Se vuelve a poner en entredicho la labor de la Dirección General de Tráfico y la Guardia Civil con una multa bastante cuestionable. 

Un conductor que circulaba por la provincia de Cuenca recibió una agradable sorpresa en forma de multa, en la cual se le hacía saber que había frenado de forma peligrosa al enterarse de que el coche que iba a adelantar era un radar, y por tanto había frenado su marcha en consecuencia.

Multa-Rara

Esta es la copia de la multa en cuestión.

La multa le ha costado 200 euros, y abre el debate, de nuevo, sobre el afán recaudador presente en las instituciones. Según el agente que tramitó la sanción, este conductor vulneró el artículo 53, que viene a decir lo siguiente: “Reducir considerablemente la velocidad sin advertirlo previamente (53.1a.); Reducir bruscamente la velocidad con riesgo de colisión para los vehículos que le siguen sin causa justificada”.

Hay bastantes lagunas en la sanción, primero porque no se demuestra que el vehículo quisiese adelantar al coche radar, pero también porque advirtió su frenada con las luces de frenado, tal y como recoge el Código de Circulación. Cada uno puede extraer sus propias conclusiones, pero hay debate para rato.