Realizamos el curso de seguridad en moto del Honda HIS

El Honda HIS es el centro neurálgico de la marca para la formación de cursos, tanto de seguridad en moto como para técnica y conocimientos sobre la conducción. Para comprobarlo hemos asistido personalmente a realizar uno de sus cursos de conducción en moto, tanto en asfalto como en tierra/off-road. A continuación te lo contamos.


Honda celebra su 30 aniversario de su escuela de conducción (HEC) y para ello nos invita a conocer sus instalaciones del Honda Instituto de Seguridad (HIS) y realizar un curso de conducción en moto. Desde Honda quieren fomentar activa y pasivamente la seguridad en moto, auto-proponiéndose reducir a cero la tasa de mortalidad con motos Honda. Para ello cuentan con esta escuela de conducción y las inmejorables instalaciones del HIS, donde imparten cursos de seguridad, conducción, técnica (asfalto y off-road), con diferentes espacios (pista de frenado mojada, circuitos de maniobrabilidad, rampas, bordillos, hasta un circuito de tierra con múltiples variantes),  equipamiento de primera línea (cascos Arai, equipación Alpinestars), y por supuesto, las últimas motos del mercado (Honda CB500X, Honda CRF en diferentes cilindradas, Honda CB500F, etc).

Desde MOTORBIKE MAGAZINE hemos podido conocer de primera mano todas estas instalaciones, así como los monitores de la Honda Escuela de Conducción, realizando uno de sus cursos durante toda una jornada. Dicha jornada de curso se dividiría en una primera parte centrada en control y maniobra sobre asfalto, con Honda CB500X, y más tarde sobre tierra batida con Hondas CRF125 (en mi caso..).

La primera parte sobre asfalto reúne una serie de pruebas, que si bien a priori pueden parecer sencillas o prescindibles, están específicamente pensadas y diseñadas para "pillar" hasta al más experto. Ese soy yo, la figura de "experto" durante esta jornada; usuario avanzado con más de 15 años de experiencia sobre 2 ruedas, amo y señor de las calles de Madrid sobre 2 ruedas, trotamundos y usuario en activo en circuito. Sobre el papel cualquiera diría que, todo curso de conducción podría resultar prescindible. Evidentemente es un error, pero sin llegar al extremo deportivo, donde resulta obvio que hasta el campeón del mundo puede seguir aprendiendo, puede resultar lógico pensar que alguien con una experiencia como la de un servidor no precise de un curso de conducción segura. En cuanto al cursito off-road voy a mantenerme en silencio porque me vendría bien sí o sí.

Esta primera parte del asfalto se dividía en frenada sobre suelo mojado (con y sin ABS), frenada en rampa inclinada, frenada de emergencia tras superar baches, equilibrio, paso por rodillos y bordillos, maniobrabilidad a baja velocidad, sucesión de cambios de dirección a baja velocidad para control y manejo del freno trasero, y otras pruebas que tendréis que descubrir cuando acudáis.

La primera prueba fue la frenada sobre suelo mojado, con ABS y sin ABS. En este punto diré con orgullo que realicé muy buena ejecución, no obstante los monitores del HIS me incitaron a forzar más allá de mi propio límite, no para demostrar qué tan bueno o malo soy, sino para descubrir la reacción de la moto con y sin el sistema de ayuda a la frenada ABS. Realmente no era solo una prueba para aprender a frenar de forma efectiva y segura sobre suelo mojado, sino conocer también la efectividad de los sistemas actuales de ayuda a la conducción como el ABS.

Mi frenada sin ABS fue realmente buena, pero no difirió mucho de la frenada con ABS, por tanto nunca pude ver cuán de efectivo es si llego a forzar la frenada fuera de la zona de confort (no tenía límite de espacio por lo que fui frenando con tacto hasta detenerme sin caerme, pero la vida real, la ciudad, no siempre es así, por eso buscamos forzar la frenada para buscar ese punto de peligro que no tiene la moto con ABS). Evidentemente la moto cuenta con unos protectores laterales que impiden caerse de la moto. Cuando empecé a forzar más la maneta de freno, empezó a acusarse la diferencia con y sin ABS, hasta llegar a un punto donde con ABS seguía frenando de manera efectiva, sin perder la vertical de la moto, y sin ABS me hubiera caído varias veces hacia ambos lados de no ser por los protectores.

