El análisis de Honda tras su triunfo en el Dakar 2021

Honda analiza y repasa las claves del éxito tras ganar el Rally Dakar por segundo año consecutivo, esta vez con el argentino Kevin Benavides proclamándose campeón.


La moto, el equipo y el piloto son los tres pilares sobre los que se construye participar en el Rally Dakar con opciones de victoria. Taichi Honda, mánager del departamento de Off Road de la marca del ala dorada, tiene claro que «estos tres factores tienen que coincidir al mismo tiempo para lograr un objetivo».

Y el objetivo para Honda desde que regresaron al Dakar de forma oficial en 2013 no es otro que la victoria. Lo intentaron desde entonces, con siete ediciones en Sudamérica en las que no lograron rematar dicho objetivo, pero por ahora llevan pleno de triunfos en Arabia Saudí: en 2020 con Ricky Brabec y en 2021 con Kevin Benavides.

La victoria de Brabec en 2020 rompió una sequía para Honda que se remontaba hasta 1989, por aquel entonces con la icónica Honda NXR. La CRF450 Rally cogió el testigo y se ha convertido en los dos últimos años en la moto a batir en la carrera más dura del mundo.

«Para destacar en una carrera tan extrema y hostil como el rally Dakar, se necesita tanto experiencia como conocimientos técnicos, y ninguno de estos dos requisitos se puede comprar, ya que hay que adquirirlos sobre el terreno», comenta Taichi Honda en un comunicado de la marca analizando su victoria en el Dakar 2021.

El responsable de la marca japonesa destaca que la clave de los dos últimos años es haber encajado esa conjunción de factores (moto, equipo y pilotos) para acabar ganando: «El rally se celebra una vez al año, así que, al contrario que en la ruleta rusa, solo tienes una oportunidad de hacerlo bien. Temporada tras temporada recopilamos datos de los diferentes terrenos y de las situaciones de carrera más imprevisibles. Hubo años en los que el rendimiento de los pilotos fue bueno, pero el de la moto o el del equipo no estaba al 100%. En otras ediciones, fue al revés. Finalmente, el año pasado logramos que el paquete completo de moto, equipo y piloto fuera bueno y ganamos. El objetivo para el Dakar 2021 era repetir el logro, porque ganar una vez está muy bien, pero hacerlo dos veces queda grabado para la historia».

 

Honda CRF450 Rally: base similar para repetir la victoria


Desde su regreso al Dakar en 2013, Honda ha ido dando pasos adelante año tras año hasta conseguir una moto ganadora: «Todos los datos que recopilamos desde 2013 mientras corríamos en Sudamérica conformaron la base para perfeccionar la moto y dar el paso ganador», dice Taichi Honda. Tras el triunfo de 2020, la base fue prácticamente la misma para intentar repetir el logro en 2021: «Hemos trabajado en la durabilidad teniendo en cuenta los diferentes tipos de terrenos y caminos, pero también el hecho de que la carrera se ha vuelto más exigente en términos de consumo de combustible, por lo que hemos desarrollado aún más el cálculo de caudal de combustible para un uso más eficiente. Se actualizó la suspensión y trabajamos en la durabilidad del motor».

El resultado fue casi inmejorable: ganaron 9 de 12 etapas, se impusieron también en el prólogo y en la general acabaron con el doblete de Kevin Benavides y Ricky Brabec.

Todo ello, después de un camino largo en el que costó encajar las piezas. Honda estuvo más de dos décadas fuera del Dakar, así que cuando regresaron en 2013 lo hicieron con mucha 'faena' por delante: «A lo largo de los años, la CRF450 Rally se ha ido simplificando para facilitar el mantenimiento. Cuando nos unimos al rally en 2013 no lo sabíamos, así que "desarrollamos en exceso" la moto. Temporada tras temporada y gracias a la experiencia adquirida, la máquina se ha vuelto mucho más fácil de mantener. ¡Recuerdo aquellas noches en Sudamérica en las que terminábamos de trabajar en las motos a medianoche!», comenta Honda.

 

Gran plantel para buscar la victoria


Una buena moto no alcanza la cima del rally sin un buen equipo detrás. El elenco de pilotos de Honda ha funcionado a la perfección, pero es que además había expiloto con una gran experiencia detrás del éxito: Rubén Faría ejerció de director de equipo por segundo año y Hélder Rodrigues fue el encargado de gestionar las estrategias. Jonnhy Campbell cerró el círculo como asesor de equipo y estratega. Por si fuera poco, cada piloto del equipo oficial de Honda contaba con su propio mecánico y asistente; así pues, no dejaron nada al azar.

Y es que el Dakar 2021 se empezó a moldear nada más ganar el de 2020: «Empezamos a trabajar en la edición de 2021 el día después de que Ricky Brabec ganara», dice Faría. El director del equipo reconoce que ir a por la victoria en 2021 tenía un doble valor, ya que querían dedicárselo a Paulo Gonçalves, que durante varios años formó parte del proyecto y fue una pieza importante en el crecimiento de Honda en el Dakar hasta volver a la victoria: «Solo teníamos un objetivo en mente: ganar la edición de 2021 para celebrarlo por partida doble; repetir el éxito para Honda y en honor a Paulo. Todo el equipo coincidía en esta visión».

