La nueva Honda Africa Twin seguramente incorpore inyección directa en su nuevo motor 1100 cc

La Africa Twin CRF1100L 2020 ya es una realidad, su aumento de cilindrada ha sido confirmado hace poco con miras a la Euro5. Ahora llegan rumores sobre la posibilidad de un nuevo sistema de admisión de inyección directa.


Honda ya ha confirmado su nueva Africa Twin CRF1100L 2020, que de hecho podremos descubrir en el próximo salón EICMA de Milán en noviembre. La principal novedad es el aumento de cilindrada hasta los 1.100 cc para poder hacer frente a las exigencias de la nueva normativa Euro5, que entrará en vigor el próximo año 2020.

Actualmente, la Honda Africa Twin CRF1000L es propulsada por un motor bicilíndrico en línea de 1000 cc con un solo árbol de levas. La versión 1100 cc de 2020 además del aumento de cilindrada y unos cv extra, también incorporará otras novedades como un doble árbol de levas, que sustituiría el conocido Unicam, y un sistema V2X para comunicarse con otros vehículos. Debemos recordar que los cv extra que podría ganar con el aumento de cilindrada podría situar a la Africa Twin fuera del carnet A2. Se desconoce si adaptarán una versión menos potente apta para el A2 o si directamente comercializarán un modelo de menor cilindrada.

Pero la principal novedad y por la que ahora estamos redactando estas frases, es la patente encontrada por el portal More Bikes donde se refleja un sistema de inyección directa. Esta tecnología es muy común en los vehículos diesel, y desde hace unos años también la podemos encontrar en los coches gasolina. El motivo por el que aún no se ha adaptado a las motos es debido su complejidad mecánica con motores de muchas rpm.

El motivo de esta tecnología no es otro que el de contener las emisiones, exigidas por una nueva normativa anti contaminante Euro5 muy restrictiva. El sistema de inyección tradicional y el que podemos encontrar en todas las motos hasta hoy en día emplea una mezcla indirecta, donde el aire y la gasolina son pulverizados antes de entrar en la cámara de combustión. Este sistema es mucho más sencillo, aunque menos preciso, generando ocasionalmente fugas de mezcla por el escape sin combustionar (los conocidos petardeos), generando más contaminación. La mezcla directa por el contrario permite inyectar gasolina con la válvula de escape cerrada, evitando estas fugas indeseadas de mezcla sin quemar por el escape y de ese modo reducir las emisiones.

En la imagen podemos diferenciar claramente una bomba de inyección eléctrica y otra bomba mecánica (#42) además del "common rail" (#45). El inconveniente es la complejidad de sincronizar e inyectar el combustible necesario en un margen de tiempo tan estrecho, debido al alto régimen de rpm que alcanza un motor de moto.