Consecuencias de la invasión de Rusia contra Ucrania

BMW y Honda han sido las primeras marcas de motos que han dejado de exportar motos a Rusia, ya sea por cuestiones logísticas y económicas o incluso por geopolítica.


Honda ha confirmado que suspende las exportaciones de coches y motocicletas a Rusia, un paso que podrían seguir otros fabricantes en respuesta a la invasión de Ucrania por parte del ejército comandado por el presidente Vladimir Putin. La marca del ala dorada se une a BMW, que ayer también confirmó la cancelación de envíos de sus productos a la Federación Rusa, y a otros fabricantes de coches como Mazda, Ford y otros productos y servicios que operan en el país de los Urales.

Desde Honda apuntan a que es muy difícil el envío de los vehículos en las actuales circunstancias además de que los pagos también se han visto muy obstaculizados (recordemos la expulsión del sistema SWIFT de varios bancos rusos).

En el caso de BMW, además de las exportaciones, también ha paralizado la línea de ensamblaje que tiene en una factoría de Kaliningrado junto al socio local Avtotor, según indica. En el caso de la marca alemana, la decisión sí que se apoya en razones «geopolíticas» y condenan «la agresión contra Ucrania». Añaden que mantendrán paralizada la exportación y el ensamblaje en Rusia de manera indefinida.

La guerra en Ucrania también ha paralizado la actividad industrial en este país, por lo que la cadena de suministros podría afectar a otras fábricas en diversos países.

Es de esperar que se unan otras marcas con el objetivo de presionar al gobierno de Putin para que cese la invasión de Ucrania y los ataques que están provocando miles de muertos, heridos y desplazados.