Analizamos la nueva Harley-Davidson Livewire tras probarla en una primera toma de contacto.

La Harley-Davidson Livewire ya es una realidad. Sí, por muy loco que pareciera el proyecto en sus orígenes, por fin hemos podido disfrutar de la famosa primera moto eléctrica Harley que tantos ríos de tinta ha hecho correr durante estos últimos años.

La Harley-Davidson Livewire en 5 tweets

  • La Livewire es la primera moto eléctrica comercializada por Harley-Davidson.
  • Lo más sorprendente son sus espectaculares prestaciones, sobre todo en las brutales aceleraciones.
  • El desarrollo tecnológico en asistencias electrónicas es abrumador.
  • El precio y la autonomía serán seguramente sus principales barreras, pero no deja de ser una moto premium que todo el mundo puede desear.
  • En nuestro catálogo de motos puedes ver en detalle la ficha técnica de la Harley-Davidson Livewire.

Después de varios años de espera desde que el prototipo de la Harley-Davidson Livewire viera la luz, hemos tenido la oportunidad de subirnos al modelo de producción, que ya os adelanto que ha superado de largo todas nuestras expectativas. Para esta puesta de largo, Harley-Davidson España nos ha convocado en San Cugat del Vallés para probar en exclusiva las primeras unidades de la Harley-Davidson Livewire en llegar.

En una jornada corta pero intensa, he podido ser testigo de que eso de que las eléctricas "aceleran como un demonio" es 100% verídico, y que la apuesta de la fábrica de Milwaukee por las nuevas tecnologías va más allá de toda lógica y de cualquier prejuicio.

¿Será la Livewire la mejor moto eléctrica hasta el momento? Te contamos en estas líneas nuestra opinión tras la primera toma de contacto.

Equipamiento

Opinión Harley-Davidson LiveWire

Lo mejor

Podría mejorar

  • Aceleración
  • Tacto del gas
  • Diseño
  • Tamaño del display
  • Autonomía (como otras eléctricas)
  • Precio

Rivales y precio de la Harley-Davidson Livewire

Puede ser que su llegada se esté retrasando más de lo deseado, pero aun así, se puede decir que la marca de Milwaukee es la primera de las firmas 'de toda la vida' que va a entrar de lleno en el mundo de las motos eléctricas con un producto realmente comercializable y con el objetivo de ser la punta de lanza de una familia electrificada que poco a poco irá penetrando en el mercado. Hasta aquí, ya podemos reconocerle el arrojo por entrar en un segmento tan complicado. Sin embargo, más allá de sus características y rendimiento, a priori parece que el precio de la Harley-Davidson Livewire es relativamente alto (33.700 € color negro / 33.950 € Naranja o amarillo). Evidentemente, todos sabemos que estas motos americanas no han sido ni pretenden ser accesibles a todos los bolsillos, pero de momento, parece que el precio puede ser una barrera crucial para gran parte del público, sobre todo el más joven, uno de los objetivos de la marca en su nueva estrategia de rejuvenecimiento de la clientela. En cualquier caso, estamos hablando de una moto premium, una moto diferente, innovadora, atractiva y que rezuma por todos los costados el alma y la calidad de Harley-Davidson. Y eso se paga. Además, puedes beneficiarte de ayudas o beneficios fiscales, además del ahorro 'eterno' de no tener que pasar por la gasolinera.

Como decíamos, se trata de una moto novedosa, ya que las marcas más clásicas todavía no han presentado sus motos eléctricas 'de verdad'. A día de hoy, sus rivales directas forman parte de una generación de proyectos nativos puramente eléctricos, con modelos como son la italiana Energica Eva EsseEsse9 y la también estadounidense Zero SR/F, ambas con prestaciones teóricas similares y, eso sí, precios más accesibles, aunque carecen del carisma y el aura que rodea a una Harley-Davidson y todo lo que significa su legado y su historia.

Rivales de la Harley-Davidson Livewire

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Características de la moto eléctrica Harley-Davidson Livewire

La primera moto eléctrica de Harley-Davidson se pone en circulación. Y la marca de Milwaukee no se puede permitir hacerlo de cualquier manera. Para ello, se ha cuidado el desarrollo del proyecto para tener un producto de calidad y con carisma.

