Se marcha de KTM, con quien tenía contrato, y su futuro es actualmente una incógnita

Zarco deja KTM sin tener aún nada cerrado para el año que viene, en el que incluso podría no competir y ejercer de probador. «Si aceptaba continuar en estas condiciones significaba que únicamente lo hacía por dinero», expresó el francés, que tiene varias posibilidades para 2020 sin que ninguna de ellas sea estar en la parrilla de MotoGP.


A Johann Zarco no le tiembla el pulso para reconocer que su marcha de KTM no está exenta de riesgos. Al francés no le faltan "novias" de cara al próximo año, pero ninguna de las opciones pasa por ser piloto de la parrilla de MotoGP en 2020, donde ya están todos los huecos repartidos. Pero el doble Campeón del Mundo de Moto2 (2015 y 2016), tiene claro que, aunque ahora mismo no tenga nada para el próximo año, la tesitura actual es más propicia para él que quedarse en KTM para luchar por un simple puñado de puntos como los 21 que acumula tras 11 carreras.

La felicidad que aporta sentirse competitivo puede más que el dinero en su caso. El galo gozaba de un jugoso contrato de dos temporadas con la firma austriaca que decidió romper nada más acabe la primera de ellas. «Fui honesto con KTM, porque si aceptaba continuar en estas condiciones significaba que únicamente lo hacía por dinero», declaró el piloto francés en Silverstone.

«Cada vez que estoy encima de la moto intento dar el cien por cien, pero no me sentía cómodo y estaba empezando a ser algo malo e incluso peligroso. He tomado un riesgo, porque por el momento no tengo nada para el año que viene, pero al mismo tiempo esto me va a permitir pilotar con más libertad hasta el final de temporada y poder mostrar mi verdadero potencial», añadió Zarco.

A día de hoy, cuando ya se han movido todas las piezas del puzle de MotoGP para el año que viene (sólo falta por conocer quién le reemplazará en KTM) y el dominó sigue ahora su curso con Moto2 y Moto3, el piloto de Cannes tendrá que buscar acomodo en alguna de las opciones que se le barajan, entre las que existe la posibilidad de que el año que viene no esté compitiendo.

¿Y cuáles son sus opciones?


En un primer momento, parecía que el movimiento de Zarco de marcharse de KTM llevaba implícita su marcha hacia el Mundial de Superbike en el nuevo y ambicioso proyecto de Honda. De esta posibilidad ya se había hablado meses atrás. Sin embargo, el propio Zarco declaró que el WSBK no está en los primeros puestos de su lista de prioridades.

Probador de alguna fábrica de MotoGP, bajar de nuevo a Moto2 en busca de su tercer título en la categoría o irse al Mundial de Superbike. Esas son las posibilidades que contempla en estos momentos el galo, que parece tener claro cuál de las opciones es la que más le agrada: «Mi mejor opción ahora sería como probador de una fábrica competitiva de MotoGP, para demostrar que cuento con el nivel para seguir en este campeonato. Pienso que podría aportar mucho al no ir como un piloto retirado, sino como alguien con hambre que trata de volver a ser competitivo», explica.

La lógica hace pensar que la opción de ser probador encaminaría a Zarco más hacia Yamaha que hacia cualquier otra marca, ya que con la firma de los diapasones compitió durante dos temporadas y, además, Jonas Folger (actual probador) podría regresar a la competición en Moto2. Pero es que la puerta de Moto2 también está abierta para Zarco y le resulta atractiva: «Volver a Moto2 no es una mala solución, ya que me dará la opción de volver a dar lo mejor con un buen equipo y de luchar por el título, un objetivo que me volvería a mantener a un alto nivel físico y mental», mencionaba.

En cuanto a la puerta de Superbike, está más cerrada de lo que en un primer momento se esperaba. El galo quiere mantenerse dentro del paddock del Mundial de MotoGP, donde cree que sería más fácil granjearse nuevamente un hueco en la categoría reina con un equipo y una montura de garantías: «La mejor forma de estar cerca del nivel de MotoGP es la de mantenerme dentro de este paddock, aunque incluso tenga que regresar a Moto2», zanjaba.

Pese al salto al vacío que supone dejar un asiento oficial ya confirmado para 2020 y hacerlo a estas alturas de año, poniendo fin además a un buen contrato, Zarco se ha ceñido por su motivación y por sus ganas de volver a ser competitivo, y no por ser uno más en la parrilla de MotoGP. Honestidad en estado puro de un piloto que demuestra una vez más ser muy fiel a sus valores.