La Guardia Civil prueba unos trajes anti-atropello de la DGT

La Guardia Civil estrena unos nuevos trajes anti-atropello suministrados por la DGT, y aunque están en fase de prueba, ya han creado rechazo entre las filas de los agentes.


La Guardia Civil está en plena fase de pruebas de unos nuevos trajes anti-atropello, suministrados por la DGT y el Ministerio del Interior para la Agrupación de Tráfico. Según fuentes de los compañeros de OkDiario se trata de un traje especialmente diseñado para maximizar la visibilidad del agente y así evitar atropellos.

La Guardia Civil ha mostrado su descontento con el traje, argumentando que aunque les hace más visibles para los usuarios de la vía, también como objetivo armado.

Ángel Ramirez, de la Asociación de Suboficiales de la Guardia Civil (ASES): «Son demasiado reflectantes y en caso de incidente armado nos hace un objetivo fácil. Si quieren que estemos más protegidos en la carretera ante un accidente o un atropello, debe haber otras opciones para que no nos confundan con personal de mantenimiento de carreteras o de limpieza. Una solución sería añadirle algún tipo de distintivo».

El nuevo traje anti-atropellos de la Guardia Civil está fabricado en material resistente con protecciones en las extremidades, con una estética amarilla fluorescente en su totalidad del traje. Algunos agentes han añadido que donde más necesaria es la protección no es en las piernas sino en la espalda. Además, sostienen que con este traje se les puede confundir con trabajadores de mantenimiento o limpieza, y no como cuerpos de seguridad o agentes de la ley.

Este nuevo traje fluorescente reúne más rechazo que aceptación, y desde la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil sostienen quejas desde lo práctico hasta lo estético: «Vamos a parecer las tortugas ninja».

Aunque el rechazo general proviene de la exposición al riesgo que supone “tanta visibilidad”. Ese tipo de traje conlleva un alto riesgo, pues aumenta la exposición del agente en caso de intervención con armas. «Ya no es que sea feo, o de un color más o menos llamativo, es que lo que se ganaría en que nos vea el conductor lo podemos perder en seguridad en caso de intervenciones con delincuentes», indica un Guardia Civil de la Agrupación de Tráfico.

Desde otro destacamento sostienen la misma postura: «Efectivamente, al ser excesivamente reflectante puede ser contraproducente. Te convierte en un objetivo demasiado visible. Cierto que es raro que suceda, pero fíjate el otro día con el compañero asesinado en Granada al dar el alto. Habría que buscar un mayor equilibrio entre la visibilidad del agente y su propia seguridad».