Uno de los más carismáticos pilotos de la historia para los aficionados españoles, Joan Garriga, «el comecocos», alcanzó una gran notoriedad gracias a los tremendos enfrentamientos que mantuvo con Sito Pons. Para todos se guardan en el recuerdo esas épicas batallas que protagonizaron, especialmente la temporada de 1988, algo que hizo inolvidable el título alcanzado por Sito Pons. Un Campeonato peleado vuelta a vuelta a lo largo de 15 inolvidables Grandes Premios.

 

Joan Garriga - World GP Bike Legends - Motorbike MagazineNunca llegó a ser Campeón del Mundo, pero conserva una aureola especial para los verdaderos aficionados al mundo del motociclismo de velocidad. El «Boeing 747», «el Comecocos» caló muy hondo en el corazón de todos. Y se lo ganó a pulso. Derrochando pasión y ganas en cada curva. Machacándose entre semana intentando convencer en los despachos a sesudos responsables de marketing de lo acertado que podría resultar apostar por él en un ambiente que crecía en popularidad de manera espectacular día a día.

Si alguna vez habría que hablar de un CAMPEÓN, así, con mayúsculas, sin corona, ése es, sin duda, Joan Garriga. Una auténtica fuente de inspiración para multitud de aprendices de piloto en los finales de los ochenta e inicios de los noventa.

La vida, y sobre todo la suerte, nos marcan a veces caminos inesperados. Pero hoy, Garriga vuelve con nosotros y con muchas ganas. La afición, en especial la española, tiene una gran deuda con él y la mejor manera de saldarla es abrigarle en su retorno a las pistas con motivo del World GP Bike Legends. Él ya prepara su reencuentro con Jerez, ejercitándose en un gimnasio y confeccionando un programa de pruebas en Calafat y Alcarrás.

«Considero fantástica esa iniciativa de hacer una carrera para las viejas glorias de nuestro deporte» –afirma Garriga-. «Nadie se lo había planteado hasta ahora y creo que va a ser un éxito rotundo. ¿Os imagináis a Spencer, Schwantz, Gardner, Capirossi, etc volviendo a pelear como si el reloj hubiera dado marcha atrás? Desde que me plantearon tomar parte en esta iniciativa he comenzado a programarme sesiones de entrenamientos en el centro de preparación física y en los circuitos de Calafat y Alcarrás. Espero que Jerez vuelva a ser una gran fiesta el próximo Junio… Y yo uno de los grandes protagonistas de la misma ¿me entendéis?»

 

Joan Garriga - World GP Bike Legends - Motorbike MagazineUn piloto hecho a sí mismo

La vida nunca fue fácil para este autodidacta del pilotaje. Desde los inicios, Joan Garriga se vio obligado a ser manager, mecánico y piloto, todo en uno. Comenzó, como tantos, en el Criterium Solo Moto, aunque pronto dio el salto al Trofeo Nacional Senior de 250cc con una Yamaha prestada por el desaparecido Mingo Parés.

Siempre con la ayuda del Instituto Naturista Bellsolá, se mantiene en Senior 250cc hasta 1983, año en que se proclama subcampeón de la categoría.

«Eran años complicados. Se corría mucho. La competencia era feroz y los circuitos eran peligrosísimos. Recuerdo estar esperando a que nos dieran la salida en Cullera y, al retrasarse la misma, fuimos varios pilotos a preguntarle a Salvador Gascón –Presidente del Motoclub Cullera- qué pasaba y él nos contestó que había que esperar… a que terminara el entierro. Y es que la segunda curva del circuito encaraba el portón del cementerio de la localidad. Para mejorar la seguridad, durante las carreras dejaban la puerta del cementerio abierta y si alguien se pasaba de frenada acababa entre nichos, pero entero.

Hablamos de otra manera de entender este deporte. En esa época, había citas en las que salíamos a entrenar hasta ochenta pilotos de Senior para conformar una parrilla que, a veces, no podía superar la treintena. Y todo esto en trazados urbanos, porque hasta la llegada de Jerez y la “amnistía” para Calafat, nos comimos más de un lustro corriendo en trazados urbanos a excepción de la carrera del Jarama».