Para empezar a conocer la Harley-Davidson Livewire, hay que centrarse en el nuevo motor. Denominado H-D Revolution, declara una potencia de 78 kW (105 cv) con un par instantáneo de 116 Nm, cifras que ya auguran aceleraciones fulgurantes. Aquí algunas cifras sorprendentes: de 0 a 100 km/h en sólo 3 segundos mientras que hasta los 130 km/h sólo 1,9 segundos más. Después, lo que nos suelen preguntar más sobre las motos eléctricas es su autonomía. En el caso de la moto americana, los datos están alrededor los 153 km en uso mixto. En autopista, esta cifra será aún más reducida y algo más alta en entornos urbanos. Quizá para muchos es todavía insuficiente, pero en recorridos normales, la mayoría de los motoristas cubren de sobra sus recorridos con estos rangos.

La batería, de 15,5 kWh, se denomina RESS (Sistema de Almacenamiento de Energía Recargable) y dispone de 5 años de garantía. Como suele ser habitual en los vehículos eléctricos, dispone de un sistema de recuperación de energía que recarga la batería cuando se deja de acelerar. A la hora de cargar la batería, su propietario dispone de varias opciones. Para empezar, cuenta con el cargador de Nivel 1 integrado, que se puede conectar a un enchufe estándar de 220 V con un cable especial diseñado para que quepa bajo el asiento. Con el nivel 1, el RPH (autonomía por hora) se consiguen 20 km por cada hora de carga, es decir, una carga completa sería por ejemplo durante toda la noche. Se pueden utilizar puntos de recarga de nivel 2, pero la rapidez será la misma que en el 1. El sistema más interesante es el de la posibilidad de utilizar tecnología de carga rápida DC (DCFC) para cargar a través de un conector SAE J1772 (CCS2, conector de carga IEC tipo 2 en mercados europeos y otros mercados internacionales), consiguiendo un RPH de 310 kilómetros por cada hora de carga. Esto supone que puede cargarse del 0 al 80% en tan solo 40 minutos. Y del 0 al 100% en 60 minutos.

Otra de las características importantes como moto eléctrica es que la Harley-Davidson Livewire carece de embrague y cambio de marchas por lo que el usuario se centra únicamente en lo que denominan 'twist and go', es decir, simplemente acelerar.

Otro de los puntos que pierde es el característico traqueteo de los motores V-Twin. La moto eléctrica es tremendamente silenciosa, pero sí que emite unas leves pulsaciones para que sientas físicamente que la moto está encendida y que su 'corazón late'. Además, se ha estudiado que haga un zumbido característico a medida que aumente de velocidad. No hará olvidar el sonido de los bicilíndricos, pero algo es algo...

Por supuesto, la Harley-Davidson Livewire no escatima en buenos componentes ciclo como las suspensiones Showa (monoamortiguador trasero BFRC regulable y horquilla invertida regulable SFF-BP de función separada), los frenos con pinza monobloque delantera Brembo con discos de 300 mm y neumáticos Michelin Scorcher Sport específicos para este modelo.

Como moto premium que es, la Harley-Davidson Livewire dispone de otros detalles como la llave inteligente, una pantalla TFT a color de 4,3" ajustable en inclinación, brillo automático y diferentes modos de visualización (por cierto, sólo táctil en parado). La marca ha creado un pack tecnológico denominado Reflex Defensive Rider Systems, en el que se incluyen asistencias de seguridad y ayudas de conducción como el freno combinado C-ABS, un ABS optimizado para curvas según la inclinación, mitigación de la elevación de la rueda trasera (frenadas fuertes), control de tracción C-TCS optimizado para curvas con tres niveles de intervención y desconectable con la moto detenida y sistema antiwheelie. También quiero mencionar el control de freno motor DSCS, que controla el deslizamiento de la rueda trasera y evita su bloqueo cuando entra en acción la frenada regenerativa, que sólo funciona a 15 km/h o más.

Entre el resto de opciones durante la conducción, puedes elegir entre diferentes modos de conducción con hasta 7 opciones (4 ya predefinidos, Sport, Road, Range Eco y Rain, y tres personalizables), combinando potencia, regeneración (efecto de retención), respuesta del acelerador y control de tracción.

