hubiese descansado más, habría obtenido mejores resultados. Había algunas carreras que llegaba con un poco menos de energía al final, y quizá con unas horas más de sueño, hubiese llegado con más energía y más fuerte para luchar por la victoria en vez de hacer segundo o tercero. Ese era mi único punto débil, que al final había muchas distracciones, no las voy a decir aquí, que me hacían acostarme muy tarde y dormía poco los fines de semana».

Jorge Lorenzo Johann Zarco 2

«No creo que tenga talento para la comunicación, pero tampoco soy un desastre»


Lorenzo, que ahora ejerce de comentarista, reconoce que «siempre me ha gustado la comunicación. Un aspecto difícil, porque de pequeño tenía una coraza, era muy tímido e intentaba disimularlo con prepotencia o chulería, llámalo como quieras. Pero también me gustaba ese tipo de personajes: con mucha seguridad, soberbios. Siempre me llamaban más la atención y por eso intenté ser así».

Su estreno en la cabina de comentaristas se saldó con muy buena nota en Qatar, donde tanto aficionados como compañeros de la prensa ensalzaron sus aportaciones: «No creo que sea algo natural, no creo que tenga talento para la comunicación, pero tampoco soy un desastre. Lo que está claro es que sé bastante de lo que voy a hablar e intentaré ser lo más natural posible, aportar información técnica fresca desde lo que he vivido y divertirme también».

Uno de los objetos que sacó de 'La caja de DAZN' fue la biografía de André Agassi, en la que el extenista estadounidense habló mucho de la relación con su padre. Lorenzo también habló sobre su padre, Chicho, fundamental en sus inicios y en el aprendizaje de la técnica de pilotaje: «Si mi padre hubiese sido más blando, probablemente no hubiese ganado tanto y no tendría ahora todo el éxito que he conseguido, pero igual nos llevaríamos mejor. Pero no lo cambiaría, no cambiaría que me padre hubiera sido diferente y no haber tenido éxito profesional».

En el caso de ser padre, no le gustaría que su hijo o hija fuese piloto: «No sé si seré padre en el futuro pero, si lo soy, intentaría evitar que fuese piloto. Primero, porque igual no lo va a necesitar, el tener que elegir un deporte de tanto riesgo, y si lo quiere hacer, no le voy a patrocinar».

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