El Festival de la Moto de Begíjar 2016 cumplió con creces todas sus expectativas. Esta concentración, que va camino de convertirse en la más importante de España, acogió a 4.500 moteros en un fin de semana inolvidable.

La localidad jiennense de Begíjar albergó el pasado fin de semana una de las citas más esperadas del año: el Festival de la Moto. Este evento, organizado por el Club Motonavo, alcanzaba su quinta edición con el objetivo de aumentar exponencialmente los 1.700 visitantes que tuvieron en 2015. El cartel invitaba a ello: carreras urbanas, un Open Internacional de Stunt Riding, conciertos y una ruta motera componían un completo programa de actividades que auguraba un gran éxito.

Y así fue. El público respondió con creces a una cita tan atractiva y a lo largo del fin de semana fueron 4.500 moteros los que acudieron al Festival de la Moto para disfrutar de una gran atmósfera. Las carreras urbanas de velocidad -Trofeo Motonavo de Velocidad- fueron todo un acierto, en un nuevo trazado que tuvo una fantástica acogida por parte del público. Los conciertos también hicieron las delicias de los asistentes, que disfrutaron el viernes del Festival Némesis Rock de Begíjar y el sábado de una fiesta de música electrónica.

Una concentración sobresaliente con un pequeño lunar

Con el evento en su máximo apogeo, la ruta motera inundó Begijar. Después estaban programadas las rondas finales del Campeonato de Stunt Riding, que iban a ser uno de los platos fuertes del Festival tras el empeño que había puesto la organización y con el gran precedente que había dejado en 2015 esta competición. No obstante, las cosas no salieron finalmente según lo previsto.

Las dificultades surgieron el domingo, el día de la gran final. La organización trató de solucionar un problema de seguridad en la pista, lo que provocó una demora de tiempo, y esto conllevó que el equipo médico acabase abandonando la zona. Ante esta tesitura, no se pudo realizar la ronda final de Freestyle. El Director de Carrera, que además es el Presidente del Club Motonavo, fue el encargado de tomar la decisión de parar la competición en pos de la seguridad de los pilotos.

Quedó un sabor agridulce a los pilotos y la organización; no así para los aficionados, que pudieron disfrutar de lo lindo durante los entrenamientos merced al gran nivel de los participantes. El punto positivo fue que quedaron registradas las primeras licencias de Stunt Riding como competición, después de que ésta haya sido reconocida recientemente como disciplina federada por la Federación Andaluza de Motociclismo gracias a la gran gestión del Club Motonavo.

Con la satisfacción por acoger a 4.500 almas en Begíjar, este club volverá a trabajar con mucha ilusión de cara a la edición 2017 del Festival de la Moto, en la que tratarán de ir todavía un paso más allá con el objetivo de consolidarse como una de las concentraciones moteras de referencia en nuestro país.