Honda CX500 Cafe Racer Sacha Lakic, una obra maestra

El diseñador Sacha Lakic ha dado forma a esta espectacular Honda CX500 transformándola en todo una cafe racer con aspecto liviano y moderno. A continuación te mostramos todos los detalles.


La Honda CX500 de Sacha Lakic es ya un clásico entre las preparaciones café racer, y hemos decidido rescatarla. A pesar de que el diseño original es de 2015, es una moto que no pasa desapercibida ni sufre negativamente los años. Sacha Lakic es un diseñador con un estudio de arquitectura y diseño en Luxemburgo, aunque esconde una irrefutable pasión por las dos ruedas. Tal es así, que con el tiempo ha ido realizando verdaderos diseños sobre motos que jamás consideraríamos obras de arte.

Todo comenzó con esta pequeña Honda CX500, una moto que por cilindrada, potencia y precio resultaba un modelo bastante convencional, sin embargo por concepto, resulta bastante exótica y atractiva: es de las pocas Honda (por no decir japonesas) con motor longitudinal. En concreto este motor es un bicilíndrico en V longitudinal calado a 80º. Se trata de una configuración muy atípica que le otorga una estética diferente, un tacto desacompasado y un sonido más burbujeante. Otros aspectos curiosos de esta moto, son su refrigeración por agua (también atípica para un modelo de 1981) y su transmisión por cardán (esto sí resulta típico en motores longitudinales).

Sin duda, lo cierto es que la Honda CX500 es una base perfecta, con mucha personalidad y potencial para ser foco de personalizaciones y customizaciones. Simplemente hay que desvestirla correctamente y darle el toque de gracia, como Sacha Lakic ha sabido darle.

El producto final que Sacha Lakic ha logrado sobre su Honda CX500 es un claro ejemplo de moto ligera, divertida, afable, sencilla, visual, armoniosa y proporcionada. Sacha buscaba sobre todo un impacto visual que transmita ligereza, deshacerse de todo lo innecesario, y que aportara cierto atractivo pilotarla. Así nace la Honda CX500 de Sacha Lakic.

Todo comenzó cuando Sacha encontró una vieja Honda CX500, modelo 82, en el garaje de George, un amigo suyo. El estado no era el más deseado; estaba abonada en el fondo, apoyada malamente y con gran mayoría de sus piezas esparcidas por las distintas estanterías y mesas del garaje.

«Siempre he sido un gran fan del motor de esta máquina, un magnífico V-twin de 80 grados lleno de carácter» - comentó Sacha Lakic, quien desde un principio quiso mantener el diseño general, pero buscando una línea más minimalista para llamar la atención sobre el motor. Otro aspecto importante para Sacha fue el depósito, albergaba las proporciones correctas y la línea deseada. No había que hacer nada, era perfecto, por lo que lo conservó para su diseño final, modificando simplemente la posición del mismo: inclinó el depósito hacia delante 10º para una sensación más deportiva.

Por otro lado, el chasis de la Honda CX500 tuvo algo más de llave inglesa. A pesar de que se trata de un chasis muy agradecido y con una línea muy apta, Sacha le metió mano a toda la zona posterior, eliminando unos refuerzos del subchasis, logrando esa sensación de ligereza. El basculante si ha recibido un refuerzo y el amortiguador trasero es una unidad proveniente de una Ducati 851. De aquí pasamos al tren delantero donde podemos ver una horquilla invertida Marzocchi RAC de 50 mm de diámetro. Como detalle podemos apreciar el pequeño guardabarros delantero fabricado a mano.

Las ruedas de esta Honda CX500 son unas llantas de radios fabricadas a mano de 17" calzadas con unos interesantes Dunlop Mutants, un neumático enfocado al supermotard. El sistema de frenado es obra de Nissin con pinzas de anclaje radial y bomba radial, bien adherida a unos semimanillares posicionados de manera muy radical, para ofrecer ese impacto visual tan buscado por Sacha Lakic.

La instrumentación se muestra a través de dos relojes analógicos de la marca Koso, retroiluminados y de esfera pequeña y para finalizar, uno de los puntos más atractivos es el color del bloque motor. El motor de la Honda CX500 originalmente es de color metálico, pero Sacha decidió pintarlo de negro mate, dejando los aristas y detalles en color metálico, logrando de este modo una imagen mucho más profunda en el corazón de la moto. La carrocería ha sido acabada en un blanco perlado combinado con un rojo intenso de la horquilla Marzocchi.

La Honda CX500 pesa finalmente 125 kg en vacío tras todo el trabajo de Sacha Lakic.