Erik Buell logra revivir una vez más su marca. EBR ha reanudado la fabricación de sus modelos deportivos gracias a la entrada de un nuevo inversor. ¿Será el último resurgimiento de la marca estadounidense?

Ahora sí, ahora no. Así es la vida empresarial de Erik Buell, al menos con sus marcas de motos. El entusiasta empresario ha anunciado la reanudación de la producción de sus EBR en su fábrica de East Troy (Wisconsin).

Esto se produce gracias a la adquisición de la marca por parte del grupo Owner Liquid Asset Partners, lo que ha dado lugar a la nueva sociedad EBR Motorcycles, LCC, y a un nuevo plan de varios años vista. De momento, la planta se va a limitar a fabricar las EBR 1190RX y las EBR 1190SX en el punto donde se quedó la fábrica cuando cerró. Sin embargo, al lógico escepticismo que genera la noticia hay que sumarle la inexistencia de una red real de concesionarios que puedan dar salida y los antiguos aún intentan vender el stock existente.

Aun así, la nueva sociedad asume el reto (y la deuda) y el nuevo propietario sigue buscando inversores que quieran apostar por la renacida Erik Buell Racing.

El propio Erik Buell será el responsable del departamento técnico de una firma que él mismo arrancó en 1983 llamándola Buell. En 1990 empezaron los problemas y pasó a estar bajo el paraguas de Harley-Davidson hasta 2009. Después la marca deambuló varios años hasta que en 2013 recibió el apoyo del grupo indio Hero. A pesar de la inyección de dinero, incluso para formar equipo en el Mundial de SBK, el proyecto no fructificó.

Ahora EBR afronta una nueva etapa. ¡Esperemos que elijan el buen camino!