Guevara, Campeón del Mundo Júnior, dará el salto al Mundial de Moto3 con el Aspar Team

Tras proclamarse Campeón del Mundo Júnior de Moto3, Izan Guevara ha sido confirmado por el Aspar Team como piloto del Mundial de Moto3 en 2021. El mallorquín, ganador de la European Talent Cup en 2019 y del Mundial Júnior en 2020, se ha convertido en una de las grandes joyas de futuro del motociclismo español. Repasamos su historia.


Izan Guevara (Palma de Mallorca, 28/6/2004) es uno de esos jóvenes que tienen la suerte de nacer con un don. Desde que pidió y recibió su primera moto a los 3 años, el piloto mallorquín no ha dejado de avanzar, pero además lo ha hecho a pasos agigantados. Tiene sólo 16 años y es el único piloto que puede decir que ha quemado con título todas sus etapas en el FIM CEV Repsol, puesto que sólo él tiene en su palmarés los cetros de la European Talent Cup y del Mundial Júnior de Moto3. Lo que le hace singular no es sólo esto, sino que además los ha ganado en sólo dos años.

Guevara, que lleva el #28 por su fecha de nacimiento (antes utilizaba el #33), se ha acostumbrado a romper moldes. En los primeros años de la European Talent Cup, nadie había sido capaz de ganar más de dos carreras en una misma temporada, lo que pone de manifiesto la igualdad de esa categoría monomarca. Él ganó seis, además de forma consecutiva, y se hizo con el título con tres carreras de antelación.

Llegó al Mundial Júnior de Moto3 con el proyecto de aprender en su primera temporada para tratar de ir a por el título en la segunda, pero ha acortado tanto los plazos, que en sólo una temporada ya es Campeón del Mundo Júnior de Moto3 con más victorias y podios que nadie. Ha roto tanto los moldes y los esquemas, que el Aspar Team ha tenido que ir variando los planes sobre la marcha para hacerle un hueco en el Mundial de Moto3 la próxima temporada. Las categorías de formación se le han quedado pequeñas.

Foto: Jesús Robledo

El de Izan es uno de esos ejemplos de cómo Mallorca se ha convertido en la mayor fábrica de campeones por metro cuadrado de todo el planeta. Empezó con tres años en ese lugar por donde todo campeón mallorquín ha pasado, la escuela de Chicho Lorenzo. Estuvo tres años aprendiendo y después se desvinculó de la escuela de Lorenzo para pasar a ser tutelado por la Federación Balear de motociclismo, con Miguel Ángel Poyatos y Dani Vadillo como principales mentores. «Hay mucho trabajo en la sombra que no se ve. Hay mucha gente que trabaja muy duro para lograr tus objetivos, pero después no se ve que han estado ahí», puntualiza Guevara en una entrevista con MOTORBIKE MAGAZINE. Izan hace mención a los Poyatos (Miguel Ángel y Ángel) y Vadillo como piezas clave en su formación en la Federación Balear, y a Joan Munar y Marc Horrach en su actual rutina con la Selección Balear, con la que lleva tres años.

De la Cuna de Campeones a la explosión del FIM CEV


Desde los seis años, compaginó su formación en su tierra con otra pieza clave en su trayectoria, la Cuna de Campeones, otra fábrica de talentos con sede en la Comunidad Valenciana donde Izan fue avanzando año tras año o beca tras beca, como prefieran denominarlo. Su talento y los apoyos de la Cuna y de la Federación le fueron granjeando oportunidades que siempre supo aprovechar. «Les tengo que dar las gracias, porque me han formado como piloto. Es un campeonato monomarca con un nivel espectacular, de donde han salido grande pilotos. Te lo pasabas bien, disfrutabas encima de la moto, hacías muchos amigos y aprendías mucho. Es un campeonato que te ayuda mucho y que se lo recomiendo a todo el mundo», añade Izan.

Siempre destacó tanto en la Cuna de Campeones como en el RFME Campeonato de España de Velocidad (fue subcampeón de PreMoto3 en 2018 tras su paisano Marcos Ruda), pero su verdadera explosión llegó en el FIM CEV Repsol. Izan desembarcó en la European Talent Cup en 2019 de la mano del equipo de la Cuna de Campeones y arrasó. Tras un inicio titubeante en lluvia (uno de sus pocos puntos débiles), seis victorias consecutivas le catapultaron hacia el título de la categoría de promoción. Fue entonces cuando el Aspar Team puso sus ojos en él.

