El piloto español afronta un nuevo desafío en 2015 con el objetivo de redimirse de todos los problemas del pasado año, donde una mala primera mitad de temporada acabó de un plumazo con sus opciones de título a las primeras de cambio.

Foto: Yamaha

Después del continuo vaivén en el que se convirtió su temporada 2014, sobre todo la primera mitad, Jorge Lorenzo se encuentra plenamente preparado para el asalto al título este año. La empresa no será fácil, después de que Marc Márquez pusiera las cartas sobre la mesa en un pletórico 2014 en el que Valentino Rossi también dio un paso adelante y logró el subcampeonato. Lorenzo concluyó tercero, cerrando la temporada con nueve podios en las diez últimas carreras. El de Yamaha tratará de arrancar la nueva temporada manteniendo esa línea.

El piloto mallorquín ha cuidado al detalle su preparación física este invierno, con el objetivo de evitar los problemas que le surgieron en la primera mitad del curso pasado debido a una mala planificación: “Siempre intento entrenar fuerte y siempre me he tomado muy en serio la condición física, pero quizá el año pasado me equivoqué en la planificación de la pretemporada. Hay que aprender de los errores e intentar no repetirlos, comentaba Jorge al respecto. Para ello, el balear sostiene que ha tenido “unas vacaciones bastante cortas, pero cuando volví el 1 de enero comencé a entrenar muy fuerte. De hecho, acabo de llegar de hacer esquí de montaña en Andorra. Me encuentro muy bien.

El bicampeón de MotoGP tiene claro que no ha de centrarse en ningún rival esta temporada, sino en seguir evolucionando: Uno se tiene que centrar en sí mismo, en superarse día a día. Tratar de ser cada vez más fuerte, ganar en concentración, en conocimiento, en definitiva, en ser mejor en general. He intentado mejorar mi hándicap de 2014, que fue la condición física, e intentaremos pulir otros detalles. No me centro en ningún rival, me centro en mí mismo y en ser cada día mejor”.

Lorenzo también habló sobre la Yamaha M1 de 2015, una moto que probó durante los test post-temporada en Valencia: “Es una moto un poco más fácil de llevar con el primer toque de gas y hemos mejorado un poco la tracción. También estamos mejorando un poco la entrega de potencia; desde que tuvimos el cambio de reglamento con un litro menos de combustible la moto era algo más nerviosa, pero la verdad es que ahora va muy bien”, aseguró.

Al respecto, añadió que tiene constancia del trabajo que ha hecho la fábrica de Iwata en invierno para ofrecerle las mejores prestaciones para poder luchar por el título: Sé que en Japón han hecho un gran trabajo y tengo curiosidad por llegar a Sepang para ver cómo se comporta la moto. Pero las cosas pintan mejor que en la pretemporada 2014, sólo el tiempo nos lo dirá, pero tengo muy buenas vibraciones y espero que vaya mejor que el año pasado”, finalizó el piloto del Movistar Yamaha.