«Ojalá que con Maverick sea como Lorenzo y Rossi, que lucharon por el título hasta la última carrera»

El nuevo piloto oficial de Yamaha, Fabio Quartararo, cree que poder luchar con Márquez en 2019 fue clave para su gran rendimiento en el año de su debut. El francés se pone como objetivo luchar por el título y pese a que reconoce que en 2020 perdió una gran oportunidad, considera que fue un año en el cogió grandes dosis de experiencia.


Fabio Quartararo inicia una nueva era en su trayectoria. Por primera vez el francés tendrá estatus de piloto oficial, un paso adelante en su carrera deportiva que valora muy positivamente. Después de un gran debut en la categoría reina en 2019 (siete podios y varias carreras luchando por la victoria), Quartararo dio otro salto en 2020 logrando sus tres primeras victorias en MotoGP, pero un nefasto final de temporada echó por tierra todas sus opciones de pelear por el título pese a que lideró buena parte del campeonato. Finalmente, acabó octavo tras sumar tan sólo 19 puntos en las siete últimas carreras.

A sus casi 21 años (los cumplirá el 20 de abril), Quartararo llega mejor preparado a su primer curso como piloto oficial, sobre todo a nivel de experiencia y en el apartado mental. Ha trabajado incluso con un psicólogo para aprender a gestionar mejor la presión y los malos momentos: «Me ayuda a estar más calmado. Tengo que olvidarme de cada cosa que dice la gente de mí. Sé que tengo a la gente correcta a mi alrededor. El psicólogo me ayuda a estar concentrado en mí mismo y en no perder el tiempo escuchando lo que otra gente dice de mí y cosas que a lo mejor para mí no son ciertas. No tengo que dar importancia a esto. Me ayuda a seguir un camino. Por ejemplo, cuando el año pasado la moto no estaba yendo bien, yo quería ayudar al equipo con la puesta a punto y tratando de encontrar ideas para ver si podíamos mejorar. Pero mi trabajo es analizar los datos con el telemétrico y con mi jefe de mecánicos, dar mi opinión y pilotar, pero no estar horas y horas pensando en la puesta a punto que quiero. Tengo que desconectar y centrarme en mi trabajo. En eso me ha ayudado el psicólogo».

Reconoce que el año pasado se le escapó una gran oportunidad para ser campeón de MotoGP, pero prefiere transformar aquello y quedarse con la experiencia adquirida y en lo que le puede ayudar ésta de cara al futuro: «Nunca había luchado por un título, aparte del CEV, pero las diferencias son muy grandes. Me sentía bien, pero las dos carreras de Misano fueron extrañas y luego volví a ganar en Barcelona. No sentía mucha presión porque la moto estaba funcionando bien, pero luego empezamos a sufrir cada vez más, el potencial de la moto era más bajo y sentía que estábamos empezando a perder el campeonato. Quería empujar cada vez más, pero cuanto más lo hacía, acababa incluso más abajo, y luego en Valencia me caí dos veces. No me siento frustrado, porque aprendí muchas cosas el año pasado. Por supuesto que estaba enfadado conmigo mismo, porque perdí una gran oportunidad para ganar el título, pero cuando ahora pienso en eso digo: "Vale, he perdido una oportunidad, pero he ganado mucha experiencia para este año y para el futuro". Cuando no acepté que a veces estaba para luchar por el sexto, séptimo u octavo puesto, me caí, y es algo con lo que sufrí el año pasado, aceptar que había que acabar a veces séptimo u octavo. Pero a veces para un campeonato son los resultados que necesitas, porque hace falta sumar puntos. Eso es lo que me hizo perder muchas posiciones en el campeonato».

El piloto francés también ha tenido que hacer frente al Covid-19 durante el invierno. Tras acabar la temporada fue algo menos exhaustivo y acabó contrayendo el virus, algo que le impidió estar al máximo físicamente durante varias semanas: «Tardé un mes en estar otra vez al cien por cien, pero estoy contento porque ahora vuelvo a encontrarme a un buen nivel físico», ha dicho al respecto.