A continuación realizamos frenada en cuesta (arriba). Parece fácil, y realmente la cuesta no se ve muy inclinada desde fuera, pero una vez entras en ella descubres lo lento que eres de reflejos. Servidor, más chulo que un madrileño, entro pensando que sería la rampa del garaje de mi casa, lo que no sabía era que esta rampa del HIS tenía unos cuantos grados más de inclinación. Tantos más que, cuando tocaba frenar, que instintivamente, por lo menos al principio, lo haces con el delantero para mantener ambos pies en el suelo, era tal la inclinación que, con la rueda delantera bloqueada, la moto se deslizaba hacia detrás. Evidentemente estuve ágil y puse el pie derecho en el freno trasero, pero ya hubo un momento de incertidumbre, falta de previsión y por tanto de seguridad pasiva, amén de unos segundos de pérdida de control. Esto es lo que, desde mi experiencia, Honda logra remarcar incluso en usuarios expertos. Parece una tontería, pero la jornada sobre asfalto estuvo repleta de detallitos como este.

En la zona de frenada de emergencia tras pasar unos baches pudimos descubrir el "lag" que sufren los sistemas ABS hasta que se estabiliza la moto y lo importante que es no asustarse, dejar "bachear" la moto primero y, a continuación, frenar sin miedo y dejar al sistema ABS ayudarte en la detención de la moto. Son detalles que no caes hasta que te los indican y te los hacen practicar, siempre bajo un marco seguro evidentemente, pero mostrándote el riesgo que entraña una situación así y destapando lo "lentos" que somos los usuarios de moto, con o sin experiencia.

En el circuito de maniobrabilidad a baja velocidad o el zig-zag, más de lo mismo. Realmente son ejercicios que podría hacer sin mucha práctica, pero con cierta dificultad por no reparar en los 4 detalles que olvidas o que ignoras y que te muestran los monitores. Estos detalles son los que te hacen tener un control total de la moto en condiciones donde la inercia o el equilibrio no dependen el uno del otro. Sujetar la moto con las rodillas, dejar caer la moto al interior de la curva, control del ritmo con el acelerador sin depender de la frenada de manera constante, freno trasero, etc. Hay un sinfín de combinaciones que descubres o re-descubres de forma consciente gracias a los ejercicios del curso del HIS. Realmente no se trata de descubrir el oro, pero si de entender el comportamiento de la moto y qué hacer para ganar más control en momentos delicados como un viraje a baja velocidad cuesta abajo, por poner un ejemplo.

Si en la parte de asfalto el "experto" se dio de bruces con la realidad, mejor ni contar qué sucedió en el curso de conducción sobre tierra / off-road, donde un servidor "reconoce desde el minuto 1" que no tiene mucha experiencia. Y podrá preguntarse uno qué sentido tiene un curso sobre tierra si no se tiene intención de conducir por el off-road. En este punto es importante aclarar las ventajas del entrenamiento sobre terrenos deslizantes de cara a su aplicación al día día sobre asfalto. En off-road, donde la moto desliza, le cuesta girar, reacciona de forma imprevista, pierde tracción, etc, descubrimos los momentos de riesgo que podemos encontrar en una conducción sobre asfalto, pero bajo un marco controlado, seguro y más predecible, para poder familiarizarnos con dichas reacciones y aprender a negociarlas y solventarlas. Y sin duda alguna es in-cuantificable la ayuda que supuso este curso, sobre todo para aquellos que nos manteníamos en la cómoda zona del asfalto.

Evidentemente las primeras vueltas o los primeros ejercicios me costaron un poco (por no decir bastante), y tampoco es que al final del día me convirtiera en Joan Barreda, pero descubrí todo un mundo que sobre el asfalto era imposible conocer. Ello me llevó a resetear mi forma de ver y predecir el riesgo, así como gestionarlo una vez se presentaba. Ni que decir tiene que mordí el polvo más de una vez, pero lo bueno de ir con una CRF125 es la moderada velocidad que coge y lo fácil que resulta levantarse sin haberse hecho mucho daño.

El resumen de la jornada se podría traducir en un claro mensaje: incluso el experto aún se expone a riesgos innecesarios, donde en el HIS te muestran y ayudan a solventar. Esa sería mi opinión o conclusión final, o titular de la experiencia. Evidentemente la parte off-road tuvo mucho más fruto, pero en ese campo yo era totalmente inexperto y caía por su propia obviedad.

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