Vega completó 170 km con costillas rotas, neumotórax y hemotórax

Javi Vega firmó un desenlace de Dakar 2021 heroico: una caída casi al final de la última especial estuvo a punto de hacerle abandonar, pero llegó a la meta con importantes lesiones y, tras completar 170 km en esas condiciones, tuvo que ingresar en la UCI.


Más allá de los objetivos personales y de los resultados marcados antes de empezar, el hecho de terminar el Rally Dakar ya es un desafío intangible para todos aquellos que toman la salida. Pero cuando superas casi al completo los 12+1 días de competición y una caída a 30 km del final de la última especial está a punto de arrebatarte la opción de terminar el rally, los hay capaces de sacar fuerzas de donde no quedan simplemente para acabar, aunque eso suponga hacer 170 kilómetros (los 30 restantes de especial + 140 de enlace) en unas duras condiciones de salud.

Ése es el caso de Javi Vega, que protagonizó un heroico final del Dakar 2021 con tal de terminar la carrera por tercera vez. El madrileño no sólo se ha embarcado en la categoría 'Original by Motul' (sin asistencia) en sus tres participaciones dakarianas, sino que además las ha completado todas.

La última estuvo a punto de no finalizarla, pero llegó a la meta de Yeda y al vivac de la última etapa totalmente contra las cuerdas. Tanto fue así, que de ahí tuvo que ser trasladado al hospital y pasó seis días en la UCI al tener cuatro costillas rotas, un neumotórax y un hemotórax. Eso sí, con la medalla de finisher en el bolsillo.

Vega sufrió una caída a 30 km del final de la última especial que le provocó dicha lesión. La ayuda de Ashish Raorane, de Alexandre Azinhais y de Fernando Domínguez fue clave para completar el último tramo de la etapa en esas condiciones, ya que casi ni era capaz de subirse a la moto. Le costó incluso convencer a los doctores para seguir adelante, pero lo logró.

Eso sí, acabar la especial no fue el único escollo, ya que todavía esperaban 140 km de enlace antes de llegar al campamento. Para ese tramo también contó con la inestimable ayuda de su pareja, Sara García, compañera infatigable en los tres Dakares que han hecho juntos y que, en su caso, concluyó el rally por segunda vez logrando una sensacional 44ª posición. Finalmente, Vega hizo 170 km en condiciones bastante delicadas y de ahí tuvo que ser evacuado al hospital, pasando seis días en la UCI antes de ser trasladado nuevamente a España en un avión medicalizado. No fue hasta entonces cuando el piloto madrileño desveló la odisea que había pasado desde el 15 de enero.

Sin duda, una gesta para acabar el Dakar, que el propio Javi Vega relató así en sus redes sociales:

«Os voy a contar un cuento:

Etapa 13 del Dakar 2021. La verdad que se me esta haciendo dura.
El pasado viernes 15, en la última etapa del rally a falta de 30km para el final de la especial, sufrí una caída en una doble duna donde se me escapó el pie de la estribera y pegando con el culo en el asiento salí por orejas cayendo en seco. En ese momento llegó Ashish Raorane y estuvo conmigo 10 minutos hasta que recuperé medio el aire, me llamaron a la baliza de la moto, dije que estaba reparando. Me la levantó pero sólo fui capaz de llegar hasta la siguiente duna, donde se me quedó empanzada. Pensaba que ese era mi fin.

Se me acercaron niños árabes descalzos y les pedí ayuda, pero sólo me daban agua. Finalmente llegó otro piloto, al que le dije que me había caído y me dio una pastilla para el dolor que no me dejaba respirar y me sacó la moto de la cresta. Me subí en ella y volví a descansar 10 minutos. A todo esto llegaba un médico de la organización diciendo que unos niños le habían dicho que estaba mal.

Después de una buena charla me quería montar en el helicóptero para abandonar, le supliqué que me dejara continuar y finalmente me dijo que bajo mi responsabilidad, que si en 10 metros seguía igual no me daba otra oportunidad...

Pasé el roadbook y vi que solo quedaba 1,5km de dunas y luego 28,5km a meta. Saqué fuerzas y solo estaba concentrado en mi muñeca y en escuchar el motor.

Logré salir de las dunas, pero cuando alzo la mirada me doy cuenta que empieza un camino de piedras como melones y arena profunda.

Aquí llegaron mis rescatadores Alexandre Azinhais y Fernando Domínguez. Álex sacó dos pastillas más de un botiquín y me las tomé. Empezó la odisea, gracias a ellos me levantaron la moto 3-4 veces, la veía en el suelo y no podía ni agacharme yo mismo. Álex me dijo las palabras mágicas: "Hasta aquí has llegado, tu decides: o llamamos al helicóptero o te subes ahora mismo y no dejas que se enfríe".

Llegué al final de la especial, los 30km más duros de mi vida. No tenia ganas de llorar, no sentía dolor, estaba en shock, sabía que si quería acabar el rally me quedaban 140km de carretera. Después de otro reconocimiento médico en ese punto y otra pelea para que me dejaran seguir, pero así lo hicimos, ahora sí bien escoltados por Sara García, Alexandre Azinhais y Fernando Domínguez.

Después de todo el sufrimiento sólo paré a descansar a medio camino y de pie para evitar vibraciones llegamos a la meta. Diagnóstico: cuatro costillas rotas (6, 7, 8 y 9), neumotórax derecho y hemotórax con 400 ml de sangre».

Deja una respuesta

Volver a la home