Naked con herencia custom e inspiración flat-track

La Indian FTR se ha confirmado como una de las familias más espectaculares y emblemáticas del mercado. Analizamos cuáles son las características más destacadas de esta naked tan atractiva.


La Indian FTR es una de las motos más espectaculares y deseadas del mercado por varios motivos. La marca estadounidense ha desarrollado un modelo que bebe tanto de su legendaria herencia custom como de su experiencia en la competición flat-track. El resultado es el establecimiento de una familia de motos que saben aunar todo ese atractivo con una gran dosis de funcionalidad además de diversión deportiva.

Vamos a hacer un repaso de algunas características y razones por las que la Indian FTR es una de las familias más atractivas del mercado.

Concepción única. Inteligente evolución


Ya desde el primer momento que la marca presentó la primera edición de este modelo, nos dimos cuenta de que estábamos ante una moto especial. Su estética nos recordaba irremediablemente a la herencia custom de una marca tan emblemática e histórica como Indian Motorcycle. Sin embargo, su enfoque viraba más hacia la esfera de las motos naked, muy influenciado por el flat-track y los prototipos con los que compite la firma en los Estados Unidos. Esta mezcla posicionaba a la FTR en un segmento muy entre líneas, una zona gris entre el mundo custom y el naked que la hacía única en el mercado, ideal para distinguirte del resto.

La Indian FTR 2022 ha definido más y mejor su personalidad. Para empezar, ha rebajado las dimensiones de sus neumáticos a 17" en ambos ejes (antes, 19" delante y 18" detrás), por lo que ahora se acerca más al segmento naked con unos 'zapatos' de dimensiones más adecuadas tanto para el que busca la practicidad en el día a día por carreteras de asfalto como para el que incluso busca una actitud más divertida y deportiva de este modelo, algo que antes estaba un poco más condicionado. También se ha 'acercado' a un público más amplio con una altura del asiento que ha bajado 36 mm (780 mm).

Sin duda alguna, se trata de una evolución muy inteligente que mejora las características de las FTR sin desnaturalizar su concepción primigenia. ¡Todo un acierto, en nuestra opinión!

¿Quién no se enamora de la Indian FTR?


La verdad es que el trabajo realizado por los diseñadores e ingenieros de la marca han dado con una Indian FTR preciosa 'con todas las letras'. No titubeamos al decir que estamos ante una de las motos más bonitas del mercado. En su diseño influye la herencia custom de la marca, con un faro circular frontal y un depósito en forma de lágrima marcas de la casa. También tiene una actitud deportiva que viene del mundo flat-track que le infiere al usuario una actitud deportiva muy particular. Esta mezcla adaptada a ciertos parámetros compartidos hoy en día por el segmento naked hacen que estamos ante una moto que enamora a la vista y que realmente se diferencia de otras tendencias actuales del mercado centradas en líneas demasiado agresivas y quizá un tanto fuera de lugar respecto a lo que ofrece la moto. Por contra, la FTR luce una estética deportiva, pero muy elegante, y sabe mezclar el legado histórico de la marca con signos de modernidad. Sí, ¡nos tiene enamorados!

Altas prestaciones


Todo esto no serviría de nada sin un buen motor. El corazón de la FTR es un bicilíndrico en V refrigerado con líquido de 1203 cc que desde su lanzamiento ha destacado por su gran comportamiento. En su última evolución ha sido adaptado a las exigencias de la normativa de emisiones Euro 5, un trabajo que han aprovechado en la firma para introducir algunas mejoras, como una nueva calibración del ralentí para que la respuesta del acelerador sea más suave y controlable. Su rendimiento está fuera de toda duda, con una potencia de 92 kW (123 cv) de potencia y 120 Nm de par. Como curiosidad, la FTR cuenta con un sistema de desactivación de un cilindro mientras la moto está al ralentí. Esto permite reducir el calor desprendido durante las paradas (muy de agradecer en ciudad durante el verano) y reduce el consumo de combustible.

Cinco FTR diferentes


No una ni dos sino hasta cinco diferentes versiones hay disponibles dentro de esta familia.

La más asequible es la Indian FTR, un modelo que ya viene muy bien equipado, con reglajes de suspensiones actualizados y, ahora ya sí, ajustables. El cuadro de instrumentos es el más básico, con un reloj analógico y con un solo color disponible, Negro Smoke con detalles rojos.

En el siguiente escalón encontramos la Indian FTR S, un modelo que, para empezar, tiene dos opciones de color (Granate Metalizado y Blanco Smoke). Sin embargo, más allá de la estética, es interesante incidir en las mejoras técnicas, como el escape Akrapovic de serie y una electrónica mucho mejor dotada. También viene de serie ya con una nueva pantalla táctil TFT a color de 4,3" que ofrece conectividad vía Bluetooth o USB con multitud de funcionalidades.

