Opinión – Blog ‘La intrahistoria de MotoGP’

Han pasado ya dos días desde que la tormenta que desató Valentino Rossi en Sepang con su acción sobre Márquez eclipsara todo lo demás. Tanto, que eclipsó injustamente al brillante ganador en Malasia, dentro y fuera de la pista, que fue Dani Pedrosa. Su carrera fue de 10, pero sus declaraciones fueron de 11. Para ponérselas una y otra vez a todos aquellos niños que empiezan a correr en moto y que así aprendan de un piloto que, aunque no sea campeón de MotoGP, ha demostrado una trayectoria impoluta en cuanto a valores. Tan impoluta como su estilo de pilotaje.

Quería empezar hablando de Dani, porque se lo merece, aunque a partir de ahora voy a caer en el error de meterme en el barrizal en el que desde el domingo está chapoteando demasiada gente. Al final, la nube tóxica que amenazó con alterar el desarrollo del GP de Malasia, se ha expandido sobremanera sobre el mundo del motociclismo y lo ha hecho justo una semana después de una de las mejores carreras de la historia como fue la de Phillip Island. Este deporte se ha contaminado por un incidente que ha sacado a relucir lo peor de cada uno de los implicados y de muchos que aún se consideran aficionados a este deporte. Un hecho que además está nutriendo de “carnaza” a quienes sólo les interesa el motociclismo cuando hay polémica. Sí, programas “deportivos” de sobremesa, va por vosotros.

Dejando a un lado todo esto, me dispongo a dar mi opinión sobre esta situación. Si queréis, podéis acompañarme en este punto de vista sobre un Gran Premio que pasará a los anales de la historia, pero que sería mejor olvidar.

Rossi y sus tres graves errores

El día en el que se convertía en el piloto con más carreras disputadas, el día en el que justo se cumplían seis años de su noveno título y el día en el que podía lograr el décimo en el mismo escenario, se recordará como la jornada más triste de la carrera deportiva de una leyenda de este deporte. Después de verlo en directo, de quedarme atónito, de escuchar a los protagonistas, de ver las imágenes repetidas en múltiples ocasiones y de leer opiniones de toda clase, yo sigo sin dar crédito a lo sucedido.

Esto dejó de ser motociclismo desde que Rossi se puso delante del micrófono el jueves. Su intervención en rueda de prensa me pareció una nueva clase de picardía y guerra psicológica, donde él siempre ha sido el maestro, pero nada más escuchar su rajada posterior ante los periodistas italianos, cambió mi punto de vista y entendí que la situación se le estaba yendo de las manos. Escribí en este mismo espacio mi opinión al respecto, puesto que pensaba que estas palabras eran un fallo y que podían jugar en su contra. Ese fue su primer error.

Valentino Rossi Sancion FIM«Rossi le faltó el respeto a un rival, le faltó el respeto al motociclismo, le faltó el respeto a la afición y se faltó el respeto a sí mismo»

Nada más lejos de la realidad. Atacar verbalmente a Márquez, con lo caldeados que han estado los ánimos durante toda la temporada y esperar que surta efecto, pienso que es absurdo y que ha sido lo que ha desatado todo lo que pasó en Sepang. Quien siembra vientos, recoge tempestades, como dice el refrán. Valentino se equivocó de rival y, sobre todo, se equivocó de momento. Se ha dado de bruces con un piloto que es la horma de su zapato, cayendo además en el fallo de creerse y de hacer creer a los suyos una conspiración.

Al final, preso de los nervios, llegó un momento que no tendría que haber llegado nunca. Rossi le faltó el respeto a un rival, le faltó el respeto al motociclismo, le faltó el respeto a la afición y se faltó el respeto a sí mismo. También a su historia. La pérdida de papeles no tiene justificación posible; haya patada o no haya patada, su intención de sacar de la trazada y acorralar a Marc a una velocidad ínfima entrañaba de por sí una serie de riesgos. No dudé cuando afirmó que no quería tirarle, pero se metió de pleno en una guerra en la que tenía mucho que perder. ¿Por qué no buscó un mano a mano con Lorenzo, su verdadero rival, cuando este le superó como una exhalación en la segunda vuelta?

¿El tercer error? Fue no admitir ninguno de los dos anteriores y reforzar más su teoría conspiratoria. No dio la cara en la rueda de prensa del podio y, cuando lo hizo ya con los ánimos más tranquilos, seguía erre que erre. Que un icono de este deporte lleve a cabo un acto tan antideportivo está mal, muy mal; que ni siquiera se disculpe, es todavía peor.

Márquez, dentro de un juego peligroso

Vamos con la otra parte implicada en este asunto: Marc Márquez. Lo que pasó en Phillip Island le puso en el candelero y Sepang le confirmó como el juez supremo de este campeonato. El del Repsol Honda traicionó una de esas leyes no escritas dentro del motociclismo como es respetar a quienes se están jugando el título. Eso es cierto. Tan cierto como que el que menos debería quejarse por ello es Rossi. ¿O hace falta que refresquemos la memoria con Motegi 2010?

