Ascenso en moto por la cordillera de los Andes

Récord mundial para Pol Tarrés, que recientemente se convirtió en el hombre que a mayor altitud ha rodado sobre una moto. El catalán y su Yamaha Ténéré 700 fueron al límite para alcanzar los 6.157,5 metros de altitud


Pol Tarrés lleva tiempo asombrando al mundo con su destreza sobre dos ruedas, pero lo último conseguido está oficialmente definido como récord mundial. El catalán y su Yamaha Ténéré 700 ‘escalaron’ por el Cerro de Mecedario, en la cordillera de los Andes (Argentina), hasta los 6157,5 metros de altitud. El punto más alto del planeta alcanzado por un hombre sobre una moto.

Tarrés parecía soñar con devorar kilómetros en vertical. El piloto de Yamaha España decidió tomarse muy en serio este nuevo reto, pero para ello se preparó durante meses. Un sueño que se convirtió en un proyecto creativo de Trece Racing Society y la productora The Who. Encontrar tiempo dentro de la agenda deportiva de Tarrés no era tan complicado, pero prepararse para este récord era otra historia.

Fiel a su obsesión por los caminos menos transitados, Pol fijó su objetivo en el monte Mercedario, en Argentina. «El objetivo principal de nuestra expedición era poner a prueba la moto y el piloto en las condiciones más duras posibles», declaró el propio Pol Tarrés. «El 12 de marzo comencé esta aventura desde una base a 3000 metros de altura. Hice 10 kilómetros y dormí a 4500 metros. El 14 de marzo toqué el punto más alto jamás alcanzado sobre una moto, 6157,5 metros», añadió el catalán.

«Nunca me había sentido tan pequeño en toda mi vida»


«Cuando finalmente conseguí una conexión por radio, le dije a mi equipo que no podía continuar. Me di cuenta de que les costaba respirar. Nunca me habían oído decir que no pude. Las rocas se comieron mi llanta y eso fue todo», comentó Pol. «Pero, por lo demás, después de muchos tramos revirados que atravesé hasta ese punto, sabía que podía llegar a la cima. ¡Superable o no, hicimos algo gigantesco!».

Moto y piloto se llevaron al límite, pero la gran preocupación era la salud de Tarrés: «Me cansé por la falta de oxígeno y quemé 20.000 calorías cada día. Al superar los 5000 metros, las temperaturas bajaron hasta 20 grados bajo cero. Estaba sudando, pero al mismo tiempo congelado. Mereció la pena, eran vistas impresionantes que no puedo describir. Nunca me había sentido tan pequeño en toda mi vida. Afuera no eres nada», dijo Pol.

En cuanto a la Yamaha Ténéré, el piloto declaró que sufrió, pero cumplió: «La verdad es que la moto sufrió mucho más que nosotros. Con todos mis conocimientos de conducción y mecánica, ¡nunca hubiera imaginado que una moto pudiera resistir tanto! Cambiamos la configuración del mapeo de inyección, pero por lo demás, simplemente dejamos la moto como estaba. La Yamaha Ténéné 700 está lista para los 7000 metros de altitud».

«El poco material que logramos inmortalizar, ¡fue pura magia!»


Tarrés no fue sólo. Javier Echevarría, hombre detrás de la cámara y miembro del equipo de Trece Racing Society, le acompañó en esta aventura que terminó en récord: «No teníamos idea sobre la montaña y su imprevisibilidad. Incluso filmar fue muy complicado, pero el poco material que logramos obtener, ¡fue pura magia! La empresa Inka Expeditions hizo un plan de contingencia en caso de que algo saliera mal y compartió su sabiduría con nosotros, los novatos de la montaña. Estamos inmensamente agradecidos», declaró el hombre encargado de inmortalizar este reto.

Aventura, vistas, compañerismo, experiencia y récord. Eso es lo que ha logrado Pol Tarrés en una de las montañas más altas de la cordillera de los Andes. Javier Echevarría inmortalizó este reto, tanto en fotografías como en un espectacular vídeo a una altitud vertiginosa. El equipo de Trece Racing Society espera volver a las montañas antes de Navidad, de nuevo filmando una experiencia increíble.

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