Por último, en la Livewire no podían faltar opciones de conectividad. Para ello, se le ha instalado el sistema H-D Connect para vincular la moto con una app en tu móvil. Así, tendrás acceso a funcionalidades (indicaciones paso a paso, planificación de rutas, ubicación de los concesionarios y eventos), a información de la moto (carga de las baterías, autonomía disponible), a alertas sobre seguridad y a asistencia en caso de robo (si detecta manipulación o golpes y rastreo por GPS), además de otro tipo de notificaciones de mantenimiento automáticos. También puedes conectar tu móvil por Bluetooth y así oír música, aceptar llamadas o instrucciones de navegación.

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Prueba de la Harley-Davidson Livewire

Para esta toma de contacto con la Harley-Davidson Livewire, nos habían convocado a primera hora de la mañana en el concesionario ATP de Sant Cugat. Allí me encontré con una hilera de motos ya preparadas para romper todos nuestros esquemas. La primera impresión en persona con la nueva Livewire es genial. Subjetivamente me parece todo un acierto la línea de diseño que han conseguido en ella, combinando la deportividad y un diseño de vanguardia acorde con su tecnología, pero manteniendo inequívocamente la esencia de la marca americana.

A primera vista tenemos una estética en los mandos evidentemente H-D. Comparte piñas de mandos idéntica a otros modelos de la marca, con los intermitentes separados en cada mano. También contamos con la instrumentación TFT, que quizá para mi gusto se queda algo pequeña y además la tipografía de algunos detalles de información es demasiado pequeña y puede resultar difícil de leer en marcha para algunos. Por el contrario, el cambio entre los modos de conducción es muy intuitivo y accesible.

Al subirte a ella, llama la atención su ergonomía y altura de asiento. Con poco más de metro setenta llegas perfectamente al suelo con ambos pies y la posición de conducción tiene un carácter deportivo inherente en un estilo naked como este, pero realmente cómoda. El manillar es bastante ancho y plano, al estilo motocross, pero la postura no es excesivamente adelantada así que no se carga apenas peso en las muñecas y la espalda la mantienes bastante erguida. Esto hace que sea muy manejable y poco exigente en la conducción.

Nos ponemos en marcha con ella y lo primero que evidentemente llama la atención es el sonido, o mejor dicho, la ausencia del mismo. No es nada nuevo. A estas alturas, todos sabemos cómo suena un motor eléctrico en una moto, pero no por ello deja de resultarme curioso. Aceleras y el “silbido” que emite el motor se hace más evidente. Honestamente reconozco que me gusta, sobre todo por esa sensación de estar en un “aparato” sacado de una película de Marvel –bueno, de hecho, algo así ha pasado–.

En los primeros metros notamos un comportamiento muy suave. Salimos de las instalaciones con el modo “Rain” activado, previendo un primer tramo de curvas complicado por la humedad, así que en los primeros kilómetros fuimos con bastante cautela. En cualquier caso, desde el primer momento pude notar un gran el tacto del gas, tanto en este modo como en los más deportivos. El puño tiene bastante recorrido y la sensación de control sobre la aceleración es total.

Empezamos enlazando curvas y, aunque la entrega iba muy “capada” en el modo de lluvia, la sensación ya era que la Harley-Davidson Livewire corre y mucho. En primera instancia en mi caso, me ha costado un poco ganar confianza con ella, probablemente condicionado por el estado del asfalto y en parte también por los neumáticos, que no me transmitían demasiada seguridad en los primeros tramos. Pero teniendo esto en cuenta, la ausencia de embrague y marchas, así como el sistema de regeneración en las frenadas –que hace que retenga el motor en las apuradas–, hace que tengas que adaptarte un poco a estas nuevas sensaciones e información que te transmite la moto. Por tanto, la moto da un poco la sensación de que cuesta meterla en las curvas, al menos como digo mientras te haces a ella.

