Opinión – Blog ‘La intrahistoria de MotoGP’



Hay historias que parecen estar predestinadas a escribirse. Al igual que hay pilotos que parecen predestinados a ganar. Cuando sumas estos dos factores y le incluyes el nombre de Phillip Island, instintivamente sale como resultado Joan Mir Mayrata. Una lesión de Hiroki Ono le abrió la posibilidad de debutar de forma inesperada en el Mundial en el GP de Australia de 2015 con el equipo con el que iba a dar el salto al año siguiente, y sólo dos temporadas después consiguió allí, precisamente, un título que se ganó a pulso desde la primera carrera. ¿Hay mejor forma de cerrar un círculo?

La primera vez que hablé con Joan fue justo antes de que pusiera rumbo a Portugal para debutar en el FIM CEV, un campeonato que cubro gustosamente desde hace unos años y que es el gran vivero de los talentos que años después acaban engrosando el palmarés del Campeonato del Mundo. Era abril de 2015 y este talento mallorquín venía de ser subcampeón en la Red Bull Rookies Cup por detrás de otro gran talento, Jorge Martín. «Llego a un campeonato que es nuevo para mí, en el que puedo aprender en algunos aspectos muy importantes y que es una gran escuela previa al Mundial», dijo Mir por aquel entonces. En esa temporada fueron muchas las ocasiones en las que recogí sus impresiones tras los entrenamientos y carreras, en las que siempre estaba en las primeras posiciones. No ganó el título, de hecho acabó cuarto, pero realizó una temporada encomiable con una moto que ni siquiera era una Honda, sino una Ioda con motor Geo Technology que no tenía nada que ver con la Honda de Canet, la Husqvarna de Arenas o la KTM de Bulega. Eso sí, tenía un as en el equipo: Christian Lundberg.

Disputó ese año con el Team Machado, estructura por la que han pasado pilotos de la talla de Brad Binder, Miguel Oliveira o Jorge Navarro, entre otros, y que en ese año hizo las veces del Junior Team de Leopard, que estaba arrasando en el Mundial. El fichaje de Joan por el equipo mundialista se hizo oficial mediada la temporada e incluso disputó la última cita con una KTM, la misma moto que llevaría al año siguiente. Pero las citas anteriores, con un material menos competitivo que el de sus principales rivales y con más caídas de la cuenta, le habían dejado sin opciones de subir al Mundial con el título bajo el brazo. Aun así, si algo había quedado claro, es que el mallorquín tenía madera de campeón.

FIM CEV Motorland 2015 - Motorbike Magazine

Madurez en el ADN


El paso hay que confirmarlo una vez se llega a la élite, y Joan apenas tardó en hacerlo. En la segunda carrera -Argentina- consiguió su primer top 5, en la décima -Austria- la victoria y tras su segundo puesto en Valencia acabó como Rookie del Año en uno de los cursos con mayor llegada de talentos que se recuerda. «¿Qué nota le pones a tu primer año?», le pregunté en Valencia; «un 9,7», respondió. Estoy deseando hacerle la misma pregunta este año, porque parece imposible ponderar su temporada sobre 10.

No dio sus primeros pasos en el motociclismo hasta los 10 años, una edad tardía si se compara con otros grandes pilotos. Pero cuando hay un talento tan grande, nunca es tarde. Otro de sus puntos fuertes es su madurez, impropia de un chaval de sólo 20 años. Quizá esa fue la clave para imponerse en 2016 a sus rivales por el Rookie del Año y para asumir con más naturalidad ese gran salto entre el FIM CEV y el Campeonato del Mundo.

Joan ha ganado nueve carreras, ha logrado 11 podios y ha puntuado en 15 de las 16 pruebas disputadas hasta la fecha. Ha sido el más inteligente gestionando las carreras entre una jauría de jóvenes pilotos hambrientos de éxito, siendo casi imbatible en el cuerpo a cuerpo

Con su actuación el pasado año, se ganó de sobra un hueco en las quinielas como candidato al título esta temporada. El reto no era fácil, porque cambiaba una KTM -campeona en 2016- por una Honda«Hay un pelín de incertidumbre, pero yo creo mucho en la Honda. Si tú crees en algo, creo que al final sale», llegó a comentar al acabar la pasada temporada. Lo cierto es que se encontró muy cómodo desde el primer momento con esta moto, y el Leopard Racing hizo efectivo el cambio a una montura con la que ya habían sido campeones hace dos años con Danny Kent.

El resto de la historia ya la conocéis. Joan ha ganado nueve carreras, ha logrado 11 podios y ha puntuado en 15 de las 16 pruebas disputadas hasta la fecha. Ha sido el más inteligente gestionando las carreras entre una jauría de jóvenes pilotos hambrientos de éxito, siendo casi imbatible en el cuerpo a cuerpo, ganando en agua como en Brno y con contundencia como en Austria. Está más que preparado para dar el salto a Moto2.

Joan-Mir-Campeon-Mundo-Moto3-Australia-2017

Por su envergadura, la llegada a la categoría intermedia se presume casi como un alivio y una necesidad: «Es algo que me ayudará mucho por el tema de la altura y los problemas de espalda que a veces tengo con la Moto3, que espero no tenerlos con la Moto2, una moto bastante más grande. Creo que irá bien», nos contaba allá por el mes de junio cuando pude entrevistarle de cara a un artículo enfocado al boom motociclismo balear, donde es uno de los máximos exponentes. Llegará a Moto2 con uno de los equipos más fuertes, si no el que más, el Marc VDS; y ya tiene experiencia con motos de 600cc, con las que suele entrenar y con la que ya corrió una carrera en 2014 en la Copa de España de Velocidad. Fue en MotorLand Aragón. Arrasó, ganando con 17 segundos de ventaja al segundo clasificado. (Mira la hoja de resultados si no te lo crees…). «Siempre me he sentido mejor con la 600cc que con la Moto3. Me gusta más llevarla. Espero que vaya bien, siempre pueden cambiar las cosas, pero de momento tengo buenas sensaciones». Que nadie le pierda de vista el año que viene. Será candidato a hacerlo muy bien desde el inicio.

Pero antes de poner la vista en el futuro, toca saborear el presente. Desde ayer tiene el récord de triunfos en Moto3 cogiendo un relevo inmejorable en este apartado, el de Luis Salom, a quien le brindó el título. Admirador confeso de Valentino Rossi, sólo ha tardado dos años en ser Campeón del Mundo, igual que él. Llegó al Mundial en Phillip Island y lo ganó allí dos temporadas más tarde. Hay historias que parecen estar predestinadas a escribirse. Al igual que hay pilotos que parecen predestinados a ganar. Joan Mir, de Australia a Australia y gano porque me toca.