El municipio pontevedrés inauguró la estatua el pasado sábado

La estatua en honor a Dani Rivas fabricada en bronce brilla desde el pasado sábado en el municipio de Moaña, donde miles de aficionados se dieron cita en un emotivo acto.



Dani Rivas ya tiene un recuerdo imborrable en su ciudad, Moaña. El pasado sábado se cumplió el gran deseo en el que la Fundación Dani Rivas ha trabajado sin descanso desde su creación: la de inaugurar una estatua en honor al piloto gallego, fallecido trágicamente en julio de 2015 en Laguna Seca.

Tras más de un año recaudando fondos, la Fundación Dani Rivas dejó en manos del artista José Molares la obra que desde el 8 de octubre brilla con luz propia en la Plaza do Emigrante de Moaña. Esculpida en bronce, la estatua recrea un caballito de Dani a los mandos de su BMW S 1000 RR en el circuito de Montmeló, donde el año pasado subió al podio en el FIM CEV.

Más de un millar de asistentes quisieron rendir homenaje a Dani en este acto en el que tanto su padre Willy como su hermana Lorena agradecieron todo el apoyo recibido para hacer realidad esta magnífica obra en honor a Rivas. Con el rugido de los motores de fondo, ambos destaparon la estatua que ya preside la ciudad de Moaña y que hace eterno el recuerdo y la esencia de Dani Rivas.

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