Más de una década luchando por volver a lo más alto en MotoGP y SBK

Pecco Bagnaia en MotoGP y Álvaro Bautista en Superbike le devolvieron la corona a Ducati en ambas competiciones, pero estos títulos en forma de doblete se hicieron esperar más de una década: concretamente, 15 años en MotoGP y 11 en el certamen de las motos derivadas de serie.


Al igual que consiguió Yamaha la temporada pasada, Ducati ha logrado este año coronarse en MotoGP y Superbike, gracias a los esperados títulos de Pecco Bagnaia y Álvaro Bautista, respectivamente. Sin embargo, a diferencia de la marca de los tres diapasones, ambos mundiales para los de Borgo Panigale se hicieron esperar más de una década: en total, fueron 15 años de espera en MotoGP y 11 en Superbike.

De Stoner a Bagnaia y de Checa a Bautista. Durante ambos periodos la marca italiana ha vivido buenos y malos momentos, pero los hechos coincidieron para que los ansiados títulos se consiguieran el mismo año. Un doblete histórico, dos pájaros de un tiro.

Curiosamente, desde el último título en las respectivas competiciones, la marca italiana vivió en paralelo tres sucesos: en primer lugar, los campeones Checa y Stoner no lograron revalidar dichas coronas y sus resultados, aunque siguieron siendo buenas, no fueron suficientes como para repetir aquellos logros. En segundo lugar, Ducati se vio sumida en una crisis deportiva y un momento institucional que contó con un cambio mayúsculo, como fue la adquisición de la histórica empresa de Borgo Panigale por parte de Audi.

Y en tercer lugar, pese a la constante evolución de Ducati en su camino a recuperar la corona de MotoGP y Superbike, la firma italiana se topó con los dos grandes dominadores de la última década en sendos campeonatos: Marc Márquez en MotoGP (Honda) y Jonathan Rea en Superbike (Kawasaki), postergando ambos el sueño de la firma de Borgo Panigale, que encadenó por el camino varios subcampeonatos.

MotoGP: más de 5 años sin victorias, 15 años sin título y el regreso a los mejores días


En MotoGP, desde el primer título de Ducati en 2007 no consiguieron repetir dicha proeza, y no se puede decir que no pasasen por sus filas pilotos con grandísimo talento: Valentino Rossi, Jorge Lorenzo o Andrea Dovizioso no pudieron hacerlo. El primero con una moto bastante diferente a lo que estaba acostumbrado, que trató de cambiar de arriba a abajo (primera Desmosedici con chasis perimetral) y que no terminó siendo competitiva, además de derivar en un torrente de cambios estructurales dentro de la marca, como por ejemplo la salida de Filippo Preziosi. Lorenzo, que conllevó un desembolso económico importante a la marca, no tuvo luego el tiempo suficiente para plasmar su potencial, y Andrea Dovizioso se quedó en tres temporadas consecutivas a las puertas del título frente a un imperial Marc Márquez.

Tras la temporada 2007, las exitosas cifras de Stoner comenzaron a bajar. En 2008 se tuvo que conformar con el subcampeonato, y tanto en 2009 como en 2010 se vio lastrado por los problemas de salud y por las peculiaridades de una Desmosedici con la que tan sólo él era competitivo. Su compañero en sus dos últimos años, Nicky Hayden, tan sólo pudo aportar algunos podio, pero no logró estar al nivel del súpertalento australiano.

valentino rossi ducati motogp 2012 1

La salida de Casey Stoner no fue tan amarga, en un principio, porque llegó Valentino Rossi, pero los dos años de rojo de la leyenda de MotoGP no fueron los esperados. Viniendo de una de las mejores M1, Rossi quiso adaptar la Desmosedici a su estilo de pilotaje, pero los resultados estuvieron muy lejos de las expectativas: sin victorias, y con sólo un podio en 2011 y dos en 2012.

Rossi regresó a Yamaha en 2013 y su asiento en Ducati lo ocupó Andrea Dovizioso, pieza fija en Ducati hasta la temporada 2020. El de Forli llegó en un momento delicado, que coincidió justo con la marcha de Filippo Preziosi y con el cambio estructural de la marca tras la compra de Audi. Dovizioso tuvo de compañeros en sus primeros años a Nicky Hayden (2013), a Cal Crutchlow (2014) y a Andrea Iannone (2015 y 2016), pero el verdadero acicate de Ducati fue la llegada de Gigi Dall'Igna en 2014.

