Laia Sanz, ante su Dakar más difícil

Laia Sanz afronta su undécimo Dakar con un enemigo inesperado: la enfermedad de Lyme. Te contamos lo mal que lo ha pasado y te mostramos más de 60 fotos de sus últimos entrenamientos.


Laia Sanz acaba de cumplir 35 años y afronta su undécima participación en el Dakar. Sin embargo, va a ser un año muy difícil después de pasar los últimos meses convaleciente, «los más difíciles» de su vida, según la piloto española. En todos los años que ha formado parte de la caravana del raid, ha terminado en el podio como primera mujer en motos, pero es que desde 2014 no baja del 'top 20' global, con un noveno puesto en 2015 como mejor resultado y algo inédito para el género femenino hasta la fecha.

Se volverá a enfrentar con el desierto, los cambios de climatología extrema, las largas e interminables jornadas a lomos de su GasGas RC 450F, rivales que buscarán dar lo mejor en cada especial o las pocas horas de descanso que tendrá que soportar. Esta vez, Laia Sanz se tiene que enfrentar a un factor más inesperado: la enfermedad de Lyme, provocada por la picadura de una garrapata.

«Ha sido un año complicado para todo el mundo por el Covid, pero para mí ha sido especialmente difícil, primero por la lesión en la mano que me hice en el Dakar, que se alargó muchísimo, y luego por no encontrarme bien, que es mucho peor que tener una lesión. Han sido meses muy duros, por no saber lo que me pasaba, con síntomas extraños y, una vez encontrada la causa, por lo puñetera que ha sido la enfermedad, que es difícil de eliminar y que te deja muchas secuelas. Estoy contenta de encontrarme mejor, pero todavía queda un largo camino y espero ir mejorando», confiesa la piloto de Corbera de Llobregat. Ya en 2018 sufrió otra extraña enfermedad, la Fiebre Q. Sin estar totalmente recuperada disputó la edición 2019 del Dakar y no sólo consiguió aguantar hasta el final, sino que además, finalizó en una impensable 12ª posición.

Pese a las circunstancias, Laia Sanz no tira la toalla y volverá a enfrentarse al desafío: «Me siento con ganas de correr este Dakar. El tema de las fuerzas, veremos… Hay días de todo: días en los que estoy bastante bien, pero otros en los que me da un buen bajón, así que veremos una vez allí cómo me siento. El Dakar es muy duro aunque estés perfectamente bien, así que habrá que ver cómo reacciona el cuerpo al esfuerzo».

Después de meses en el dique seco, Laia Sanz pudo volver a subirse a la moto hace unas semanas y recuperar sensaciones. «Estuve probando en el desierto, en Dubai, y estoy un poco sorprendida de lo bien que fue. Había tocado la moto de rally un par de días después del anterior Dakar, así que hace mucho. Empecé a entrenar de forma muy progresiva y los últimos días acabé con un buen feeling. No es tanto un problema de la falta de moto, sino cómo estará la salud y mi cuerpo durante el Dakar».

Toda la suerte para GasGas y Laia, una dakariana de raza.

GasGas RC 450 F

Laia Sanz: Estáticas

Laia Sanz + GasGas RC 450 F 2021

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