Especial Test Sepang MotoGP 2022: así llega Honda

Honda afronta una de sus pretemporadas más importantes de la era MotoGP. Después de dos años marcados por las lesiones de Marc Márquez y por una RC213V crítica y envuelta en problemas, la marca del ala dorada encara unos test primordiales. La presencia de Marc, la evolución de Pol Espargaró y, sobre todo, el rediseño de la RC213V 2022 pintan un panorama más alentador para Honda.


Año nuevo, vida nueva. Posiblemente ese sea el mantra que defina las intenciones de HRC para 2022, aunque lo cierto es que llevan pensando en este año desde mucho antes del 1 de enero.

Después de dos años en blanco, marcados por las lesiones que ha ido encadenando Marc Márquez, en Honda quieren dar un giro de 180º a los acontecimientos. A raíz de la lesión de Márquez en Jerez 2020, HRC empezó a entrar en un círculo vicioso del que aún no han conseguido salir.

Ya la pretemporada de 2020 fue extraña y difícil para la marca del ala dorada, puesto que el cambio del neumático trasero de Michelin afectó al comportamiento de la RC213V y la hizo difícil de gobernar con el tren trasero. Todo ello, unido a que su principal piloto estuvo en el dique seco casi todo el 2020, corrió mermado en parte del 2021 y que Pol Espargaró llegó nuevo al equipo, supuso un coctel que propició que Honda no consiguiese levantar cabeza.

Por si fuera poco, la RC213V se confirmó como la moto más crítica de la parrilla, con tres de sus pilotos (Marc Márquez, Pol Espargaró y Álex Márquez) entre los cuatro primeros puestos del ránking de caídas.

Aun así, llegaron brotes verdes para la marca nipona en la última parte de la temporada. Márquez enderezó el rumbo a medida que se recuperaba de su lesión en el brazo derecho, aunque para ello tuvo que recurrir a una base más centrada en la moto de 2019 que en la de 2021. También tuvo que adaptar su estilo de pilotaje a la limitación física, tratando de ser más fino y más preciso, puesto que su condición física no le permitía ese estilo tan incisivo y agresivo como antes, por no hablar de unas salvadas que ahora mismo están fuera de su alcance y de su repertorio.

Pol Espargaró también empezó a alzar el vuelo en el tramo final del año, logrando su primer podio en Misano, además de una pole en Silverstone y dejando buenas sensaciones en los últimos Grandes Premios.

La lesión ocular de Márquez y la dura caída de Pol en los libres de Valencia impidieron que Honda pudiese confirmar esos brotes verdes al cierre del curso, pero la mejoría fue evidente. Márquez ganó tres carreras, peleó por el podio con mayor asiduidad y dejó su sello.

Pero lo más importante no ocurría en pista, sino lejos de los circuitos: la marca del ala dorada ya se había puesto manos a la obra meses atrás para desarrollar una Honda RC213V que promete ser una de las mayores revoluciones de la marca en la era MotoGP. Las primeras pruebas con el prototipo de 2022 se llevaron a cabo en septiembre en el test post-GP de Misano, y las conclusiones fueron positivas por parte de los dos pilotos. Eso sí, la lesión de Márquez a final de temporada volvió a encender todas las alarmas...

Marc de vuelta y un panorama muy diferente


Después del calvario de la lesión en el brazo, cuando se encontraba mejor que nunca Marc Márquez tuvo que volver a parar. Una fuerte caída practicando enduro antes del GP del Algarve le reprodujo la diplopía (visión doble) que ya sufrió en 2011 y que, por aquel entonces, le había dejado casi cinco meses en el dique seco, con una operación de por medio. Se perdió las dos últimas carreras del año, pero lo más importante fue su ausencia en un test de Jerez que se antojaba fundamental para Honda.

Esta vez se optó por un tratamiento conservador, sin necesidad de quirófano, pero de nuevo con grandes dosis de incertidumbre. «Está claro que con este tipo de lesiones, todo está sobre la mesa, incluso la posibilidad de no volver a subirme en una moto, así que ha sido un momento duro», comentaría después Márquez. Pero por suerte la situación fue mejorando sustancialmente con el paso de los meses, hasta que a mediados de enero el Dr. Sánchez Dalmau le dio la autorización para subirse de nuevo a una moto.

A partir de ahí, Marc ya no paró: empezó con el motocross, se fue a Portimao a rodar con la Honda RC213V-S para confirmar las buenas sensaciones practicando velocidad, se fue con la Honda CBR600RR al karting de MotorLand Aragón, retomó el motocross e incluso practicó karting, una rutina que va a incorporar a sus entrenamientos. Dos semanas frenéticas de actividad cuyo resultado no pudo ser más satisfactorio: la revisión a la que fue sometido el 24 de enero determinaba que Márquez «está en condiciones idóneas para pilotar una MotoGP».