Tal fue la racha negativa de Ducati, que desde el último triunfo de Stoner con la marca en 2010 hasta la victoria de Andrea Ianonne en el GP de Austria 2016, la marca italiana tuvo una sequía de más de cinco temporadas, aunque su presencia en los podios iba cada año en aumento y en más de una ocasión se quedó a las puertas del triunfo. En 2016 también ganó Andrea Dovizioso bajo la lluvia de Malasia, y el paso adelante en el apartado técnico se notó en las tres siguientes temporadas (2017-2019), en las que Dovizioso logró tres subcampeonatos y un total de 12 victorias en tres años, siendo el único que realmente pudo hacerle frente a la mejor versión de Marc Márquez. Jorge Lorenzo también pasó por las filas de Borgo Panigale en 2017 y 2018, siendo fichado a razón de 25 millones de euros (por dos temporadas). Sin embargo, el nerviosismo en Ducati ante tal desembolso provocó que no depositaran la suficiente paciencia y confianza en el mallorquín, dejándole fuera del proyecto justo antes de que éste empezase a despuntar con tres victorias (Mugello, Montmeló y Austria).

La reducida temporada 2020 por la pandemia pudo ser su momento para volver a coronarse en MotoGP. Pero sin Marc Márquez por lesión, Andrea Dovizioso no pudo responder a la altura y finalizó cuarto en su último año en las filas italianas. La última temporada de 'DesmoDovi' estuvo marcada por el pulso que vivió fuera de la pista con la cúpula de Ducati, especialmente con Gigi Dall'Igna, cuya relación estaba completamente rota. Las pretensiones económicas y técnicas del piloto italiano no casaban con las intenciones de la marca de Borgo Panigale, que decidió readaptar su filosofía: decidieron poner fin a los contratos millonarios con pilotos consagrados para depositar su confianza en talentos jóvenes, dejando en manos de Dall'Igna las decisiones técnicas y deportivas, sin que nadie cuestionase el trabajo realizado por el ingeniero italiano.

La base de la moto de 2017, 2018, 2019 y 2020 ya era realmente competitiva, pero para la siguiente temporada Ducati desarrolló una Desmosedici que empezó a consolidarse como la referencia de la parrilla, apostando por varios pilotos jóvenes y talentosos en vez de por una figura que requiriese de un importante desembolso económico. La llegada de Pecco Bagnaia (junto a Miller) en 2021 al equipo oficial supuso un soplo de aire fresco: un piloto Campeón del Mundo de Moto2, joven, italiano, con dos años de experiencia sobre la Desmosedici y un rendimiento creciente. Sin embargo, eso no fue suficiente para vencer a un sensacional Fabio Quartararo en 2021, aunque Bagnaia dejó destellos de campeón en la última parte de aquella temporada, ganando cuatro de las seis últimas carreras.

2022 supera las cifras de 2007. Ha sido el año de rizar el rizo. Ducati ha puesto en pista nada menos que ocho motos (las seis que tenían en 2021 más la llegada del Mooney VR46), entremezclando el prototipo de 2022 (Pramac Racing y Luca Marini), con un híbrido entre la moto 2021 y 2022 (equipo oficial) y la moto del año pasado (Bastianini, Di Giannantonio y Bezzecchi). El resultado es que las ocho motos han sido competitivas y que los números cosechados han resultado espectaculares.

Aunque el campeón Stoner ganó en 2007 diez victorias y Bagnaia este año siete, a nivel global el año 2022 ha superado con creces aquellos registros, siendo una moto de referencia con diferentes nombres. Con 32 podios este año y 12 victorias repartidas entre tres pilotos (7 -Bagnaia-, 4 -Bastianini- y 1 -Miller-), Ducati demostró esta temporada tener la moto más equilibrada de la parrilla, siempre en el podio con una o varias de sus Desmosedici en todos y cada uno de los 20 Grandes Premios, e incluso con rookies como Marco Bezzecchi subiéndose al cajón. Y sobre todo, el buen hacer de Pecco Bagnaia con sus siete victorias y el total de 10 podios, rehaciéndose tras una mala primera mitad de temporada, ha sido fundamental para llevar a los de Borgo Panigale a la cima.