Joan Garriga - World GP Bike Legends - Motorbike MagazineY en 1984 aún son más espectaculares sus prestaciones, pues se alza con el título nacional de la categoría máxima -250cc Super- con la misma moto.

Pero si un título nacional con Sito, Nieto, Cardús y muchos más en la parrilla es algo prestigioso, Garriga consigue ese mismo año una victoria aún más valorada para el aficionado español: la de las 24 Horas de Montjuich, acompañado por Benjamín Grau y Luis Miguel Reyes, a los mandos de una Ducati 900. Este triunfo le supuso un fuerte vínculo con alguien que marcó una impronta en su vida profesional: Ricardo Fargas.

Precisamente es con él con quien monta el intrépido Garriga su equipo para 1985. Con el patrocinio principal de Mitsubishi y con una JJ Cobas con motor Rotax, este barcelonés se lanza a disputar todo un Mundial de Motociclismo ejerciendo de chófer del furgón –entonces los grandes tráiler aún no existían ni para los mejores equipos de 500cc-, de inspirado mecánico y, sobre todo, de gran piloto.

No consigue victorias, por supuesto, pero deslumbra a todos con sus trepidantes actuaciones. En Salzsburgring, especialmente, pone los pelos de punta a más de uno. No terminó entre los primeros, al sufrir una pérdida de rendimiento en su propulsor al final de la carrera, pero el mensaje estaba lanzado y los buenos lectores de éstos avisados.

Ese año, su idilio con las 24 Horas de Montjuic continúa y vuelve a ganarlas, con Grau y De Juan como compañeros a bordo de la Ducati oficial.

Y llegamos a 1986 con un Garriga de espectaculares prestaciones pero, como siempre, de recursos muy cortos. Todos le quieren, pero nadie se moja. Le ofrecen motos con “kit” como se llamaban en la época, pero nadie se arrancaba para darle una factory. Y entonces entran en acción los hermanos Castiglioni. Tras las grandes actuaciones de Juan a los mandos de sus motos en las pruebas de 24 horas, deciden apostar por él en el Mundial de 500cc a los mandos de su recién diseñada Cagiva.

Debuta con una prometedora octava posición en la primera carrera, celebrada en el Jarama, pero el resto de la temporada no responde a las expectativas creadas en esa primera carrera.

Así, Garriga decide cambiar de aires para 1987. Consigue patrocinio de Ducados y firma un contrato que le une a Yamaha. Dispone de dos motos semioficiales YZ250 y, aunque el presupuesto no llega a cubrir lo esperado, el talento del piloto le llevan a subirse al podio en Jerez –tercero- y en el Jarama después- segundo-.

Joan Garriga - World GP Bike Legends - Motorbike MagazineEl año prodigioso

1988 comenzaba con pocas novedades en cuanto a los medios con los que contaba Garriga: la misma Yamaha 250 semioficial y el mismo equipo técnico. Nadie se esperaba semejante año: Garriga y Pons firmaron, quizá, la temporada más apasionante en la historia del Mundial de 250cc

Curva a curva, vuelta a vuelta, a lo largo de 15 inolvidables grandes premios, estos dos indómitos catalanes marcaron a fuego la historia de un certamen que todos los puristas recordarán de por vida. Si hubo un año prodigioso para los 250cc ése fue, sin duda, el del ´88.

Al acabar la temporada, Garriga acumulaba tres victorias –una de ellas, Jerez- y tal cúmulo de puntos que le permitió ser segundo, tras Sito Pons, el gran Campeón. Y muy por delante del resto de los piloto Yamaha participantes.

Garriga quería dar el salto, pero Yamaha le instó a quedarse un año más en 250cc. Y 1989 no fue precisamente para recordar. Las Yamaha no andaban y poco pudo hacer el catalán por mejorar la situación.

