Caer para volver a levantarse. Buscar dentro de sí mismo para encontrar la solución. Sacar el instinto a relucir para entrar de lleno en la lucha por el título de MotoGP. Tres lecciones consecutivas en España, Francia e Italia demostraron que Jorge Lorenzo ha recuperado su perfecta armonía con la Yamaha M1, una simbiosis que le ha hecho entrar en una dinámica arrolladora. Las exhibiciones de Jerez, Le Mans y Mugello indican que la categoría reina vuelve a tener a uno de sus mejores pilotos en plenitud de facultades. Un gran aliciente para el campeonato, pero una pésima noticia para sus rivales. El mejor Lorenzo está de vuelta.

Un bache inesperado

La estabilidad de la carrera deportiva de Jorge Lorenzo -desde 2004 se ha mantenido en el top 5 de todas las categorías en las que ha competido- no coincide con la inestabilidad personal que ha marcado su trayectoria, debida en gran parte a factores extradeportivos, a los que hay que sumarle los constantes cambios en su entorno más personal a lo largo de los años. No es equivocado decir que su trayectoria ha estado cargada de vaivenes, pero es más cierto añadir que cada dificultad que se le ha presentado ha sabido superarla de forma sobresaliente. Su título de 250cc en 2006 en una temporada convulsa fue la muestra más clara de ello.

Pelear por estar en lo más alto siempre ha sido una de sus señas de identidad. Sirva como referencia la temporada 2013, un año en que luchó contra viento y marea para acabar alejado del título por solo cuatro puntos. Ahí se vio al verdadero Jorge Lorenzo, el que lucha para sobreponerse a las adversidades, el mismo del que no hubo ningún vestigio durante buena parte de la temporada pasada.

Y es que 2014 se convirtió posiblemente en la temporada más extraña del piloto mallorquín desde que llegó al Mundial. El mal estado de forma en la primera mitad de año enterró todas sus opciones de título y tuvo que esperar 14 carreras para sumar su primera victoria de la temporada, una sequía impropia de un piloto que había empezado como uno de los grandes candidatos al título.

Toda esta situación sembró una serie de dudas sobre su continuidad en Yamaha, ya que el anuncio de renovación se alargó más de lo previsto y se llevó a cabo por una cláusula de 1+1 que permitía tanto al piloto como a la fábrica romper el contrato a finales de 2015 si estaban disconformes. Incluso la posibilidad de marcharse a Ducati en 2016 planeaba sobre su figura. La segunda mitad de año sirvió para calmar la tempestad y salvar los muebles. Jorge acabó tercero el campeonato, muy por detrás de Márquez y siendo también superado por su compañero de equipo, algo que no le sucedía desde 2009.

Tras la última jornada del test post-temporada de Valencia, hizo un balance preciso de lo aprendido en 2014: «He hecho doce años en el Mundial y nunca he tenido tantos problemas físicos como este. Ha sido un error de planificación, pero si aprendes la lección no tiene que volver a repetirse. Me quedo con que he aprendido mucho. Soy un piloto más preciso en las indicaciones, sé percibir lo que funciona y lo que no funciona en la moto, y en eso he ganado mucha experiencia después de los problemas que hemos tenido. Y si en una temporada con tantos errores y en la que no me he sentido a gusto con la moto hemos sido capaces de ganar carreras y acabar terceros, creo que cuando nos llegue un año más favorable podremos volver a luchar por el título». Y todo indica que ese año ha llegado.

Jorge Lorenzo - Motorbike Magazine

 

Cuestión de instinto

Con la lección aprendida, Jorge se preparó físicamente a conciencia para encarar en la mejor forma posible el inicio de temporada. La Yamaha M1 había mejorado notablemente en el último tramo de 2014 y recibió algunas novedades en pretemporada, como el cambio Seamless completo –trabajando también en reducciones y no sólo en aceleración-, que hacían a la marca de los diapasones empezar en plenitud de facultades. No obstante, en el caso de Jorge el prometedor inicio de temporada se tornó en decepción. La espuma del casco en Qatar, una inoportuna bronquitis en Austin y la falta de feeling con el neumático extra duro trasero en Argentina fueron los tres factores que hicieron reaparecer los fantasmas y desde algunos sectores del paddock se llegó a hablar de crisis del piloto mallorquín. Pero Jerez fue el bálsamo que borró todo de un plumazo. Fue el Gran Premio en el que Jorge Lorenzo recobró su instinto, su mejor versión; en definitiva, el fin de semana en el que se reencontró a sí mismo.