Año Victorias Podios Poles Mejor posición final
2007 11 19 5
2008 6 13 9
2009 4 9 3
2010 3 10 4
2011 0 2 0
2012 0 1 0
2013 0 0 0
2014 0 3 1
2015 0 8 2
2016 2 10 3
2017 6 15 0
2018 7 14 6
2019 3 17 0
2020* 2 9 1
2021 7 24 11
2022 12 32 16
* Temporada reducida por la pandemia (14 Grandes Premios)

Superbike: de un español a otro y con un elegido para volver a hacerlo


Carlos Checa abrió el camino para los nuestros, siendo uno de los pilotos experimentados en MotoGP que dio el paso a Superbike con éxito, al igual que el italiano Max Biaggi. 11 años después, su compatriota Álvaro Bautista ha cogido el relevo.

Desde Carlos Checa hasta Álvaro Bautista, los de Borgo Panigale también pasaron por una mala época, como en MotoGP, aunque en menor medida. En el año de la coronación de Checa, Ducati había retirado su apoyo oficial en SBK, pero el encomiable trabajo del piloto de Sant Fruitós y del equipo Althea les llevó a lo más alto con aquella Ducati 1198 RS, con la que no sólo fue campeón en 2011, sino que también peleó por el título en 2012.

De cara a 2013, la firma italiana regresó de forma oficial y lo hizo apostando por la que ya era su superdeportiva de referencia, la Ducati Panigale, aunque en 2013 y 2014 (ya sin Checa) no consiguieron ni una sola victoria. A diferencia de MotoGP, en SBK pudieron remontar rápidamente el vuelo, y en 2015 también se empezó a notar la mano de Gigi Dall'Igna en el campeonato de las derivadas de serie, volviendo al primer plano junto a Chaz Davies. Sin embargo, pensar en el título seguía siendo una utopía, ya que se toparon con la época más gloriosa de Kawasaki; primero con Sykes y, posteriormente, con los históricos seis títulos seguidos de Jonathan Rea.

Chaz Davies, Álvaro Bautista (en su primera etapa en 2019) y Scott Redding no pudieron hacer frente al norirlandés Rea, quien se proclamó campeón de 2015 a 2020 con seis entorchados consecutivos.

La temporada que más cerca estuvo Ducati de coronarse con las motos de serie fue con el propio Álvaro Bautista en 2019, su primer año en Superbike y también el de la Panigale V4 R, el arma definitiva de Ducati para triunfar en SBK. Una superdeportiva de lujo, que pronto le fue como anillo al dedo a Bautista. Pero su pletórico e histórico arranque con 11 victorias consecutivas (y 16 en el global del año) contrastó con varios errores en la segunda mitad de la temporada y finalmente terminó como subcampeón. El #19 decidió irse a Honda y pasó dos años sin pena ni gloria en la firma del ala dorada.

Pero en Ducati tenían un plan y el talaverano parecía ser el hombre más indicado para llevarlo a cabo. Bautista y Ducati dejaron atrás su "desencuentro" y volvieron a ponerse de acuerdo para juntar de nuevo sus caminos para 2022. El regreso del piloto español de cara a este curso, a sus 37 años, fue todo un acierto. La temporada del talaverano está siendo sensacional. A falta de la última ronda en Australia, ha ganado 14 carreras y sólo se ha bajado del podio en cuatro de las 33 mangas disputadas.

Esos guarismos le han llevado en volandas a la corona de Superbike. Un título muy importante para Ducati, que vuelve a reinar con su modelo de calle y lo hace por primera vez con la Panigale, y un éxito muy esperado para nuestro motociclismo.

Ducati SBK 2022 1

Año Victorias Podios Poles Mejor posición final
2011 15 27 6
2012 7 18 4
2013 0 1 2 12º
2014 0 6 2
2015 5 21 3
2016 11 23 2
2017 8 31 3
2018 4 27 3
2019* 17 31 5
2020** 8 26 1
2021 10 34 1
2022*** 14 36 1
* Comienzo del formato con Superpole Race (3 carreras por ronda)

** Temporada reducida por la pandemia (8 rondas)

*** Temporada en curso (a falta de la última ronda)

 

Gigi Dall'Igna, el gran responsable del éxito


En pista, fueron muchos los pilotos de talento que pasaron por las filas de Ducati sin poder coronarse, pero 'entre bambalinas' hubo y sigue habiendo un gran responsable del actual éxito: Gigi Dall'Igna. El prestigioso ingeniero italiano llegó a Ducati como una solución de emergencia en el momento deportivo más crítico de la marca de Borgo Panigale, en el cual no llegaban los resultados ni en MotoGP ni en Superbike.

