Lorenzo, optimista pese a que sólo pudo sumar tres puntos en Qatar

Jorge Lorenzo cerró su primer Gran Premio como piloto del Repsol Honda en la 13ª posición. Las caídas del sábado lastraron al mallorquín, sobre todo la que sufrió en la tercera sesión de libres y que le produjo una fuerte contusión dorsal. Esta es la cronología de un debut que se saldó con sólo tres puntos para el piloto mallorquín.


Ver a Jorge Lorenzo vestido con los colores del equipo Repsol Honda y afrontando su primer Gran Premio como piloto del equipo más laureado de todos los tiempos, era uno de los grandes alicientes del GP de Qatar. Bien es cierto que el balear no llegaba en las mejores condiciones físicas por culpa de la lesión que había sufrido en enero en el escafoides, una fractura que le hizo perderse los test de Sepang y que le impidió disputar al cien por cien los de Qatar, pero el sexto puesto que había logrado en los test que se celebraron dos semanas antes le hacía afrontar con optimismo su primera carrera en Honda.

En una pretemporada en la que se antojaba fundamental acumular los máximos kilómetros y experiencia posible con la Honda RC213V, el piloto mallorquín no había podido conseguirlo como consecuencia de una lesión. Llegaba a Qatar prácticamente recuperado y con la confianza de poder empezar su andadura en el Repsol Honda con un buen resultado, y lo cierto es que las cosas no arrancaron nada mal: acabó segundo en el FP1 después de que Rossi le quitase el mejor tiempo justo al final de la sesión tras montar neumáticos nuevos. Los tiempos le salían con facilidad al #99.

Sin embargo, Lorenzo no tuvo tiempo de reafirmar sus buenas sensaciones ni de asentarse como uno de los candidatos al podio en Qatar. Aún sigue pagando su inexperiencia con la Honda y las siguientes sesiones de libres fueron una buena muestra de ello. En el FP2 bajó a la 11ª posición y en el FP3 se produjo el incidente que le acabó lastrando durante el resto del fin de semana: en los minutos iniciales de esa tercera sesión de libres, Lorenzo sufrió un highside en la curva 6 en el que se dañó la espalda. Tuvo que acudir al Centro Médico, donde determinaron que tenía una fuerte contusión dorsal, aunque afortunadamente no sufrió ninguna fractura. «Debido a mi inexperiencia con la moto he perdido el control y el impacto ha sido muy fuerte», explicó el balear.

Tras la caída, el #99 pasó dolorido el resto del fin de semana. No tuvo oportunidad de mejorar su tiempo en el FP3 y se vio relegado a pasar por la Q1. Cuando marchaba segundo en esa sesión y tenía opciones claras de pasar a la Q2, volvió a caerse. Habían bajado las temperaturas, las condiciones eran más delicadas y el mallorquín perdió el tren delantero en la curva 2. No pudo pasar de la 15ª posición de parrilla y sendas caídas acabaron restándole mucha confianza y prestaciones físicas de cara a la carrera.

Problema en el embrague y un 13º que sabe a poco


Los problemas se siguieron acumulando para Lorenzo. El piloto del Repsol Honda pidió una modificación en el embrague para poder mejorar en la salida, pero ese cambio resultó contraproducente y le perjudicó no sólo en la salida, sino también en las primeras vueltas. Pasó de salir 15º a estar 19º y bastante alejado de los primeros. Poco a poco fue cogiendo el ritmo y remontando, aunque rodó lejos de los tiempos de cabeza pese a que fue una carrera lenta.

En el tramo final de la carrera pudo superar a varios pilotos, entre ellos a Quartararo, que había salido desde el pit lane e incluso le había superado. El final de carrera de Lorenzo no fue malo y se pudo desembarazar también de otros como Zarco, Oliveira y Iannone, al que superó por sólo 42 milésimas antes de que el italiano se fuese al suelo con la carrera ya terminada, durante la vuelta de honor.

«Estaba muy limitado por mi caída de ayer; fue un golpe muy duro, especialmente en la espalda, y eso me ha limitado. A partir de ahí, he sido más lento que cuando comencé el fin de semana», explicaba Lorenzo después de la carrera. Se vio claramente condicionado por la fuerte caída del FP3.

Pese a todo, optimismo


No obstante, el pentacampeón del mundo sacó el lado positivo del fin de semana y se mostró encantado con la Honda RC213V. Su adaptación, aunque con más obstáculos de los previstos, va por buen camino: «Me encanta la moto. Creo que es una moto con la que iré muy rápido», expresó el mallorquín en declaraciones que recoge el diario AS.

Pese a que sólo cogió tres puntos en su estreno con el Repsol Honda, cree que rápidamente podrá revertir esa tendencia: «Creo que estamos muchísimo mejor que esa 13ª posición. Si no somos más desafortunados en las próximas carreras, creo que los resultados llegarán muy, muy pronto», destacó.

Su próximo objetivo será el GP de Argentina, un trazado en el que normalmente las Honda rinden a un buen nivel, pero en el que Lorenzo no tiene un buen currículum, ya que sólo ha subido una vez al podio de las cinco citas que se han celebrado en Termas de Río Hondo. La carrera será dentro de tres semanas, lo que hará que llegue en condiciones físicas mucho mejores para tratar de sacar un botín mucho mayor que el logrado en Qatar.