En tercer lugar, llegamos al buque insignia de la familia, la Indian FTR R Carbon. En la estética, percibimos una mayor exquisitez por una decoración con detalles específicos como las tapas de depósito, el guardabarros delantero y visera del faro de fibra de carbono, el tapizado del asiento premium y una placa numerada en la consola. También mejora su rendimiento dinámico gracias a las suspensiones Öhlins ajustables (horquilla delantera dorada y amortiguador trasero dorado con depósito separado). El escape Akrapovic, en este caso, es de color negro.

La que se sale por la tangente es la Indian FTR Rally. Se trata de un modelo similar a la FTR estándar, pero con algunas diferencias que la alejan de toda la familia, ya que incorpora un carácter más scrambler y cercano al off-road. Para empezar, cuenta con ruedas de 19" delante y 18" detrás cubiertas con neumáticos mixtos y llantas de radios. Las suspensiones también se han adaptado a este uso con un recorrido mayor. El manillar está 50 mm más elevado para tener mayor control y mejor manejo sobre tierra. En este caso, el cuadro de instrumentos es el reloj analógico mientras que se ofrece en una sola decoración Titanio Smoke.

La última incorporación a la familia ha sido la Indian FTR Championship Edition, una edición especial de la que sólo hay 400 unidades fabricadas (150 para el mercado europeo) y que sirve para celebrar la trayectoria exitosa reciente en el campeonato americano de flat-track. Se distingue por una decoración específica, con una placa sobre el depósito que conmemora las últimas cinco victorias consecutivas en la competición. Se puede decir que se inspira en la versión Rally al contar con ruedas de 19" delante y 18" detrás, pero con un equipamiento 'full-equip'.

Hay que mencionar que la marca ha habilitado versiones limitables para el carnet A2 de la Indian FTR y de la Indian FTR Rally, por lo que estos usuarios también pueden disfrutar de esta familia con estas motos A2, otra vez, acierto de la marca.

Componentes de alto nivel


Una moto como la Indian FTR en todas sus versiones es tan completa gracias a que viene acompañada por una serie de componentes de alto nivel. Lo encontramos, por ejemplo, en los neumáticos Metzeler Sportec M9 RR de carácter deportivo o las mixtas Pirelli Scorpion Rally STR para la versión Rally, gomas muy competentes en sus respectivos segmentos, a los que se une también el Dunlop DT3-R específicos de flat-track para la edición Championship. El propio manillar es todo un ProTaper, ahora un poco más estrecho.

En el apartado de frenos, no se andan por las ramas y directamente equipan con pinzas Brembo de anclaje radial a todas las versiones. En las suspensiones, hay que decir que encontramos posibilidades de ajuste en todas las versiones, pero sobre todo encontramos una horquilla delantera y monoamortiguador trasero firmado por Öhlins en la versión FTR S y R Carbon, toda una declaración de intenciones en términos de rendimiento puramente deportivo.

La tecnología que necesitas


No vamos a decir que es lo último de lo último, ya que hoy en día la mayoría de marcas punteras incorporan en sus modelos premium los gadgets y las ayudas electrónicas más avanzadas de la industria. En el caso de la Indian FTR no se queda atrás, ni siquiera desde la versión estándar (y la Rally), ya equipada con un siempre cómodo control de crucero. Si nos fijamos en la Indian FTR S, en la Indian FTR R Carbon y en la edición especial Indian FTR Championship encontramos ya un listado mucho más completo, con tres modos de conducción (lluvia, estándar, deportivo), control de wheelie con limitación de elevación trasera, control de estabilidad, control de tracción y ABS en curva, además de una toma USB de carga rápida.

A todo esto hay que añadir las funcionalidades que se abren a tu paso gracias a la conectividad del panel TFT mediante el que puedes aprovecharte de cómodas funciones multimedia o de info-entretenimiento.

Precio muy competitivo


No queremos ser cínicos. Obviamente, no estamos hablando de motos baratas. Más bien al contrario, estamos hablando de una marca y de una familia de motos de alto nivel y, por tanto, hay que pagarlo. Sin embargo, a la vez nos sorprende que son motos que no se exceden con sus precios. Dado el nivel de prestaciones, componentes, tecnología y pulcritud de acabados mostrado en su fabricación, cabrían esperar cifras más elevadas, ¡incluida la edición especial de sólo 400 unidades!, pero la marca ha optado por ofrecer unos modelos con una relación calidad-precio muy destacada. Por tanto, creemos que el que está buscando una moto con lo mejor y con una estética diferenciada, no encontrará en el precio un obstáculo para disfrutar de estas magníficas FTR.

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