Sobre su paso a un equipo oficial, cree que la presión será mayor, pero también contará con más medios por parte de Yamaha: «Estar en un equipo oficial te da más presión, pero también aporta más apoyo y puedes desarrollar un poco más la moto a tu gusto. Cuando estaba en el equipo Petronas tenía todo el material, pero sólo podía confirmar si funcionaba o no. Pero en un equipo oficial puedes pedir algunas modificaciones y normalmente la marca trata de encontrar lo mejor para ti. Estar en un equipo de fábrica da más presión, pero es una presión positiva».

Hablando de su nuevo compañero de equipo, Maverick Viñales, desea alcanzar unas cotas tan altas para Yamaha como las que tuvo el tándem Rossi-Lorenzo: «Con Maverick espero que sea como Valentino y Lorenzo, ya que la última vez lucharon por ser primero y segundo del campeonato hasta la última carrera, y espero acabar en la posición que terminó Lorenzo, que ganó el campeonato. Tengo buena relación con Maverick y creo que podemos trabajar bien juntos para llevar a Yamaha a lo más alto. Luchar por el título es mi objetivo personal», decía primero Quartararo en inglés.

Después, ahondaba más sobre Viñales en su intervención en castellano con los medios: «Tiene mucha experiencia. Este va a ser su séptimo año en MotoGP, todos ellos en equipos oficiales y este será su quinto año en Yamaha. Es bueno tener a alguien que te lleve al límite para empujarte, porque así es como más aprendes. Si fuese fácil, al final lucharías contra ti mismo, pero ya sabemos que MotoGP es todo lo contrario, es todo difícil. Es ahí cuando aprendes muchísimo».

 

Además, cree que no hay por el momento distinción entre número 1 o número 2 en Yamaha, y que eso no se verá hasta final de año. Considera que tanto él como Viñales han de ser inteligentes a la hora de trabajar para ayudar a Yamaha en el desarrollo de la moto: «De momento no hay número 1 y número 2. Maverick tiene su opinión y yo la mía, pero los dos tenemos la idea de trabajar juntos para mejorar al máximo la moto. Ya cuando llegue la calificación o la carrera, será como la guerra para nosotros. Creo que no tenemos que entrar en una pelea en los test o desde el viernes por la mañana a primera hora. Será bueno saber si tenemos puntos en común y hablarlo muy claro para llegar a la primera carrera, en Qatar, con la mejor moto posible. Si podemos ayudarnos entre nosotros para eso y para poder pelear por ser primero o segundo, será mejor que pelearnos por ser cuarto o quinto. La pelea con Maverick será la misma, pero ojalá que lo más arriba posible. Hasta final de año, no habrá piloto número 1 o número 2, mencionaba».

Ve a «10 o 12 candidatos», y espera convertirse en el rival más duro de Márquez


Tras lo ocurrido en 2019, el año pasado Marc Márquez apuntaba a Quartararo como su potencial rival más fuerte en el futuro. El francés desea que se cumpla ese rol y también quiere que Márquez vuelva cuanto antes, ya que considera que tener en pista al ocho veces Campeón del Mundo y luchar contra él es un gran estímulo: «Espero ser su rival más grande. Estoy trabajando mucho y cogiendo mucha experiencia para luchar con Márquez. Espero que vuelva, porque creo que una parte de mi éxito en MotoGP es gracias a él. Cuando tienes a Marc delante o justo detrás, inconscientemente piensas que es el piloto que ha arrasado en los últimos años y que quieres luchar con él. Eso te hace dar el máximo y eso ha empujado mucho mis límites, así que espero que vuelva lo más pronto posible y físicamente lo mejor posible».

Y sobre los candidatos al título, a Quartararo le salen muchos nombres de posibles rivales por el título: «Oliveira estuvo muy fuerte el año pasado, Morbidelli, Viñales, Mir, Rins... Hay muchos pilotos. El año pasado en Brno los seis fabricantes estaban en el top 10 y todos separados por tres décimas. Si das un pequeño pase adelante en el ritmo y en las qualys, si tienes consistencia puedes luchar por el título. Es muy difícil saber quiénes son los candidatos, pero por supuesto que hay muchos. También Bagnaia, si logra más consistencia puede serlo, porque en varias carreras fue bastante rápido. Podría haber 10 o 12 candidatos».

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