Márquez-Rossi_Malasia-2015«No comparto con Marc que se estuviese dedicando únicamente a hacer “su carrera”, y creo que quiso buscarle las cosquillas a Valentino»

Pero ralentizara el ritmo o no, que ya es discutible, Márquez no hizo nada ilegal. ¿Acaso Iannone no “entorpeció” a Rossi en Phillip Island? ¿Acaso Pedrosa no le quitó puntos en MotorLand Aragón? Por supuesto que sí, y bien hecho, cada uno ha de luchar por sus intereses y por los de sus patrocinadores, que para eso les pagan. Bastante dinero además.

No comparto con Marc que se estuviese dedicando únicamente a hacer “su carrera”, y creo que quiso buscarle las cosquillas a Valentino. Las rencillas de Argentina, Assen y la rueda de prensa de Sepang eran demasiados condicionantes para un campeón herido. Esto no le justifica si realmente pensó en entorpecer a Rossi, pero tampoco tenía por qué regalarle la tercera posición, por mucho título que se esté jugando el italiano. Si ambos -recalco el ambos- se enzarzaron en ese mano a mano, lo justo es que se lo hubiese llevado el más fuerte de los dos en las últimas vueltas. Y si a Valentino le molestaba estar cediendo dos segundos con respecto a Lorenzo, no tiene sentido ejecutar una maniobra que le hizo perder otros cuatro. Marc tiene su parte de culpa provocando el enfado de Valentino, pero el clima de tensión lo creó el 46, él solo, tres días antes. Lo que de ninguna manera tiene excusa es el feo desenlace de todo este duelo.

Los mitos no se caen de una patada

“Se me ha caído un mito”. Esa fue la frase que escuché y leí hasta la saciedad el domingo. La respeto y la puedo llegar a entender, pero no la comparto. Después de 20 años escribiendo una magnífica leyenda de su puño y letra, a Rossi se le cayó un reguero de tinta encima del papel que supone un gran mancha en su historial. Más bien tiró él el bote en un ataque de nervios. Pero tampoco nos volvamos locos, que un borrón no debe empañar los nueve títulos, 112 victorias y 211 podios de este genio de las dos ruedas. Esos logros son inamovibles y, aunque haya salpicado su leyenda, sigue siendo un mito de este deporte. Aunque en Sepang hiciera daño al motociclismo, lleva haciéndolo grande desde 1996. Por eso mismo, la palabra que mejor explica lo de Malasia es decepción, pero ésta nunca alcanzará una magnitud que eche por tierra todo lo que ha hecho el piloto de Tavullia por el motociclismo.

Valentino Rossi MotoGP 2015 Malasia ValenciaOtra frase con la que tampoco estoy de acuerdo: “Rossi no se merece el título de 2015”. ¿Seguro que no? Lo que está haciendo esta temporada, con 36 años, está fuera de toda duda. Analicemos de Qatar a Phillip Island; su 2015 está siendo brillante tras saber reinventarse en su vigésima temporada en el campeonato. Lo que en mi opinión no se merece es llegar a Valencia con siete puntos de ventaja, porque los 16 que sumó en Malasia no los considero justos. Vamos, que no comparto una sanción que pienso que debería haber sido más dura sobre su resultado en Sepang. Pero de ahí a que no merezca ser campeón, hay un trecho. Y si finalmente lo gana Lorenzo, será también con total merecimiento, sin ninguna duda.

Rossi llegará a Valencia con una renta pequeña si tenemos en cuenta que sale último, pero que nadie le descarte en un circuito en el que desafortunadamente el ambiente será muy turbio. Eso sí, si el jueves de Cheste su discurso sigue siendo contra Márquez en vez de centrarse en su último cartucho para ser campeón en 2015, que se olvide del título porque estará cometiendo de nuevo un grave error…

Por favor, respeto

Llego ya al último punto, al que me parece el más importante. Como amante de este deporte desde que me acuerdo o desde tengo uso de razón -dos hechos que no tienen por qué coincidir en el tiempo-, me genera una gran tristeza todo lo que está suponiendo esta situación. Sí, es decepcionante lo que hizo Valentino y no hay vuelta de hoja; sí, es decepcionante que dos grandes iconos de este deporte estén protagonizando un clima de tensión que daña al motociclismo. De acuerdo, pero la reacción del círculo más cercano de Valentino increpando en el box de Márquez, los insultos de algunos “aficionados” por redes sociales y el borreguismo que está tomando el asunto, no me gusta ni un pelo. Y eso sí que es lo más decepcionante.

Por favor, respeto, que esto es motociclismo.  Y tú, querido/a lector/a, si vas a Valencia, ten la decencia de no abuchear. A nadie, tengas la opinión que tengas. Disfruta del motociclismo, respeta al que no piense como tú y, sobre todo, respeta a aquellos que no sólo se están jugando un título mundial, sino también la vida encima de la moto. Comprar una entrada no te da derecho a insultar, porque estoy seguro de que la compraste para disfrutar del espectáculo que generalmente ofrece este deporte. Y aunque lo que pasó sobre la pista de Sepang fue bochornoso y ha intoxicado al motociclismo, de todos -aficionados, periodistas, pilotos, organizadores, equipos- depende que esto pare, se reconduzca y vuelva a ser el deporte que algún día nos enamoró.

Valentino Rossi - Marc Márquez - Motorbike Magazine