Joan Mir ha certificado el título con una victoria en Phillip Island

Campeón del Mundo de Moto3 a lo grande. Joan Mir ha certificado el título de la categoría pequeña este domingo en Phillip Island, donde ha conseguido una inteligente victoria tras gestionar muy bien una carrera que ha sido detenida por la lluvia a falta de siete vueltas.



Después del mal trago de Japón, donde no pudo aprovechar la primera opción de título, Joan Mir ha cerrado la consecución del campeonato de forma inmejorable. Nueve victorias -récord en una temporada- y 11 podios confirman un dominio abrumador en una categoría tan competida como Moto3, lo que le ha dado con total merecimiento este título, siendo el 19º piloto español de la historia que lo consigue. «No tengo palabras. He luchado muchísimo para conseguir esto, y cuando buscas algo durante mucho tiempo y luego lo consigues, es una pasada. Puedo empezar a agradecer a la gente, aunque no acabaríamos nunca. Lo primero de todo, a mi familia, a mi padre y también a mis entrenadores, que han luchado mucho para que yo esté a este nivel. También al equipo, a Cristian -Lundberg- y a Leopard por confiar en mí», decía exultante al micrófono de Movistar MotoGP.

Mir lo ha conseguido pese a que no era nada fácil en una carrera como esta, en la que la lluvia ha hecho acto de aparición en un par de ocasiones: «Estoy muy emocionado y es una sensación muy buena, además con una victoria en una carrera de nervios y locura; delante, gestionando, con mucha responsabilidad cuando llovía, porque no sabía si la pista estaba seca o mojada. Me ha salido todo bien y menos mal».

En un final un poco caótico y anticipado, el piloto del Leopard Racing ha tardado un poco más en asimilar que era campeón: «En primer lugar he visto las vueltas que faltaban y he empezado a calcular los dos tercios. Cuando he visto que mi padre y mis entrenadores se acercaban por el vial ha sido una pasada. Estoy que no me lo creo».

Reconoce que el desastre bajo la lluvia de Motegi, la única carrera del año en la que no ha puntuado, le ha servido para dar un paso al frente este fin de semana: «Doy gracias que ha pasado Japón para ponerme las pilas y seguir luchando como lo he hecho hasta ahora».