Opinión | Blog - 'La intrahistoria de MotoGP'

El podio de Maverick Viñales supuso el sexto punto por concesiones para Suzuki, que perderá en 2017 las ayudas de las que disponían. Sin embargo, pienso que la situación es, más que nada, un motivo de celebración.



Quizá para Suzuki el regustillo del champán en Phillip Island no dejaba tan buen sabor de boca como el de Japón. No, no es porque el promotor del campeonato haya decidido cambiar la marca de la bebida que ofrecen a los pilotos que suben al podio, ni mucho menos. Es porque el que logró Maverick Viñales en Australia le arrebataba a la marca japonesa todas las concesiones para 2017.

O, lo que es lo mismo, les dejaba sin posibilidades de desarrollar el motor el año próximo, perdiendo dos propulsores para toda la temporada -7 en vez de los 9 actuales-, y además se quedarán sin la oportunidad de realizar todos los test privados que quieran una vez acabe este curso. De tener días ilimitados pasarán a contar sólo con cinco.

Dorna implementó en 2014, cuando empezaron los rangos entre equipos Factory y Open, un sistema de concesiones para los equipos Open del que pudieron aprovecharse -con un estatus intermedio entre los otros dos rangos- algunas fábricas como Ducati, Suzuki y Aprilia; las dos últimas, a partir de su ingreso en MotoGP en 2015. Ese sistema se generó con el objetivo de que pudieran sacar partido a las ventajas en cuanto a capacidad del depósito de combustible, número máximo de motores, desarrollo de los mismos, disposición de un neumático extrablando especial y número de test durante el año, para así tratar de equiparar su nivel con el de los fabricantes más punteros.

Debido a la reglamentación actual y a la instauración de la centralita única, el formato se fue puliendo con el paso del tiempo y quedó definido de la siguiente manera para 2016: Suzuki y Aprilia son las únicas marcas con concesiones, teniendo dos motores más que el resto de fabricantes con desarrollo libre y jornadas ilimitadas para entrenamientos privados. Esos eran sus únicos privilegios para este año y 6 eran los puntos máximos que podían "gastar"; llegando a ese límite, perderían todas las ayudas.

Por cada victoria eran 3 puntos de concesiones, 2 por cada segundo puesto y 1 por cada tercero. De este modo Suzuki se plantó en Phillip Island con cinco puntos -tres por la victoria de Silverstone, uno por el tercer puesto de Le Mans y otro por el de Japón-, al borde de un bendito abismo. Un podio más era decir adiós a todas las ventajas para 2017, un año en el que también dirán adiós a sus dos pilotos actuales. Y entonces llegó otro tercer puesto de Viñales, el cuarto podio de un fantástico año para Suzuki y para el gerundense, y con él se acabaron las ayudas. Vaya por dios, han sido prisioneros de su propio éxito.

«Perder todas las concesiones no es más que un daño colateral ante una realidad irrefutable: que Suzuki está a un gran nivel»

Y es ahí donde radica el tema de debate. ¿Es un problema para Suzuki quedarse sin concesiones? Quizá sí, pero a la vez es una magnífica noticia. ¿Por qué? Porque si han sido prisioneros de su propio éxito es porque lo han tenido, y eso es algo que desde Davide Brivio hasta el último componente del equipo habían firmado seguro antes de arrancar el año. El póquer de podios en su segundo año desde que volvieron a MotoGP es un motivo de celebración.

Perder todas las concesiones no es más que un daño colateral ante una realidad irrefutable: que Suzuki está a un gran nivel. No al de Honda y Yamaha, eso seguro, pero sí con posibilidades de "mojarles la oreja", algo que mientras desarrollaban la GSX-RR en 2014 veían seguro como un sueño más lejano de lo que realmente ha sido.

Teniendo en cuenta el rendimiento que empezó a mostrar Suzuki en la pretemporada 2016 y las buenas sensaciones que transmitió Maverick Viñales liderando en Phillip Island, a buen seguro que desde la marca de Hamamatsu ya tenían previsto que tarde o temprano se les acabarían las ayudas durante el año, porque ya en Qatar estuvieron en primera fila de parrilla y Argentina -segunda carrera- olían a podio si no llega a caerse el piloto de Rosas a pocas vueltas del final. Bien es cierto que al final han tardado algo más en llegar esos resultados, pero en el supuesto caso de que les hayan pillado de imprevisto para la planificación del curso que viene, el error sería suyo por falta de previsión.

La fábrica japonesa ha demostrado que tiene nivel para estar arriba, y tanto en Australia como en Japón los dos pilotos pelearon por el podio. La gran imagen que han mostrado Maverick y Aleix Espargaró en las últimas citas es la prueba más clara de que los de Hamamatsu están fuertes y lo justo es que pierdan los privilegios que tenían hasta ahora. Brivio aseguró en Australia que en el caso de los test ilimitados no supondría ningún problema, porque tampoco habían sacado demasiada tajada de ellos este año. En cuanto al número de motores y el libre desarrollo del mismo será algo más complicado, pero la base que han establecido esta temporada ya es competitiva. Ahora tendrán que pulir algunos detalles durante la pretemporada de 2017 antes de entregar un lote de siete motores que serán sellados, pero la moto que se encontrarán Andrea Iannone y Álex Rins en los test de Valencia es de las mejores de la parrilla.

Por eso, me reafirmo. Creo que Suzuki ha tenido el margen necesario para disfrutar de unas concesiones que ya no tendrán, y pienso que tampoco notarán tanto su ausencia. ¿O acaso Ducati bajó sus prestaciones en cuanto las perdieron? Ni mucho menos. Considero que han tenido tiempo de sobra para aprovecharlas -muy bien además- y no sólo para este año, sino para generar además un buen caldo de cultivo de cara a los siguientes. Al fin y al cabo, se han quedado sin ellas por una buena señal; perderlas a base de conseguir podios es una magnífica noticia, la mejor que podrían tener, porque quiere decir que están arriba, luchando además por el tercer puesto en la clasificación de pilotos y constructores. La peor es que Maverick Viñales, el piloto que ha sumado la victoria y los cuatro podios que acumulan, haga las maletas rumbo a Yamaha.

MarcaSuzuki
ModeloGSX-RR
Cilindrada1000 c.c.
Potencia240 CV
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