De este modo, en 1990 pasa, finalmente, a 500cc. Cuenta con una estructura más profesional, pero siempre dependiente de él. Ese año se enfrenta a los grandes “cocos” de todos los tiempos en la clase reina: Schwantz, Gardner, Lawson… Pero él no se arredra y acaba su primera campaña con una moto que «era poco menos que ingobernable. Había que tratar de pararla rápido, mantenerla el menor tiempo posible inclinada y, según la levantabas, atacar el gas».

Pero pese a sus constantes exhibiciones de talento, Garriga no terminó de tener suerte. Dicen que la suerte es de quien la persigue, pero no hay mayor mentira. Hay auténticos mediocres que se mantienen muchos años en el candelero –y no vamos a dar nombres por no crear conflictos innecesarios y no buscados- y talentos inigualables, como el que nos ocupa, que de haber contado con un apoyo como el que mereció en su momento podría haber escrito las más brillantes páginas en la historia de este deporte.

A finales de 1992, Tabacalera cerró su programa de patrocinio para Garriga. Una vez más, los Castiglione –desgraciadamente de los pocos que supieron valorar el infinito talento de este quijote español de las motos- le llamaron para pilotar sus Ducati oficiales en el Mundial de SBK. Pero Garriga no estaba centrado. Cerrar su equipo de carreras supuso una auténtica pesadilla a todos los niveles. Algo de lo que no llegó a sobreponerse jamás. Renquea en SBK y, cuando le ofrecen salir en el GP de Montmeló para cubrir una baja, no lo duda. Aunque nadie lo sepa va a ser su última carrera. Al bajarse de la moto, cuelga el mono y los guantes. Atrás quedan unos años que los buenos aficionados no olvidarán jamás.

El próximo mes de Junio y en el Circuito de Jerez Garriga vuelve. Es la gran ocasión para tributar al “Comecocos” un más que merecido homenaje. ¿Te apuntas?

Joan Garriga - World GP Bike Legends - Motorbike Magazine

Trayectoria de Joan Garriga

1979 Debut en competición.

1983 Subcampeón del Trofeo Nacional Senior de 250cc.

1984 Campeón de España en 250cc Super. Primera victoria, sobre Ducati, en las míticas 24 Horas de Montjuic, acompañado por Grau y Reyes.

1985 Ganador de las 24 Horas de Montjuic con Ducati, en esta ocasión acompañado por Quique De Juan y Benjamín Grau. Debuta en el Mundial de 250cc. Puntúa por vez primera en Austria (séptimo).

1986 Debut en el Mundial de 500cc como piloto oficial Cagiva. Puntúa en su primera carrera (octavo) disputada en el circuito del Jarama. Termina decimoséptimo clasificado en el Campeonato.

Tercera victoria consecutiva en Montjuic. En esta ocasión, al dúo Garriga/Grau, ya todo un clásico, se suma Carlos Cardús. La muerte de Mingo Parés en esta edición marcó el final para esta especial carrera.

1987 Retorno a 250 cc. Llega su primer podio en el Mundial en Jerez (tercero). En Portugal termina segundo tras batallar con Anton Mang. Acaba el año undécimo.

Campeón de España en 250cc.

1988 Su gran año. Tres victorias (Portugal, Holanda y República Checa). Subcampeón del Mundo de 250cc tan solo superado por Sito Pons.

1989 Octavo en el Campeonato del Mundo de 250cc.

1990 Retorno al Mundial de 500cc, ahora con Yamaha. Sexto clasificado.

1991 Séptimo en el Campeonato del Mundo de 500cc con Yamaha.

1992 Primer podio en el Mundial de 500cc, al acabar tercero en Donington Park (Gran Bretaña). Séptimo clasificado en el Mundial de 500cc con Yamaha.

1993 Ficha por Ducati para correr el Mundial de SBK. Solo hace 3 carreras. Participa en el Gran Premio de Catalunya, en Montmeló, carrera que aprovecha para dar por terminada su carrera deportiva.