Joan Mir empieza con buen pie

(Desde Cheste | Circuito Ricardo Tormo) 15º, pero a sólo 1.3 segundos del mejor tiempo y a cuatro décimas de Álex Rins. El debut de Joan Mir en MotoGP se puede tildar de positivo y el balear reafirma en su comparecencia ante la prensa que la decisión de subir ya a MotoGP este año era la correcta.


Pese a que ya había probado la Suzuki en un test privado en Motegi, este martes ha sido el primer día oficial de trabajo para Joan Mir con la moto y el equipo con los que debutará en MotoGP. El mallorquín ha concluido la primera jornada de test en Valencia en la 15ª posición a 1.3 segundos del tiempo de Viñales. Mir ha sido el que más ha trabajado este martes, dando un total de 59 vueltas sobre el Circuito Ricardo Tormo y encontrando buenas sensaciones desde su “primera” toma de contacto con la GSX-RR.

«Estoy muy contento, porque me he sentido bien con la moto. He ido pilotando fino, cogiendo sensaciones y cada vez me he ido encontrando mejor y los tiempos también han ido mejorando. No he ido con el “gancho” en ningún momento, sino que he ido mejorando, así que estoy contentísimo con las sensaciones», ha dicho el nuevo piloto de Suzuki en su comparecencia tras acabar la jornada.

A Mir le ha resultado llevadera la adaptación a esta Suzuki, aunque reconoce que ha tenido algún momento complicado a lo largo de la jornada: «Sí que me ha llevado la moto a mí en algún momento que me he despistado y me he salido varias veces en alguna curva, pero por lo general era yo el que llevaba la moto. Sólo puedo decir cosas positivas de hoy», decía el #36, que destacaba que «pasas mucho tiempo frenando con esta moto, de lo que corre».

Sobre esa potencia de las MotoGP, añade que «en la recta corre mucho más que una Moto2 y la recta se hace corta. Es una pasada». También ha tratado de acostumbrarse a un aspecto clave como es la eléctronica, quizá uno de los elementos más complejos con los que ha que lidiar un debutante, sobre todo a la hora de gestionar los caballitos: «Me ha costado mucho al principio el tema del wheelie, porque al salir de las curvas se me cerraba la dirección cuando la rueda tocaba el suelo. Era algo que no sabía cómo gestionar, pero poco a poco hemos avanzado en ello, tanto en pilotaje como con la ayuda del equipo».

El Campeón del Mundo de Moto3 en 2017 reconoce que eso ha sido lo que más le ha costado: «El wheelie cuando tocaba la rueda en el suelo ha sido lo más difícil, porque se me cerraba la dirección. Esto quita años de vida, porque da la moto da un susto brutal. Lo que más me ha gustado ha sido la aceleración, que es muy “burra”».

«Yo sé que la decisión era la correcta»


El titular de este artículo ha sido quizá la mejor frase que ha dejado Mir en su comparecencia ante la prensa española que nos hemos dado cita en estos test de MotoGP. Un buen estreno como este le vale para reafirmar por qué apostó por subir a MotoGP: «Las dudas yo no las tenía. Las tenían otras personas, pero yo no. Yo sé que la decisión era la correcta», admite.

El balear añade que no ha coincidido con muchos pilotos mientras rodaba en pista: «He coincidido con unos cuantos, pero no yendo rápido, porque yo estaba a mi bola. Pero cuando me encontraba a alguien que iba más lento o que acababa de salir del box, me quedaba un par de vueltas detrás para aprender». Mir dice que mañana le gustaría encontrarse en pista «con cualquiera de los cinco primeros, pero sí que es cierto que me gustaría coincidir con Valentino».

Ese test privado de Motegi le ayudó a tener una primera toma de contacto que quizá le ha podido facilitar las cosas este martes: «Sí que es verdad que ha habido una carrera entre medias y a la realidad volví el fin de semana pasado, así que al volver a coger la MotoGP se me ha hecho todo nuevo. Igual me ha ayudado a acostumbrarme a la potencia más rápido, pero el resto ha sido diferente».

Aun así, reconoce que este primer día en Valencia «ha superado mis expectativas».