Festival Moto Begíjar, Motonavo 2018: así lo vivimos en primera persona

Un año más, nuestros amigos del Club Motonavo volvieron a superarse con otra fantástica edición del Festival de la Moto de Begíjar, un evento al que nunca le falta de nada: carreras urbanas, competición de stunt, conciertos, concentración… y una carrera de periodistas, el Memorial Ángel Nieto 12+1, en la que participamos y peleamos por un buen resultado. 6.200 personas se dieron cita en un evento que batió su propio récord de asistencia.


No me he perdido ninguna de las cuatro últimas ediciones del Festival de la Moto de Begíjar, un evento en el que año tras año me siento como en casa. He llegado a asistir como jurado del Open de Stunt Riding, también como premiado por la organización de este Festival y este año lo he hecho incluso como piloto, algo que te contaré más adelante.

Antes de nada, quiero destacar una vez más el encomiable trabajo del Club Motonavo, los organizadores de este evento que no deja de crecer año tras año, y eso es gracias a la pasión y el empeño que ponen este grupo de amigos por sacar adelante a su festival. En esta ocasión, de cara a la que ha sido su séptima edición, han superado algunas dificultades surgidas en los meses previos y que estuvieron cerca de llevar el evento fuera de su localidad de origen, algo que finalmente no sucedió.

Tras conseguir sacar la situación adelante, el Festival de la Moto de Begíjar ha vuelto a superar las expectativas. Prueba de ello son las 6.200 personas que llenaron la localidad jiennense en esta nueva edición. Una vez más, récord de asistencia. Pero no sólo es que consiguieran superar las expectativas, sino que además se sacaron de la manga grandes iniciativas como el Memorial Ángel Nieto, una carrera homenaje al añorado 12+1 compuesta por periodistas que nos lo pasamos en grande. Me parecía muy complicado que se pudiera convocar a todos, pero Trino -Diego Soriano, presidente del club-, nos llamó uno por uno y nos transmitió tanta pasión que pocos fueron capaces de resistirse.

Una carrera preciosa; sabor agridulce


El plato fuerte para todos los periodistas de diferentes medios que nos dimos cita en Begíjar (Jaén) fue esta carrera del Memorial Ángel Nieto. Se trataba de una prueba urbana con las IMR 160 que cedió RinoBike. Todos con nuestros dorsales, ataviados para la ocasión. Fue una carrera súper divertida y muy diferente a lo que estamos acostumbrados a hacer. Yo nunca había competido en un trazado urbano y ni se me pasaba por la cabeza hacerlo, pero fue algo bastante divertido que hemos hecho entre una serie de compañeros, los cuales hemos disfrutado mucho y hemos podido vivir en primera persona lo que eran las carreras urbanas. Cabe recordar que esta carrera ponía la guinda al Trofeo Andaluz de Velocidad Urbana, una de las pruebas fijas año tras año en el cartel del festival.

Logré la segunda posición en entrenamientos, pero en la primera carrera Marcos Gil, que venía como piloto invitado, me sorprendió porque consiguió tener un mejor ritmo que yo, al igual que el piloto que consiguió la pole. Los dos se escaparon y fui incapaz de seguir su ritmo, así que me dediqué a conservar mi tercera posición. Jorge Torrecillas me estuvo ‘achuchando’ durante toda la carrera para intentar quitarme esa última plaza del podio.

En la segunda manga hice una buena salida y me situé en la primera posición en la llegada a la primera curva, pero el piloto que hizo la pole no quiso ceder terreno, y al final nos tocamos y ambos nos fuimos por los suelos. Me quedo con el buen sabor de boca de que, después de haberme caído y haberme levantado, poniendo de nuevo la moto en marcha, conseguí remontar hasta la tercera posición hasta que la moto dijo basta porque se quedó sin gasolina. Fue una pena, porque de lo contrario hubiera compuesto el podio junto a Marcos Gil y Jorge Torrecillas; un podio de tres buenos amigos que hemos disfrutado de esta experiencia, aunque faltó esa guinda final. Muy divertido y un exitazo que es fruto de la pasión y las ganas que le echan en el Club Motonavo, una muestra de que van a conseguir llevar su festival a lo más alto de las concentraciones nacionales.

Conciertos, concentración, stunt… y casi 2.500€ para la Fundación Ángel Nieto


Si has tenido la oportunidad de leernos en anteriores ocasiones en las que hemos hablado sobre el Festival de la Moto de Begíjar, sabrás perfectamente que se trata de uno de los eventos más completos del panorama de las dos ruedas en España. No sólo consta de una concentración o del mencionado Trofeo Andaluz de Velocidad Urbana, sino que además existe el Motonavo Stunt Games, una competición de Stunt Riding de un grandísimo nivel y que tiene como jurado a dos genios de la disciplina como son Emilio Zamora y Antonio Carlos Farias. El portugués Carlos Jorge de Jesús Oeiras se llevó la victoria por delante de nuestro amigo y colaborador ocasional de Motorbike Magazine, Edu Rodríguez, mientras que Mario Cano completó el podio.

El cartel del Festival de la Moto de Begíjar 2018 también contó con conciertos destacados; el viernes a cargo de “La Herida” y “The Buzz Lovers”, y el sábado con el consagrado grupo Medina Azahara. Entre tanto, se otorgaron dos galardones para Juan Álvarez -presidente de la Federación Andaluza-, José Javier Morla -Presidente del Motoclub Bañezano- y el piloto de Road Races Antonio Maeso. La concentración motera fue otro gran éxito y agotó las inscripciones, con nada menos que 2.000 moteros formando parte de ella.

Por último, cabe destacar que el Memorial Ángel Nieto no sólo constaba de la divertida carrera de periodistas de la que tanto pude disfrutar, sino que además 1 euro de cada entrada al evento y del concierto de Medina Azahara iba destinado a la Fundación Ángel Nieto. Agotadas las 2.000 inscripciones y con el alto número de entradas vendidas para el concierto, se pudieron recaudar 2.437 € para la Fundación en honor al 12+1, de reciente creación y capitaneada por “Gelete” y Pablo Nieto, quienes también pusieron su granito de arena en apoyar y llevar adelante los homenajes a su padre que se llevaron a cabo en la séptima edición del Festival de la Moto de Begíjar. Fue, una vez más, un placer estar allí. Volveremos, qué duda cabe.