Probamos el Circuito del Jarama reasfaltado en una BMW S 1000 RR

El reasfaltado del histórico Circuito del Jarama es sin duda uno de los temas más comentados de los últimos meses. Este fin de semana hemos rodado en él para comprobar de primera mano el resultado ¡Te lo contamos!


No puedo sentirme más feliz al decir que he sido uno de los primeros afortunados en rodar sobre el nuevo asfalto del Circuito del Jarama. Antes de nada decir que no habría sido posible sin la colaboración de Rodadas Manuvi, un equipo y organización de 10, tanto en lo personal como en lo profesional.

Dicho esto y dejando a un lado los datos técnicos sobre el reasfaltado que os contaremos más adelante, voy a intentar contaros mis sensaciones sobre el nuevo asfalto curva a curva y las diferencias con respecto al anterior.

Durante los últimos días había escuchado prácticamente de todo, desde que el asfalto era “pata negra”, que seguía habiendo baches, que todavía “sudaba” y era un peligro, que se había hundido en algunas zonas o incluso que había más baches que antes…

Nada más lejos de la realidad, el asfalto del Circuito del Jarama es una pasada. Al llegar al circuito ya se aprecia el nuevo tono del asfalto, un color negro que consigue aumentar tus ganas de entrar a rodar. Como ya nos habían avisado, debíamos ir con cuidado los primeros minutos, pues el asfalto todavía debe reposar algo más de tiempo para que quede al 100%. Además, el que no haya goma en el trazado hace que no tengas ese plus de agarre o seguridad al tumbar.

La moto del probador

BMW S 1000 RR 2018

Motor999 ccPotencia199 cv
Peso208 kgPrecio19.850 €
Tras los interesantes avances de la BMW S 1000 RR de la pasada temporada, en 2018 quiere seguir siendo una de las superdeportivas más vendidas gracias a su equipamiento, ahora con la opción añadir como opción escape de titanio HP Akrapovic.
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El día amanecía con un sol que anunciaba un día realmente caluroso. La previsión era de 35 grados. Así pues, salgo a pista mentalizado para ir de menos a más. La primera vuelta la hago despacio, reconociendo los ”puntos negros” para comprobar que realmente se han eliminado los baches y grietas. En las siguientes vueltas debía aumentar el ritmo para poder comparar realmente el estado del asfalto.

Encaro la recta y acelero a fondo, buscando las primeras sensaciones en la primera frenada. La moto (BMW S 1000 RR), se mantiene firme y en su sitio, pues la recta ha quedado totalmente llana, eliminándose las ondulaciones del final antes de la curva 1 (Nuvolari y Fangio). En la curva han eliminado también la grieta y desniveles que había y es una auténtica gozada poder tirar la moto sin miedo después de la frenada tan fuerte.

El trazado se mantiene homogéneo y liso durante todo el circuito. La segunda curva (Varzi) da mucha seguridad y se puede dar con la rodilla en el suelo sin problema. aunque al llegar al ‘Super 7’ (Lemans) veo reflejado el sol en el asfalto, lo que me obliga a bajar el ritmo. El asfalto es tan reciente que brilla mucho y psicológicamente no ayuda, da la sensación de ir sobre hielo. La cabeza en ocasiones engaña y no deja al cuerpo actuar. Después de varias vueltas aumentando el ritmo confirmo que no es más que un efecto y que se puede tumbar sin ningún miedo.

La segunda curva del ‘Super 7’ (Farina) siempre se me ha atragantado. Con el asfalto nuevo es la primera vez que la hago tan rápido y con tanta confianza. Es un punto crítico donde suele haber caídas ya que es una curva cerrada y lenta tras la que abres gas a fondo para encarar la rampa Pegaso, una de las curvas más complicadas del Jarama. La pendiente varía en el interior y exterior de la subida. Con el asfalto nuevo esa diferencia ha disminuido y se puede afrontar con mucha más decisión y estabilidad.

Las dos curvas siguientes (Ascari) aparentemente no han cambiado, pero la complicada frenada antes de la hípica (Portago) se ha vuelto más segura, pues el agarre en la rueda delantera al frenar es brutal. Ya en Hípica, famosa por los carteles de limitación de ruidos, pongo a prueba el agarre en una plegada alcanzando (según el indicador de la moto) los 56º. Sin llevar unos neumáticos puros de circuito, más bien de calle, la sensación es realmente buena. No hay baches ni desniveles, la moto va sobre raíles y te permite ir pegado al piano interior abriendo gas sin problemas. La trazada exterior sigue siendo la zona sucia y no es nada recomendable rodar por ahí.

Librado ya el cartel de ruidos me preparo para la bajada a Bugatti, una curva ciega que hay que trazar con decisión, puesto que si no, te escupe hacia el exterior. Con el anterior asfalto, antes del ápice de la curva, la moto entraba algo imprecisa, puesto que existían ligeros baches que te podían poner en más de un apuro. Ahora la diferencia es abismal, la moto entra sin problemas y la entrada a Bugatti se hace más rápido. Es precisamente esta curva uno de los puntos clave del reasfaltado, puesto que la grieta que había justo en el ápice te obligaba a trazar de dos maneras: o alargando la entrada de la curva y pasando perpendicular a la grieta evitando así que la rueda se metiese en ella, o tirándote antes al interior y dejar la grieta a un lado. Ahora puedes tirar la moto sin ningún tipo de pudor. La diferencia es inmensa, sales de la curva disparado para afrontar las últimas curvas ¡Qué maravilla!

La doble curva de arriba (Monza) es un punto clave a la hora de hacer tiempos en el Circuito del Jarama, pues si te equivocas en la trazada, puedes salir muy lento de la segunda. Hay que hacerla como 1 sola curva muy redondeada y tirarte al segundo ápice para encarar la recta antes de la siguiente curva con velocidad. Antes apenas había baches, pero es que ahora es una gozada porque el peralte es muy homogéneo, es decir que no hay desniveles en los que la suspensión trabaje de más.

Saliendo de esta curva ya solo nos queda la última de entrada a meta (Túnel). Aquí debo decir que el trabajo que han hecho ha sido excelente. Justo en el ápice había un bache que te obligaba a llevar mucho cuidado con el gas por si te echaba hacia fuera. Ahora es totalmente liso y puedes entrar bastante más rápido para abrir gas a fondo y alcanzar mayor velocidad punta a final de recta.

En resumen, el trabajo que han realizado en el Circuito del Jarama es una inversión muy bien hecha, con un estudio previo realizado por profesionales de toda Europa con la finalidad de no tener que volver a hacerle nada en muchos años.

Quizás le quede un tiempo para terminar de asentarse, coger goma, eliminar las posibles piedras sueltas que se hayan podido quedar. Esto, combinado con uno de los trazados más bonitos del mundo desde mi punto de vista, volveremos a tener un circuito digno de una capital europea y un circuito de referencia a nivel mundial.

Una vuelta al Ciruito del Jarama reasfaltado en BMW S 1000 RR