Siempre es buen momento para rendir tributo al legendario Daijiro Kato. En este caso, lo hacemos recordando su primer podio en la categoría reina, logrado en el GP de España de 2002. El japonés brilló con luz propia en su tercera carrera en MotoGP, cuando aún competía con una Honda NSR500.



La temporada 2002 acogió el comienzo de la era de MotoGP. Los motores de cuatro tiempos empezaron a rugir en la parrilla de la categoría reina, compartiéndola con un notable séquito de monturas de 500cc que mantenían presente el aroma de las dos tiempos en este primer curso de MotoGP.  La diferencia de prestaciones entre las nuevas 1000cc y las motos del medio litro era abismal y eso quedó patente desde la primera carrera, en Suzuka. Sin embargo, en la segunda Capirossi dio la sorpresa subiendo al tercer escalón del podio con su NSR500, aunque a más de ocho segundos de las RC211V de Ukawa y Rossi.

La tercera carrera se disputaba en Jerez, un circuito en el que la potencia no juega un papel tan importante y que podía convertirse en un buen escenario para que las 500cc asomaran de nuevo la cabeza. Así fue durante el inicio de carrera después de que Rossi perdiera posiciones al tocarse con Roberts Jr. De todos modos, era tal la superioridad del binomio Rossi-RC211V que el italiano apenas tardó cuatro vueltas en ponerse a rueda de su compañero Tohru Ukawa y le superó cuando consideró oportuno para escaparse en solitario.

Daijiro-Kato-Jerez-2002-01

Con Rossi como líder destacado, a Ukawa se le subió a las barbas su compatriota Daijiro Kato con una 500cc. El duelo entre japoneses fue fantástico; Ukawa no estaba dispuesto a que otro nipón “le mojase la oreja” con una montura inferior, pero el talento de Daijiro hizo el resto. Se situó en la segunda plaza y se marchó del grupo que le perseguía, rodando incluso más rápido que Rossi en las últimas vueltas. “Il Dottore” ganó la carrera mientras Daijiro acabó segundo y sumó su primer podio en MotoGP con una 500cc.

Varias carreras después, cuando Honda puso a su disposición una RC211V de MotoGP en Brno, logró su segundo y último podio en la categoría. Jerez acogió en 2002 una de las páginas más importantes de la historia de Daijiro Kato, un piloto brillante que nos dejó al año siguiente tras un fatídico accidente en Suzuka, primera prueba de la temporada 2003.

 

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