Jorge Lorenzo ha presentado su libro “Lo que aprendí hasta los 30”

Pese a que parafraseó a Francisco Umbral con un irónico -e icónico- «He venido a hablar de mi libro» cuando se le preguntó por primera vez por la polémica de los últimos días, Jorge Lorenzo ha dejado después bastante clara su postura sobre el tema.

El piloto balear ha estado esta mañana en Madrid presentando su libro “Lo que aprendí hasta los 30”, escrito por él mismo y en el que se puede conocer el lado más personal del pentacampeón del mundo. En la rueda de prensa de la presentación, en la que ha comparecido junto a Ernest Riveras -conductor del evento- y Anabel Frutos -Editorial Planeta- ha hablado largo y tendido sobre ello y también sobre otros temas de actualidad, incluido su futuro en Ducati.


Sobre el incidente y la polémica de Márquez y Rossi en Termas de Río Hondo: «Es un tema de ellos, de Rossi y Márquez, que a mí no me incumbe. Son cosas que pueden pasar en las carreras. Hay roces y gente que está en desacuerdo con los demás. Todo lo que está pasando ahora, dentro de un mes será una anécdota, nadie hablará de ello. Estoy acostumbrado a vivir situaciones así, desde fuera y desde dentro»

En una entrevista con ‘Movistar MotoGP’ comentó que Dovizioso siempre le había intentado minar la moral cuando comparecía con los medios, al igual que sucede actualmente. Unas declaraciones en las que incide que lo más importante es contextualizarlas: «Con mi compañero todo está bien. Parece que la relación ha cambiado, pero es la misma de hace unos meses. Dije lo que dije en esa entrevista, pero todo tenía un sentido que la mayoría de la gente no entendía del por qué de esa declaración. Hay que saber lo que pasó antes para entender el significado de lo que quería decir» .

Sus mayores ambiciones y sueños profesionales están cumplidos. La presión es muy diferente a la de cuando llegó al Mundial: «Tengo la suerte de que a partir de cuando gané mi primer título de MotoGP, ya había alcanzado todo lo que quería alcanzar. Ya no se podía alcanzar algo más importante en el mundo de las carreras, y mi mentalidad fue que todo lo que viniese a partir de ahí sería un regalo. Y la vida me regaló dos títulos más. Ahora también tengo esa mentalidad. Siempre he sido muy perfeccionista, muy autoexigente, y quiero siempre conseguir el máximo que pueda lograr cada año. Por eso me esfuerzo cada día muchísimo en entrenar y en estar lo mejor preparado posible, pero es una presión muy diferente a la que sentía hace 15 años cuando empecé en el Mundial de 125cc»

Obsesionado con ganar su primera carrera con Ducati: «Es cierto que es una obsesión, y por eso este año le he dado una vuelta más de tuerca a mi preparación. Ahora le doy todavía más importancia a la dieta, al entrenamiento. Han aumentado la cantidad de horas semanales de entrenamiento, porque es una obsesión. De momento ese gran esfuerzo no se está materializando en resultados, pero creo que lo hará más pronto que tarde. Es otra moto; está claro que el binomio Lorenzo-Yamaha dio muy buenos resultados, muchas victorias y muchos títulos, pero ya el año pasado estuve cerca de ganar mi primera carrera y se me escapó por poco en algunas de ellas. Tiene que llegar otro podio y la primera victoria. Esa obsesión está, la de ganar carreras con Ducati y a poder ser el título. Este año ha empezado mal y será complicado conseguirlo, pero el campeonato es largo y todo es posible en MotoGP».

Pese a que el arranque de temporada no ha sido nada bueno -sólo lleva un punto-, está confiado en dar la vuelta a la situación. Se ve peleando por el podio en Austin: «Es tan complejo todo y dependes de que todas las piezas del puzzle estén bien puestas para conseguir resultados, más ahora que en MotoGP todo está tan loco e igualado, que basta con que una o dos piezas no acaben de encajar, que estás 7º, 10º o 15º. El año pasado la progresión fue clara y en las seis o siete últimas carreras, luché habitualmente -aparte de Phillip Island- en las cinco primeras posiciones, y estuve cerca de ganar en Misano o Aragón. En pretemporada se cambió la moto y por alguna razón en Qatar no pude utilizar las alas con esta nueva moto, y luego tuve el problema de freno cuando estaba remontando. En Argentina se dieron las peores condiciones para mí, porque siempre me han costado. Hemos tenido un poco de mala suerte, pero en cualquier momento la situación podría revertirse y podría volver a aspirar a conseguir podios. Igual necesitamos llegar a otro circuito más favorable para conseguir la victoria, pero incluso en Austin no descarto luchar por el podio».