Poco a poco fuimos “entrando en calor” y pasamos al lado soleado de la montaña, así que era el momento perfecto de cambiar los modos de conducción. En primer lugar, probé activando el modo “Road”, y os aseguro que la película cambia radicalmente. Ya la moto daba la sensación de andar bien, pero parece que le hayas quitado el kit de limitación del A2. Pero es que ya al modo “Sport” le podrían llamar modo “misil Sidewinder”, ¡Buah! ¡Cómo corre! Seguro que no estás leyendo nada nuevo. De hecho, ya me habían dicho que “iba a flipar”, pero es que no puedes hacerte una idea de lo mucho que acelera hasta que te subes en ella. Tiene un par motor brutal, pero es que te da una “patada” de manera continua hasta que cortas gas –o voltios–. Según declara Harley, pasa de 0 a 100 en tan solo 3 segundos. Me ha dejado absolutamente sin palabras.

Aquí es donde la buena ergonomía del asiento hace su función, tanta aceleración hace que te tengas que agarrar fuerte si no quieres quedarte atrás, y el asiento te hace muy bien de “tope” para ayudarte. Quizá el que tenga más problemas sea el pasajero, que no tiene tanto apoyo ni asideras exteriores, así que deberás tenerlo en cuenta si quieres evitar algún susto.

En cuanto empiezas a enlazar curvas de manera más alegre, notas cómo va haciendo su función el control de tracción. Quizá esta ausencia de sonido hace que no tengas la sensación al abrir gas de que te estás pasando, y con cierta facilidad notas como tiendes a perder el tren trasero. Particularmente me habría gustado probarla con unos neumáticos algo más deportivos, más acordes a la gran aceleración, pero por el contrario, el funcionamiento de la suspensión Showa tanto en apuradas como garantizando una buena tracción saliendo de curvas es excepcional, se nota que el equipamiento es de máxima calidad.

La Harley-Davidson Livewire es una auténtica obra maestra de ingeniería con la que Harley-Davidson ha entrado por la puerta grande en el segmento de las motos eléctricas. No se han dejado nada en el tintero y eso se nota en la conducción. Rápidamente notas cómo esta nueva tecnología está continuamente funcionando de manera automática, aplicando más freno motor para recargar la batería o modificando la entrega de potencia según tu inclinación gracias a la IMU. Se nota el trabajo de desarrollo que hay detrás cuando intentas abrir gas en una curva y la entrega de potencia es muy dócil, o en esas transiciones cuando apuras la frenada y aumenta el freno motor. El comportamiento me ha parecido sobresaliente para ser “la primera de su especie”, con transiciones muy suaves en las reducciones y un comportamiento muy natural en general, pero si nos ponemos exigentes, aún hay cierto margen de mejora en estos automatismos.

Para parar tremenda sobredosis de aceleración hace falta un buen equipo de frenos, y es aquí donde las pinzas Monobloque firmadas por Brembo entran en juego. Igual que acelera muchísimo, frena extremadamente bien. Para mi gusto la maneta de freno es un tanto gruesa –al estilo Harley– y no tiene un mordiente como para apurar fuerte con un solo dedo, pero tiene una potencia de frenado excepcional y, si te pasas un poco, notas cómo tiende a deslizar la rueda delantera o a levantar la trasera, aunque en este punto entra en juego la electrónica para evitar que hagas stunt.

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Conclusiones y opinión sobre la Harley-Davidson Livewire

Entiendo perfectamente todos esos comentarios como que “esta una auténtica Harley”, “las motos eléctricas son una M” o cosas así. La emoción que produce el rugido de un motor es difícil de superar y va muy ligada a lo que una moto te transmite, pero no por ello la Livewire es menos moto. De hecho, esta sobredosis de nuevas sensaciones hace que tu percepción de ella cambie radicalmente a mejor.

A todos los responsables de Harley-Davidson que se propusieron andar este camino y llegar hasta aquí, solo puedo decirles “ole tus webs”, porque estoy seguro de que nadie esperaba que a partir de una idea tan loca como sacar una H-D eléctrica se pudiera llegar a tan excepcional resultado. Está claro que estamos aún en la primera generación y que probablemente la autonomía sea un punto determinante tanto en ésta como en cualquier otra eléctrica, pero no tengo ninguna duda de que éste ha de ser el camino.

Vale, sí, no es para todos los bolsillos. Pero si te llama mínimamente este nuevo concepto de moto y puedes permitírtelo, estoy convencido de que no te vas a arrepentir. La diversión está asegurada y por si no te habías dado cuenta, de eso va esto de montar en moto.

Galería de fotos de la Harley-Davidson Livewire

Acción

Detalles

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