Lo peor ya había pasado y Márquez tenía el visto bueno para acudir a Sepang. ¿Y de qué manera puede afectar (positivamente) esta situación en el seno de HRC?: «Tener a Marc en la pretemporada va a ser súper importante para todos nosotros para tratar de conseguir la mejor moto para la temporada en esos cinco días de test», decía al respecto Pol Espargaró. Un comentario que también compartían los otros dos pilotos de la marca, Álex Márquez y Takaaki Nakagami.

Y es que contar en pretemporada con el piloto que más experiencia tiene a los mandos de la Honda RC213V es garantía para poder llegar en condiciones mucho mejores al inicio de temporada. Esta será la décima temporada para Marc Márquez en MotoGP, mientras que Álex Márquez afronta la tercera, Pol Espargaró está ante su segundo año en Honda y Takaaki Nakagami hasta el año pasado siempre había ido un paso por detrás con el material que recibía por parte de HRC.

Por tanto vuelve a antojarse fundamental que esté Marc Márquez para llevar el peso en el desarrollo, complementado por un Pol Espargaró que acabó fuerte el 2021, y con dos pilotos satélites como Álex Márquez y Nakagami que estuvieron por debajo de las expectativas el pasado curso. Entre Sepang e Indonesia llegan cinco días clave, más los entrenados por Bradl en Jerez y el Shakedown, para que Honda llegue en condiciones de pelear al inicio de temporada.

 

Honda RC213V 2022: el mayor rediseño de la última década


Desde la llegada del nuevo neumático trasero de Michelin en 2020, Honda ha padecido más problemas de los previstos, que en ocasiones se han traducido incluso en caídas muy aparatosas de sus pilotos. Pese a que los highsides ('salida por orejas') parecían cosa del pasado, los pilotos de la marca del ala dorada han sufrido varios en las dos últimas temporadas.

Calibrar el equilibrio de la falta de agarre (sobre todo en máxima inclinación) con el funcionamiento de la electrónica fue una tarea pendiente para Honda, que por primera vez en mucho tiempo recibió un tirón de orejas público por parte de Marc Márquez tras su espectacular caída en el FP2 de Assen. Un costalazo de los que duelen. «No podemos tener este tipo de caídas, sólo los pilotos de HRC las estamos teniendo», dijo por aquel entonces el #93.

Foto: Jesús Robledo

Honda se ha centrado en subsanar los problemas de los dos últimos años y en desarrollar un prototipo con el que lograr más agarre trasero. «Sí que es verdad que la moto nueva es diferente y que está más basada en el agarre trasero. También lo pedían Nakagami y Álex Márquez, y Marc se sentía más cómodo en Misano», comentaba Pol Espargaró, cuyas sensaciones fueron positivas tanto en Misano como Jerez.

El director técnico de HRC, Takeo Yokoyama, evaluaba también los cambios: «Técnicamente hablando, lo que queremos lograr es usar el neumático trasero de manera más efectiva, eso está claro. La temporada pasada fue el segundo año con este neumático y empezamos a entender de qué manera usarlo», expresaba en una entrevista con Mat Oxley en Motorsport Magazine. Para ello han jugado con el reparto de pesos y se ha trabajado en la mayor revolución técnica de Honda en la era de las 1000cc, ya que desde 2012 a 2021 las RC213V han sido muy similares (más allá de los pertinentes cambios en el concepto del motor).

Al igual que el resto de marcas, Honda ha aprovechado la 'descongelación' de los motores para desarrollar también un nuevo propulsor con el que quieren, como mínimo, estar a la par que Ducati en ese apartado: «No puedo decir si el sistema desmodrómico (Ducati) tiene ventaja porque no tengo experiencia con él, pero pienso que un motor de válvulas neumáticas puede al menos igualarlo», apunta Yokoyama.

La aerodinámica y la entrada de aire del frontal del carenado, muy similar a la de Yamaha, son también dos cambios que se perciben a simple vista en la nueva RC213V. Llega Sepang, que será prácticamente un examen final para comprobar el nivel del prototipo de 2022, ya que sólo una semana después deberán poner rumbo a Indonesia y ahí será donde acabe la pretemporada. Las cartas están ya sobre la mesa, pero Honda promete dar un importante paso adelante respecto a los dos últimos años y, esta vez sí, tienen todas sus armas disponibles desde el primer test.

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