Sobre su valor de mercado y una negociación a la baja con Ducati: «Podría ser que mi valor ahora mismo sea un poco menor que hace un par de años. Pero todo el mundo sabe de lo que es capaz Jorge Lorenzo cuando se encuentra bien encima de la moto. Decía el otro día que el pasado ha demostrado que hay dos pilotos que pueden marcar la diferencia. Está claro que Márquez lo hace, porque ha ganado cuatro de los últimos cinco títulos, pero yo he sido el otro piloto que ha podido ganar desde que él apareció en MotoGP. Márquez es capaz de ganar 10 carreras seguidas, y yo he sido capaz de ganar cuatro seguidas liderando todas las vueltas. No es porque sea yo, son hechos. El binomio Lorenzo-Ducati todavía no encaja completamente. Cuando ha comenzado a hacerlo se ha podido ver algún destello de brillantez como en Misano o Aragón, pero todavía no es tan potente como el binomio anterior. Eso también es claro y es un hecho».

En el libro destaca la inteligencia de Valentino Rossi, sobre todo a la hora de comunicar y ser más mediático. Así lo ha explicado en la rueda de prensa: «Partimos de la base de que, en mi opinión, Valentino Rossi es una persona muy inteligente, dentro y fuera de la pista. Tiene ese talento y ha nacido con ello, porque no todo su entorno es como él. Es una persona privilegiada en ese sentido; mentalmente es muy listo y comunicativamente tiene ese talento, que también ha trabajado. Tiene muchos seguidores, algo que siempre ayuda. Siempre he creído que se puede mejorar en todo y también he querido mejorar en mi carrera en ese sentido, con más o menos éxito, pero creo que he dado mis pasos y mi progresión».

Totalmente despreocupado por el conflicto entre Márquez y Rossi: «Para mí es irrelevante, no pienso ni un segundo en ello. No va a afectar para nada en mi rendimiento, ni en lo que pase en el futuro. Como dije antes, son cosas que están de moda y es mucha polémica, pero dentro de un mes no se va a hablar de ello. Se resolverá como se resuelva, pero yo no puedo hacer mucho para cambiar la situación. Eso es tema de ellos y a ver qué pasa».

Según publicó ‘Motosport.com’, parece que Suzuki está esperando la decisión de Lorenzo para plantear un posible fichaje. ¿Hay opciones?: «Todo el mundo sabe de lo que soy capaz cuando me encuentro bien encima de una moto. Voy a intentar con todas mis fuerzas encontrarme bien y hacer todo lo posible para que sea así con la Ducati. Mi intención, y ojalá lo pueda lograr, es seguir más años en Ducati y terminar mi carrera deportiva allí, pero todo eso pasa por encontrarme a gusto y conseguir resultados, si no, ambas partes no querrán continuar como ha dicho Tardozzi. Es algo natural. Como decía, todo el mundo sabe lo que puedo hacer cuando me encuentro bien encima de la moto, y si me encuentro bien encima de la moto gano muchas carreras».

Sobre el plazo que se marca para tomar una decisión junto a Ducati, viendo lo rápido que está avanzando el mercado: «Tendría que hablar con mi mánager, Albert Valera, para preguntarle esto. Paso la mayor parte del tiempo intentando saber cómo ir más rápido con la Ducati, porque ahora mismo no están saliendo los resultados. Lo otro lo tratará Albert, un gran mánager que defenderá mis intereses de la mayor manera».

Opinión sobre las decisión de la FIM y Dirección de Carrera sobre qué criterios hay que establecer a la hora de sancionar: «Es algo que tampoco me preocupa, pero ya sabéis mi opinión de lo que pensaba en los últimos años. Es como el fútbol; si el árbitro no es riguroso y no saca tarjetas amarillas o tarjetas rojas, en la siguiente jugada el jugador entra con los tacos al cuello. El árbitro tiene que ser riguroso para intentar evitar ese tipo de faltas. Sucede en el fútbol, sucede en la moto. Vamos a ver si es suficiente esa rigurosidad por parte de Dirección de Carrera o no».