El viernes de ese GP de España, en el que se anunció su continuidad con Yamaha en 2016 y en el que lideró las dos primeras sesiones de libres, destapó el tarro de las esencias: «Quizá hoy he salido intentando pensar poco y tratando de pilotar por instinto», dijo al término de esa jornada. Una reflexión que caló hondo a todos los presentes en su comparecencia de prensa y que esconde la clave de la vuelta del mejor Lorenzo.

El de Jerez era otro Jorge. Día tras día transmitía optimismo y mucha serenidad. Del Jorge Lorenzo piloto se pueden extraer muchas virtudes, pero si hay alguna que destaca del Jorge Lorenzo persona es su transparencia; es fácil reconocer cuándo se encuentra motivado y con confianza y cuándo no. Y actualmente se ve a la legua que ha entrado en una espiral de convicción.

El instinto trajo consigo la victoria, la victoria ayudó a recobrar la confianza y la confianza trajo de vuelta al mejor Lorenzo. Cuando la moto y Jorge están en su sitio, el binomio Yamaha-Lorenzo es prácticamente imparable. En Jerez, Le Mans y Mugello encadenó tres recitales que sacaron a relucir su gran estado de forma. Tres exhibiciones marca de la casa, sin errores, como un metrónomo. Tres victorias consecutivas que le hacían cerrar el primer tercio de 2015 con más victorias que en todo 2014. El panorama es muy diferente al del año pasado.

Jorge Lorenzo - Motorbike Magazine

 

Un reencuentro en busca de la cima

La recuperación del balear no lleva implícito otro objetivo que no sea el título. Está más concentrado que nunca y ha entrado en una dinámica que puede ser devastadora para sus rivales si no consiguen ponerle freno. Algo similar a lo que le sucedió a Marc Márquez el pasado año, cuando le salía absolutamente todo a principio de temporada.

Aprovechar esta concatenación de éxitos se antoja fundamental para lograr su tercer título de MotoGP. Pero lo más significativo no es haber logrado tres victorias consecutivas, sino la manera tan contundente en la que estas llegaron. De 25 en 25 se camina mucho más deprisa hacia la cima, aunque para alcanzarla por tercera vez en la categoría reina tiene que luchar con un rival que está al otro lado del box.

¿Rossi vs Lorenzo: Round 3?

La evolución de Yamaha, la involución de Honda y el gran paso adelante de Ducati han desencadenado un primer tercio de año inesperado, con Márquez obligado a remontar 49 puntos si quiere revalidar el título. Esta brecha tan amplia, unida al excelente estado de forma de los dos pilotos de Yamaha, ha posicionado a Rossi y Lorenzo como los principales candidatos al título.

«Creo que este tiene que ser nuestro año. No sé si ganaré yo el campeonato o lo ganará Valentino, pero la verdad es que tenemos todo encarrilado para que este sea nuestro año», afirmó el español nada más ganar en Mugello. Y no le falta razón. Aunque queda mucha tela que cortar, la fábrica de Iwata tiene una oportunidad de oro para llevarse el título.

La situación actual invita a pensar en una posible reedición de los duelos de 2009 y 2010, aunque con un par de matices: el primero, que Marc Márquez estará merodeando; el segundo, que ya no hay ningún muro de por medio y la relación entre los dos pilotos de Yamaha ha mejorado notablemente. Aunque habrá que ver hasta qué punto en el caso de que vuelvan a pelear de tú a tú…

Las cartas están sobre la mesa y la partida continúa en MotoGP en un año que ha arrancado de forma imprevisible. En el box del Movistar Yamaha se frotan las manos tras un primer tercio casi perfecto; el inicio sublime de Valentino Rossi, que no está dispuesto a bajarse del podio en busca de su décimo título mundial, fue respondido de forma inmejorable desde el otro lado del box. Ahora el italiano, líder desde Qatar, tendrá que lidiar con Jorge Lorenzo, el hombre más en forma de MotoGP. El piloto que se reencontró a sí mismo.

Jorge Lorenzo - Motorbike Magazine

 

Galería de imágenes de ‘Jorge Lorenzo: el piloto que se reencontró a sí mismo’