Jorge Lorenzo acabó 11º en Le Mans, pero mostró algunos progresos

El GP de Francia acabó con el mejor resultado para Jorge Lorenzo en lo que va de temporada, pero el mallorquín sigue sin entrar entre los diez primeros. No obstante, afirmó que progresaron en el trazado francés aunque no quede demostrado en los resultados.


Jorge Lorenzo vuelve a necesitar tiempo. Ese fue el artículo de opinión que publicamos el pasado jueves antes de que comenzase la actividad en Le Mans, donde el piloto mallorquín consiguió su mejor resultado de la temporada, pero volvió a quedarse fuera del top 10. El #99 acabó en una discreta 11ª posición y reafirmó lo que mencionábamos anteriormente, que necesita margen para seguir adaptándose a la Honda: «En general, nos falta tiempo. Va a ser un camino difícil y largo, en el que se está viendo la progresión y es cuestión de tiempo que todo cambie», zanjó Lorenzo en el micrófono de DAZN.

El pentacampeón del mundo progresó en Le Mans, algo que no se vio reflejado en el resultado de la carrera. El viernes empezó a utilizar el asiento estándar de Honda y no el que la marca había hecho a su medida, y se encontró cómodo desde el primer momento. Acabó cuarto la jornada y con buenas sensaciones. Una vez más, la ergonomía parecía ser un factor diferenciador en su caso. El sábado fue séptimo bajo la lluvia del FP3 y octavo en las condiciones mixtas de la Q2. Los resultados eran positivos, teniendo en cuenta lo visto hasta ahora.

En las primeras vueltas de carrera, se pudo ver a Jorge Lorenzo (por fin) enganchado al grupo delantero. Llegó a rodar séptimo durante varias vueltas, pero fue perdiendo fuelle durante la carrera. Mejor dicho y siendo correctos; los demás fueron mejorando el ritmo durante la carrera y él, como acostumbra a hacer, se mantuvo en sus tiempos con una precisión de cirujano. Calcó los 1:33.2 y 1:33.3 salvo en las vueltas en las que fue adelantado por otros pilotos como Crutchlow, Quartararo y Rins, que evidentemente fueron más lentas. El ritmo de Lorenzo fue, como siempre, bastante constante. Pero claro, en comparación a los pilotos de cabeza, fue lento.

Acabó a 15 segundos del ganador, que otra vez fue su compañero Marc Márquez. Lo positivo es que para él fue la segunda distancia más pequeña respecto al ganador desde que está en Honda y que esas primeras vueltas enganchado a la cabeza fueron un claro signo de mejoría. «Evidentemente, no estoy para celebrar algo importante, porque he terminado 11º, la mejor posición de este año. Pero lo importante es que estamos más cerca de los más rápidos. En Qatar terminé a 14 segundos, pero la carrera fue lentísima y por eso terminé más cerca. Aparte de eso, hemos terminado más cerca que nunca en cuanto a vuelta rápida, a siete décimas del más rápido y a 15 segundos», analizaba Lorenzo al término de la carrera.

Atraviesa un momento difícil y muy por debajo de los resultados que se esperan en un piloto como él. Eso es innegable. Es 14º del campeonato con sólo 16 puntos después de cinco carreras. Pero mientras va pasando el tiempo y mejora paulatinamente a la espera de ir acercándose a donde se le espera, Lorenzo ve el vaso medio lleno aunque los resultados dicten lo contrario: «Por primera vez hemos quedado por delante de Nakagami, que ya conoce la moto de hace dos años, y no muy lejos de Crutchlow. En las primeras vueltas hemos asomado un poco la cabeza y no hemos estado lejos».

Mugello y Montmeló, donde el año pasado consiguió sus dos primeras victorias con Ducati y donde habitualmente han brillado, deberían ser dos escenarios en los que mantenga la progresión. Un piloto como Lorenzo no puede permitirse seguir más carreras por debajo del top 10.