Foto: Repsol Media

Aspar Team: el debut soñado y el título inesperado


«Fue una apuesta que teníamos desde el año pasado», comenta a MOTORBIKE MAGAZINE Nico Terol, Campeón del Mundo de 125cc en 2011 con el equipo valenciano y ahora máximo responsable del Aspar Team en los campeonatos de formación. «A mí me encantaba cómo lo hacía Izan en la Talent Cup y hablando con Gino Borsoi y con Jorge Martínez "Aspar" les dije que había que ficharlo para Moto3. No me gusta decir que fui yo solo, porque fue algo que hablamos todo el equipo, que también se había fijado en Izan; fue de forma consensuada con Gino, con Jorge, con "Piula"... Somos un equipo. Pensaba que podía hacerlo muy bien ya el primer año, por cómo había ganado en 2019 en la Talent, porque en pista se ve el talento que tiene un piloto. Sabía que antes o después explotaría, pero ninguno nos imaginábamos que lo hiciese de esa forma. Sabíamos que sin presión, antes o después llegaría. Pero lo que ha hecho... es algo que nos ha roto los esquemas a todos. Tiene un talento bestial y como persona también es un chaval magnífico. Ha conectado muy bien con el equipo y se ha hecho querer mucho. Además, lo bueno que tiene Izan es que aún tiene muchas cosas que se pueden mejorar porque es muy joven», comenta Nico.

La radiografía de Terol es perfecta para explicar lo sorprendente que ha resultado el título de Izan Guevara en el que tan sólo era su primer año en el Mundial Júnior de Moto3. «El objetivo de este año era conseguir los máximos puntos, coger experiencia en la categoría para el segundo año y poder ir a ganar el título entonces. Pero lo cierto es que esta temporada se ha juntado todo, y cuando tuvimos la moto a punto empezamos a salir fuertes y a ganar carreras», relata el propio Izan.

Foto: Jesús Robledo

De nuevo tuvo un inicio de temporada titubeante, lógico con el cambio de categoría, pero tras las dos carreras de Portugal empezó a explotar en Jerez. Fue un cúmulo de circunstancias: adaptación a la moto, mayor confianza en su pilotaje con la KTM y, sobre todo, un cambio en la puesta a punto y en el basculante que hizo 'volar' a Guevara a partir de entonces: «El punto fuerte de la KTM, comparado con la Honda, es la aceleración. Pero al principio, acelerando botaba mucho de detrás y perdía mucho tiempo. Cuando llegamos a Jerez acortamos un poco el basculante y eso permitía que, en vez de rebote, fuese una deslizada que controlaba con el gas. Conseguimos resolver el problema y a partir de ahí ya vinieron las victorias, podios y todo lo que vino después», dice el nuevo piloto del Mundial de Moto3.

Izan entró en un círculo vicioso de victorias y podios: primero y segundo en Jerez, triplete de victorias en MotorLand Aragón y triunfo en la primera carrera de Valencia. Pero sin duda lo que le hizo creerse que podría luchar por el título fue su exhibición en Aragón, donde una mala clasificación en lluvia le relegó a la 22ª posición de parrilla y desde ahí remontó hacia la victoria en las tres carreras. «Sabía que en seco tenía ritmo para llegar a cabeza de carrera, pero lo tenía que hacer en muy pocas vueltas, porque si me abrían una distancia sería muy difícil recortarla. No sé ni cómo lo hice, pero lo hicimos», comenta al respecto.

Llegó a Valencia a 10 puntos de Xavi Artigas, otro talentazo que había liderado buena parte del campeonato, y ahí a Guevara le llegó lo que en ocasiones en el argot se denomina como 'la suerte del campeón'. A Artigas se le paró la moto en parrilla y tuvo que salir desde el pit-lane, dejando pista libre a Izan para ponerse líder del campeonato. ¿Cómo lo hizo? Ganando la carrera, con una última vuelta redonda en la que pasó a Holgado y Acosta para llevarse su quinta victoria del año, cuarta consecutiva.

Afrontó las dos últimas carreras con 15 puntos de ventaja y cambió el chip: de atacar, pasó a defenderse, pero lo hizo con una inteligencia más propia de un veterano que de un chaval de 16 años. Subió al podio en las dos últimas carreras del año, todo ello a pesar de que en la segunda un toque le relegó a la 12ª posición. «No me podía poner nervioso encima de la moto, porque podría tener consecuencias. Sabía que tenía ritmo para volver a pillar al grupo y cuando llegué ahí me relajé. Me quedé atrás gestionando un poco la carrera para atacar al final», recuerda Izan, que ha demostrado con creces que uno de sus puntos fuertes es la inteligencia a la hora de gestionar carreras: «Lo importante en las carreras es saber gestionarlas bien. Aunque estés delante, si no gestionas el final de carrera, no te sirve de nada», remata con la misma tranquilidad que transmite encima de la moto. Así se convirtió en Campeón del Mundo Júnior de Moto3, un hito inesperado en su debut en la categoría.