Para lidiar con la pandemia y las dificultades que llevaba implícitas, en HRC cambiaron el método de trabajo: montaron y prepararon las motos en Japón, antes de mandarlas a Barcelona, donde está la sede del equipo. Desde la ciudad condal se perfilaron los últimos detalles antes de enviar las motos a Arabia Saudí un mes antes de la carrera. También tuvieron que restructurar y reducir el personal que trabajaba en la carrera debido a la pandemia, adoptando un nuevo protocolo, tal y como explica Faria: «Decidimos reducir al mínimo el número de empleados, pero sin sacrificar la eficiencia. Por ejemplo, tuvimos dos ingenieros de Japón en lugar de los seis o siete habituales en las ediciones anteriores. El equipo contaba con 24 personas, incluidos los cuatro pilotos: un mecánico en exclusiva para cada moto más un jefe de mecánicos, dos ingenieros, el técnico de suspensiones, un ayudante por piloto y luego el coordinador de logística, el responsable de las piezas de recambio, dos fisioterapeutas, los estrategas de carrera y el responsable de prensa».

La maratón diaria en el Dakar


«Nos levantamos una hora y media antes que los pilotos. Cada día es diferente, pero teniendo en cuenta que el primer piloto sale entre las 4:00 y las 5:00 de la madrugada, solemos despertarnos sobre las 03:00-03:30. Una vez que los pilotos salen, dependiendo de la longitud de la ruta, desayunamos o nos subimos al coche para ir al primer punto de asistencia o al siguiente vivac para montar los boxes. De media, son entre cinco y seis horas de viaje». Así es el Dakar desde el punto de vista de Eric Siraton, mecánico de Ricky Brabec. Cada día del Dakar es una pequeña 'paliza' tanto para pilotos como para ese vivac itinerante que forman los equipos.

Tras llegar al vivac, es turno de esperar a los pilotos y de cruzar los dedos para que no haya averías: «Una vez que llegan los pilotos, tenemos una charla técnica y luego empezamos a trabajar en las motos. Si no hay un problema específico, desmontamos solo la mitad de la moto, lo que puede llevar de dos a tres horas. Si ha habido algún problema, se puede tardar mucho más», dice Siraton.

Una de las tareas que ya no se hace al llegar a meta es preparar el roadbook para el día siguiente, puesto que una de las novedades que se introdujo en 2020 fue la de entregar el libro de ruta minutos antes de que comience la etapa. Así las cosas, la tarde para los pilotos se pasa, principalmente, con horas de fisioterapia tras las reuniones técnicas. Ángel Domínguez y Filippo Camaschella son los encargados dentro del equipo oficial de Honda. No sólo fisioterapia, también crioterapia... y ayuda para recuperar cualquier lesión que surja durante la carrera: «Nuestro trabajo ayuda mucho a acelerar la recuperación y a prevenir las lesiones. Kevin Benavides, por ejemplo, sufrió un profundo corte en la nariz y se lesionó los dos tobillos en un accidente. Después de nuestra sesión, se sintió mucho mejor y pudo empezar al día siguiente en mejores condiciones», dice Camaschella.

Cuatro gallos en el mismo corral y el "susto" final de Benavides


Honda hizo doblete con Benavides y Brabec, pero es que hasta los últimos días Nacho Cornejo y Joan Barreda también tuvieron opciones de pelear por la victoria. Cornejo tuvo que retirarse en la décima etapa tras una caída cuando iba líder, y Barreda abandonó en la penúltima etapa tras las secuelas de una caída que había sufrido dos días antes y después de quedarse sin gasolina (se saltó el punto de repostaje).

Teniendo a cuatro gallos dentro del mismo corral, Honda tenía muchas opciones de victoria y, al mismo tiempo, una difícil papeleta que solventar al tener que gestionar un equipo con cuatro potenciales ganadores... sin perder de vista a KTM, que también tenía sus bazas para la victoria. «En Honda estábamos viviendo un momento muy especial con los cuatro pilotos con opciones de ganar. No recibimos ninguna orden de equipo. La estrategia era libre», dice Benavides, a la postre ganador del rally. «Sabía que la segunda semana iba a ser aún más exigente. Al echar la vista atrás me doy cuenta de que fue una carrera demencial y con constantes contratiempos. Gané la novena etapa, pero mi hermano (Luciano, piloto de KTM) tuvo un accidente y estuve muy preocupado por él. Luego sufrimos la caída de Nacho cuando lideraba la general, y Joan tuvo que abandonar en la undécima etapa a falta de un día para el final».

«La navegación ha sido clave para ganar el Dakar 2021. Ha sido el rally más duro de mi vida, con una lucha constante y muchos cambios en el liderato. La presión ha sido siempre enorme pero esa incertidumbre me motivaba. Ha sido una aventura divertida, pero en la que se necesita un equipo entero para poder participar», remata el ganador de la carrera.

Pero el camino de Benavides hacia el título no estuvo exento de sustos. Además de ganar la quinta etapa con la nariz rota, en la última jornada creyó que se le iba la victoria en los primeros kilómetros de la especial: «Iba en cabeza, pero en el kilómetro 14 cometí un error y tuve que hacer un giro en U e intentar encontrar el camino correcto. Me preocupaba que esto me hubiera costado la victoria. Es imposible hacer un Dakar perfecto. He cometido errores y conocido el dolor, pero el deseo de ganar ha prevalecido. Me di cuenta de que había ganado solo en el último metro», reconoce.

La victoria, cómo no, dedicada a Paulo Gonçalves, a quien todos rindieron homenaje cuando se cumplió un año de su fallecimiento. Kevin Benavides ganó el Dakar 2021, Ricky Brabec cerró el doblete y Honda volvió a lo más alto por segundo año consecutivo. La conjunción de moto, equipo y pilotos volvió a funcionar a la perfección para los del ala dorada.

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