Mir acabó 11º tras ceder en su duelo con Quartararo y Viñales en la última vuelta

Tras un fin de semana difícil y una carrera en lluvia en la que ha sido 11º, Joan Mir se marcha de Le Mans con sólo dos puntos de pérdida respecto a Quartararo, por lo que sigue segundo del campeonato. «Hemos estado luchando con Maverick y con Fabio como si fuera por ganar la carrera, pero realmente era para entrar en el top 10... era un poco triste».


Joan Mir se marcha de Le Mans con un 11º puesto, su peor resultado de la temporada (aparte de las caídas de Jerez I y Brno), pero no sale con malas sensaciones de un Gran Premio bastante complicado para Suzuki y que ha acabado con una carrera en agua. Para el mallorquín era la primera carrera en estas condiciones en MotoGP y todo ha empezado mal cuando Rossi se ha caído justo delante de él en la curva 2, lo que ha hecho que el de Suzuki perdiese muchas posiciones al esquivarle, quedándose prácticamente último.

Después, Mir ha ido cogiendo ritmo poco a poco, rodando en tiempos competitivos y remontando hasta acabar luchando por el noveno puesto con Quartararo y Viñales, dos de sus grandes rivales por el título. Finalmente, Mir ha concluido 11º tras perder ese duelo, pero sólo cede dos puntos con Quartararo y sigue segundo del campeonato, ahora a 10 del líder. Tal y como pintaba el domingo, no es un mal botín: «Hoy hemos salvado los muebles», reconocía un Mir al que le ha costado coger el ritmo: «Ha sido una carrera muy complicada y al principio he tenido algún problema importante que no me dejaba ser rápido. Lo que estaba pasando no era normal; con la parte trasera de la moto no tenía nada de agarre. Nada más entrar en las curvas la moto perdía todo el grip en la parte de atrás y no podía tumbar la moto, para nada. En el tren delantero iba todo muy bien y todo estaba funcionando, pero de detrás no podía hacer nada y me he quedado último».

El incidente de la salida, cuando ha tenido que esquivar a Rossi, le ha lastrado: «Me ha desbaratado mucho, porque he perdido muchísimas posiciones y me he quedado prácticamente el último. Ha sido una pena», pero no ha sido lo único: «En las dos vueltas de calentamiento tenía buenas sensaciones con las gomas, pero por algún motivo después de eso las he perdido. He perdido el agarre con la parte trasera de la moto, pero no sé por qué. Tenemos que mirar qué ha podido suceder, pero me he quedado un poco descolocado en las primeras vueltas».

Poco a poco, el balear ha ido cogiendo sensaciones, rodando en tiempo competitivos y alcanzando a los pilotos que tenía delante: «Cuando han pasado diez vueltas me he empezado a encontrar bien con la moto y he empezado a marcar buenos tiempos, y he visto que estaba recortando mucho al grupo que tenía delante. Los he podido pasar e ir a por Quartararo, y en la última vuelta hemos estado luchando con Maverick y con Fabio como si fuera por ganar la carrera, pero realmente era para entrar en el top 10... era un poco triste. Es lo que ha tocado aquí», decía Mir.

No obstante, se marcha de Le Mans satisfecho por cómo ha saldado su primera experiencia con una carrera en agua en MotoGP: «Estoy contento porque ha sido mi primera carrera en agua en MotoGP y he podido ser competitivo al final de carrera. El objetivo era aprender y he aprendido muchísimo, así que agradezco que haya pasado esta carrera, porque tarde o temprano tenía que suceder y prefiero que sea aquí, en lugar de jugándonos algo en la última carrera».

Volviendo a ese duelo en la última vuelta con Quartararo y Viñales por la décima posición, Mir reconoce que no ha pensado en el campeonato y que en la lucha han saltado chispas. Él ha superado a Quartararo, que después le ha devuelto el adelantamiento de forma justa. Le hemos preguntado si, después de remontar, se le han llegado a poner los ojos en rojo al ver que tenía a Quartararo delante y esto es lo que ha respondido: «En rojo se le han puesto a él los ojos en la última chicane, porque ha entrado de una manera como si fuera para ganar la carrera. Me ha sacado de la línea y además también me ha pasado Maverick. Me han pasado los dos. Una situación un poco al límite la de Fabio, pero qué vamos a decir en una última vuelta... Peores cosas hemos hecho nosotros. No he pesando en el campeonato, pero sí que he visto que los tres que estábamos ahí en el grupo éramos los tres que estamos ahí luchando, y he pensado: "Qué gracia tiene, estamos luchando por estar en el top 10"», zanjaba entre risas.

Después de la tendencia ascendente, con tres podios en las tres últimas carreras, a Mir se le ha cortado la racha en Le Mans, donde posiblemente ha vivido su fin de semana más difícil de la temporada. Se repite la situación del año pasado, donde también le costó a Suzuki en el trazado francés. Tiene claro que no querría una segunda carrera consecutiva allí: «Me voy a casa... ¡pero ahora mismo además! ¡No digo ni adiós!», comentaba riéndose.

Mir considera un error haber corrido en Le Mans en octubre, cinco meses después de la fecha habitual de esta cita: «Le Mans normalmente me ha gustado mucho, pero ahora que ha pasado la carrera ya lo puedo decir: venir aquí en octubre es un fallo muy importante. Es algo que se ha visto en todas las categorías con todas las caídas que ha habido, y también muchos favoritos no han aparecido en muchas de las categorías. No le recomiendo a nadie rodar aquí con este frío con una MotoGP. Pero lo hemos pasado. Ha sido un fin de semana muy difícil en el que no he llegado a ser competitivo en ningún momento».

El #36 se marcha satisfecho por su final de carrera: «He vuelto a tener las buenas sensaciones de siempre en la parte final de carrera, pero han sido en las últimas 15 vueltas del fin de semana. Más vale tarde que nunca. Pero me voy con buen sabor de boca aunque no lo parezca, porque he sido rápido en carrera y en el warm up hemos dado un paso adelante en cuanto a sensaciones», remataba.

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