Objetivo conseguido. En un evento que fue incluso emitido por televisión, Guy Martin logró un nuevo récord Guiness de velocidad en un Muro de la Muerte.

La renuncia temporal a las Road Races hizo a Guy Martin plantearse otros objetivos. El carismático piloto británico no es de los que se quedan mano sobre mano y ya tenía un buen desafío en el horizonte, el de batir el récord de velocidad en el Muro de la Muerte.

Y fue ayer cuando llegó el día esperado para conseguir un reto para el que Martin se había preparado a conciencia. El inglés se enfrentaba con su Indian Scout al Muro de la Muerte más grande jamás construido, con un diámetro de 36 metros.

La mayor dificultad residía en la fuerza G que tenia que soportar, superior a las 5G. Para familiarizarse con ello, Martin tuvo que curtirse en varios vuelos acrobáticos con el exmilitar Mark Greenfield, y el trabajo previo dio sus frutos.

A Martin no se le resistió un récord que llegó al batir hasta en dos ocasiones. En la primera rodó por encima de 70 millas por hora (113 km/h), lo que ya le hacía entrar en el Libro Guinness pero, tras tomarse un respiro, fue un paso más allá. En su segundo intento alcanzó 78,15 millas por hora (125,77 km/h) y estableció una nueva marca que desató un aluvión de elogios por redes sociales por parte del público británico, que pudo seguir la emisión en directo por Channel 4. Así las cosas, Guy Martin consiguió su objetivo; su inquietud y esa pizca de locura que le caracterizan nos sirven para volver a ensalzar a un auténtico fenómeno del mundo de las dos ruedas.