Ante tal situación, Ducati no se rasgó las vestiduras y no dudó en arrebatarle a su eterno rival (Aprilia) a la pieza más importante del puzle. Dall'Igna venía de revolucionar el Mundial de Superbike con Aprilia y la RSV4, con la que llegaron los dos últimos títulos de Max Biaggi en 2010 y 2012. Pero en 2014 llegaría el salto de Gigi a Borgo Panigale, un fichaje que no pudo ser más acertado. Desde que ocupó el puesto de Director de Ducati Corse, su llegada fue una revolución para la marca tanto en MotoGP como en Superbike. Y también, por qué no decirlo, a nivel global en ambos campeonatos.

A Dall'Igna le tocó llegar como sustituto de Bernhard Gobmeier, quien a su vez en 2013 tuvo la difícil papeleta de coger el relevo del mítico Filippo Preziosi. La crisis deportiva era notable en Ducati, pero las ideas de Dall'Igna siempre les permitieron ir en la buena dirección. Gigi fue capaz de dar con la tecla y de desarrollar un motor para el chasis perimetral que ya se había instaurado en las Ducati, un concepto que con el paso de los años fue un éxito rotundo. Dados los malos resultados de 2013, en 2014 aprovecharon el vacío legal en el reglamento y se inscribieron en la subcategoría Open para contar con más concesiones (más motores y más capacidad de depósito) para continuar desarrollando unas Desmosedici que estaban dos pasos por detrás de las Honda y las Yamaha. El reglamento les permitió bajar a ese rango, evolucionando posteriormente a Factory 2.

Gigi Dall Igna MotoGP Ducati

Además, Ducati trabajó estrechamente con Dorna en el desarrollo de la electrónica única Magneti Marelli que se instauró en MotoGP a partir de 2016, algo que Honda y Yamaha rechazaron en primera instancia. Lo cierto es que ese conocimiento y gestión de la electrónica ha sido uno de los puntos fuertes de la firma italiana durante las últimas temporadas.

Pero si en algo se ha caracterizado Ducati en las últimas temporadas ha sido por su constante innovación en cuanto a aerodinámica. De la cabeza de Dall'Igna nunca han dejado de brotar ideas, que primero generaban escepticismo e incluso críticas, pero que después han sido copiadas por buena parte de los fabricantes: los alerones, el deflector trasero anclado al basculante, el holeshot para las salidas y el dinámico, los alerones en el colín... Nadie ha sabido interpretar el reglamento y sus entresijos mejor que el ingeniero italiano, y el resultado ha sido la creación de la moto más equilibrada de la parrilla que, para más inri, copa un tercio de la misma.

Dall'Igna vivió en sus carnes gran parte del proceso, de la sequía de victorias al ansiado triunfo de Iannone en Austria 2016, pasando por el triple subcampeonato de Dovizioso entre 2017 y 2019, las grandes pinceladas de Lorenzo en su segunda temporada y muchos otros altibajos y sinsabores, hasta que por fin todos los huevos se pusieron en la misma cesta y pudieron rematar la faena. Todo ello, no exento de nerviosismo y presión por conseguirlo, algo que se puede percibir en la última parte de temporada con el debate constante sobre las órdenes de equipo y la difícil gestión de tener a tantos gallos (y a la vez, aliados) dentro del mismo gallinero. No obstante, el trío formado por Dall'Igna, Ciabatti y Tardozzi pudo respirar tranquilo cuando Bagnaia cruzó la meta del Circuit Ricardo Tormo.

Ducati SBK 2022 2

En Superbike, el trabajo del ingeniero italiano empezó a notarse en 2015, pero el verdadero salto de calidad llegó a partir de 2019: la Panigale V4 R se convirtió en un arma de precisión para ir en busca del Mundial de SBK, pero lo cierto es que sólo Álvaro Bautista ha conseguido sacarle todo el jugo a la montura italiana. La simbiosis entre la Panigale y el talaverano es total, y después de que se escapase la posibilidad en 2019, esta vez el piloto español la amarró de forma inmejorable ante la alegría de Dall'Igna y Ciabatti, que sólo una semana después de festejar el título de MotoGP en Valencia cruzaron el charco para celebrar el doblete junto a Bautista en Indonesia.

El camino ha sido largo, pero el trabajo encomiable de Ducati ha dado sus frutos. Han conseguido tener la moto de referencia en las dos principales competiciones del mundo de las dos ruedas y a dos pilotos que, en un año mágico, han cerrado el círculo y la sequía de forma simultánea. En Borgo Panigale pueden respirar aliviados y plenamente orgullosos por lo conseguido en este 2022.

 

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