Completó 197 vueltas en dos jornadas de test en Valencia, 110 de ellas en la segunda

Héctor Barberá acabó cuarto en los test de Valencia, demostrando que los primeros pasos en su adaptación a Moto2 se están dando a buen ritmo. El valenciano trabajó de lo lindo en estos entrenamientos en Cheste, completando casi 789 km con la Kalex entre los dos días de pruebas.



Después de ocho temporadas en MotoGP, Héctor Barberá ha dado un paso atrás para coger impulso. El piloto valenciano ha bajado a Moto2 con el objetivo de ser campeón y regresar con más fuerza y garantías a la categoría reina, en la que este 2017 ha vivido uno de sus años más difíciles desde que llegó. Eso le hizo plantearse este nuevo camino en su carrera deportiva, el cual ha arrancado con muchas ganas.

Prueba de ello son las 197 vueltas que realizó en los pasados test de Valencia repartidas entre dos jornadas: 87 giros el primer día y una maratón de 110 en el segundo. El piloto de Dos Aguas quiere minimizar al máximo el tiempo de adaptación a la Kalex de Pons Racing, a sabiendas de que los cambios entre llevar una MotoGP y una Moto2 son enormes. «Cada entreno que pasa finalizo más contento. Poco a poco voy entiendo más la moto, la voy sintiendo mejor, conociendo el estilo de conducción, el funcionamiento de los neumáticos… tras ocho años conduciendo de otra forma ahora toca cambiar totalmente el estilo, ya que la Moto2 es muy peculiar», resalta Barberá tras concluir los entrenamientos en Cheste.

Lo más importante es que, además, ya empieza a mostrarse en las posiciones de cabeza. La semana pasada acabó en Jerez a más de un segundo del mejor tiempo, pero ya en Valencia fue cuarto a sólo cuatro décimas del mejor registro, marcado por ‘Pecco’ Bagnaia. «Hemos dado otro paso adelante, acortando la distancia con el tiempo de referencia, estando incluso a menos de lo esperado por el poco tiempo que llevamos. Ahora tocará analizar el trabajo hecho y la información recopilada, y prepararse bien físicamente durante el invierno. Estoy muy contento de cómo han ido los tests y las sensaciones encima de la moto», concluía el valenciano.

Por su parte, Sito Pons también se mostraba muy satisfecho por lo que habían dado de sí los test de Valencia: «La valoración de estos dos días de test no puede ser otra que positiva. Estamos viendo como Héctor ya empieza sentirse cómodo, rodando entre los más rápidos y los resultados confirman nuestras expectativas». El patrón del equipo se va de vacaciones satisfecho, con la confianza de que la estructura recupere el nivel de antaño en este nuevo proyecto con Barberá y Baldassarri: «Cerramos 2017 muy optimistas y creemos que con el equipo que tenemos volveremos a ser protagonistas de la categoría de Moto2 como hemos venido siéndolo en estos últimos años».

Las cosas empiezan a ir bien con Barberá -4º-, mientras que Baldassarri acabó 10º. «No ganar el título de Moto2 sería un fracaso», nos decía Héctor hace unos meses en una entrevista con MOTORBIKE MAGAZINE. Arranca su nueva andadura en la categoría intermedia dispuesto a ir a por todas desde el comienzo.