Terol, un "hermano mayor"


Es reiterativo que usemos este apodo con Nico Terol, pero es que no hay mejor forma de definirlo. En 2017, el de Alcoy se puso al frente de las estructuras de formación del Aspar Team y ambas partes se han ido retroalimentando. El equipo se ha convertido en una fantástica cantera (campeones de la Hawkers European Talent Cup y del Mundial Júnior este año) y Terol en un perfecto capitán de barco.

«Es como un hermano mayor. Es una persona con la que flipas cuando le conoces», dice un agradecido Izan Guevara. «Nico me da mucha tranquilidad. Sabe gestionar muy bien los nervios de los pilotos, lee muy bien a la gente y eso es muy importante. Por ejemplo, cuando empezamos mal en Portugal y había problemas, Nico me aportó mucha tranquilidad. Llegamos a Jerez y estaba todo perfecto. En Valencia, jugándonos el título, también me ha relajado mucho. Es como un hermano, lo pasamos genial con él», añade.

Ese sentimiento es recíproco para un Terol que está viviendo una etapa dulce en este nuevo rol dentro del Aspar Team: «Yo estoy disfrutando muchísimo. Creo que estoy disfrutando más de los triunfos de mis pilotos que de cuando los conseguía yo. Ahora lo miro más desde fuera, antes estaba como en una burbuja. Les digo a ellos que tienen que disfrutar de los buenos momentos, que no siempre están ahí. El día después de la carrera hay que saborear eso y luego ya ponerse a trabajar. Eso te da energía para seguir empujando. Para mí es un honor, lo estoy disfrutando muchísimo. Cada día aprendo y me voy reinventando», comenta.

Foto: Aspar Team

«He aprendido en las dos partes, he sido Campeón del Mundo y he llegado a ganar carreras de Moto2, y después he pasado una época muy difícil. Creo que tengo una psicología y una conexión con ellos con la que sé darles esa tranquilidad cuando las cosas no van tan bien. Y cuando va bien, saber mantener los pies en el suelo. También como personas, lo más importante en la vida; esto no dura para siempre, y como personas me encargo un poco también de transmitirles valores. Deportivamente, trato de darles lo mejor de mi parte para que sean mejores pilotos en todos los aspectos», añade el último Campeón del Mundo de la historia de 125cc.

La temporada de su pupilo ha sorprendido a todos: «Sabíamos que necesitaba adaptación al inicio de temporada, pero tal y como pilotaba desde el primer test, sabía que iba a cogerle el hilo. En las primeras carreras estaba muy bien, pero para el talento que tenía aún no había acabado de explotar. Ya lo hacía muy bien con tiempos rápidos, pero cuando dio el paso y explotó, lo ha hecho por encima de nuestras expectativas», explica Terol.

De él, destaca el don de ir en moto: «Lo hace muy natural todo. Tiene mucha facilidad para remontar y para gestionar las carreras. Ese don de moto que ves que hace todo fácil. Cuando hizo click en Jerez demostró que llegaba para quedarse y que subía para estar a ese nivel. Lo que me encanta es ese punto de que le sale natural; va improvisando, pero con esa inteligencia de gestionar tan bien las carreras».

Una descripción que casa completamente con la que hace Jorge Martínez "Aspar": «Es un piloto con una naturalidad y un don muy grande, mucho, que hace las cosas con muchísimo talento y muy fácil. Tiene un futuro impresionante, porque le queda mucho por aprender, pulir muchos detalles y, sobre todo, pelear con los grandes», dice el jefe del equipo, al que no le ha quedado más remedio que hacer ya hueco a Izan Guevara en el Mundial de Moto3, antes de lo previsto.

Foto: Aspar Team

Al Mundial con otros dos grandes talentos


En el Mundial coincidirá con otras dos de las grandes joyas del motociclismo español, que está cocinando otra de las hornadas más talentosas que se recuerdan. Xavi Artigas y Pedro Acosta, sus dos principales rivales este año en el Mundial Júnior (Acosta también en la Rookies Cup, donde el murciano es el gran candidato al título), también darán el salto. Los tres prometen días de gloria para nuestro motociclismo.

Izan habla con gran respeto sobre ellos: «Pedro y Xavi tienen un talentazo brutal. Son dos grandes pilotos que también saltarán al Mundial el año que viene y que no lo harán nada mal. Saltan con dos muy buenos equipos (Red Bull KTM Ajo en caso de Acosta y Leopard en el de Artigas) y seguro que lo harán muy bien. Tienen un gran talento; fuera de la pista son grandes personas y dentro, grandes rivales». Y nosotros los disfrutaremos, ya con todos ellos el próximo año en el Mundial, donde buscarán seguir rompiendo moldes.

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